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Perspectiva desde Gijón
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Blog Perspectiva desde Gijón - Francisco Garcia Redondo

Francisco Garcia Redondo

Profesor de Geografía e Historia

Sobre este blog de Gijón

Crítica constructiva sobre la candente actualidad. Archivos 2008, 2009 Y 2010: http://blogs.lne.es/pacoredondo/


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  • UN NUEVO REY

    UN NUEVO REY

     

    Memoria y análisis: Segunda restauración borbónica (1975-2014).

    El 22 de noviembre ante las Cortes era proclamado rey Juan Carlos I, nieto de Alfonso XIII

        La primera había sido en el siglo XIX con Alfonso XII. El 22 de julio de 1969 el Jefe del Estado Francisco Franco, ante las Cortes Españolas que lo ratificaban, elegía al Príncipe de Asturias y de Gerona don Juan Carlos de Borbón como sucesor con título de Rey de España. Con ello recuperaba en el nieto de Alfonso XIII (rey de 1902 a 1931) la línea sucesoria de los borbones –interrumpida con su coetáneo don Juan de Borbón, exiliado en Estoril- y pretendía continuar el Régimen político del “Alzamiento Nacional” surgido del 18 de julio de 1936 y la guerra civil. Las dos experiencias republicanas españolas anteriores habían terminado trágicamente, la I República en 1873 y la II República en 1936, y siendo el franquismo una sublevación contra la república de izquierdas, sería incoherente pretender continuarse en forma de III República. “Deseo servir a mi país en cauce normal de la función pública, y quiero para nuestro pueblo: progreso, desarrollo, unidad, justicia, libertad y grandeza, y esto solo será posible si se mantiene la paz interior. He de ser el primer servidor de la Patria” declaraba don Juan Carlos en su discurso de aceptación al día siguiente aquel 1969.

        El Príncipe Juan Carlos había nacido el 5 de enero de 1938 en Roma, por el exilio de Alfonso XIII, siendo bautizado por el cardenal Pacelli, después Papa Pío XII, trasladándose  en 1948 a España para cursar el Bachillerato. “Juro por Dios y sobre los Santos Evangelios cumplir y hacer cumplir las Leyes Fundamentales del Reino y guardar lealtad a los principios que informan el Movimiento Nacional” declaraba don Juan Carlos ante las Cortes solemnes en el hemiciclo de los procuradores en Madrid, aquel 22 de noviembre de 1975, tras lo cual Alejandro Rodríguez de Valcárcel, como Notario Mayor del Reino informaba en evento televisado: “En nombre de las Cortes Españolas y del Consejo del Reino, manifestamos a la Nación Española que queda proclamado Rey de España Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, que reinará con el nombre de Juan Carlos I”.

    Guerra civil y reconciliación; democracia y autonomías

       En su discurso inaugural el monarca comienza por señalarse rey legítimo de los españoles y tras un reconocimiento a Franco y a su padre don Juan (vivo pero ausente)  anuncia una nueva etapa histórica: “La institución que personifico integra a todos los españoles… que todos entiendan con generosidad y altura de miras que nuestro futuro se basará en un efectivo consenso de concordia nacional”. Parece una clara referencia a pasar página y superar la cruel guerra civil y a convocar por la reconciliación de las llamadas “Dos Españas” enfrentadas en los años 30, con la mayor participación posible en el avance común, si bien tenuemente esbozado en estos sus primeros argumentos.

       También marca como objetivo “Un orden justo, igual para todos, permite reconocer dentro de la unidad del Reino y del estado las peculiaridades regionales, como expresión de la diversidad de pueblos que constituyen la sagrada realidad de España. El Rey quiere serlo de todos a un tiempo y de cada uno en su cultura, en su historia y en su tradición”. Este párrafo parecía un anticipo de su deseo de expresar, reformando la legalidad desde dentro del sistema vigente,  la realidad de la España plural en su geografía, historia, lenguas y autogobiernos, pues el régimen de Franco autodenominado “Democracia orgánica” (sin partidos políticos) había sido autoritario en lo político y centralista respecto a la cuestión regional.

    Libertades y Europa

       Si bien la crisis del petróleo y con ello económica desde 1973 no se había intensificado aún con gravedad, luego del gran impulso industrializador y urbano con el desarrollismo de los años 60, asimismo recoge en su discurso los aspectos sociales y económicos: “La Corona entiende también, como deber fundamental, el reconocimiento de los derechos sociales y económicos, cuyo fin es asegurar a todos los españoles las condiciones de carácter material que les permitan el efectivo ejercicio de todas sus libertades”. En la España de Franco el pluralismo estaba limitado a las derechas católicas, ya fueran conservadoras, tecnocráticas  o reformistas, y solo tenían cabida los sindicatos oficiales denominados “verticales”, inspirados en la I Dictadura de Miguel Primo de Rivera y el intervencionismo interclasista del fascismo italiano corporativo.

       “La idea de Europa sería incompleta sin una referencia a la presencia del hombre español y sin una consideración del hacer de muchos de mis predecesores. Europa deberá contar con España y los españoles somos europeos”. Parece una clara referencia al entorno democrático de Europa occidental, lo que en la época se denominaba “El Mercado Común” desarrollado tras el Tratado de Roma de 1957, con el que España ya había suscrito un acuerdo comercial preferencial. En aquellos años el turismo europeo empezaba a multiplicarse en nuestro país, difundiendo una mentalidad mucho más tolerante. Y culminaba su discurso afirmando: “Si todos permanecemos unidos, habremos ganado el futuro. ¡Viva España!”.  Tras salir de la Carrera de San Jerónimo sede de las Cortes, los monarcas don Juan Carlos y su esposa doña Sofía (hermana del ex rey griego Constantino) se daban un baño de masas por las calles de Madrid escoltados por la Guardia Mora a caballo, abriendo un reinado de 39 años hasta la abdicación en 2014 en su hijo don Felipe de Borbón, actual rey Felipe VI.

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