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POESÍA DESBOCADA
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Blog POESÍA DESBOCADA - Lauren García

Lauren García

Letraherido ferviente de sangre y castigo.

Sobre este blog de Cultura

Este espacio aboga por la inmediatez de la poesía y la literatura. Una apuesta por la creación poética como parte inherente del mundo; la propiedad insalvable de la voz en esencia pura e incorruptible.


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  • 07
    Marzo
    2017

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    Cultura

    Oviedo

    El arte sin abandono en Antonio Merayo

    El cuerpo intangible de poeta de Antonio Merayo se acrecienta en su fervor de bibliófilo de lector exigente, que solicita a la literatura ese trecho que la vida niega. Prueba inextinguible de ello es su trabajo como crítico o la multitud de encuentros poéticos que ha coordinado, tendiendo puentes entre Asturias y León. Aquí nos avanza un adelanto de un libro palpitante de poemas en prosa. El arte sin abandono. El lenguaje que no olvida su signo.

     

    LA MIRADA DEL TIEMPO

     

    La palabra desnuda desvela incluso las esquinas, abre las puertas que no existen salvo en el sentimiento, acrecienta el amor, inventa realidades, da el fruto de las formas y colores, respira y la late y sueña, y quisiera ser tú estremecido.

    No pises esa voz que has dejado caer por temor o de frío. Piensa en la transparencia y sus secretos. El futuro se empeña en que no vivas el presente; por eso, encamínate al otro y festeja que el sol vence al invierno que piensan quienes maltratan a la claridad.

    En los dominios de la noche pretende poner orden el olvido, pero una mueca desfigura el rostro de la vida y se desvelan en tus venas las palomas del sueño, se apaga la esperanza y a tus ojos se asoman las raíces que buscan una luz que no saben si existe.

    Una herencia de frío es lo que queda para quien siente la intemperie entre las dudas derramadas sobre los versos más profundos del otoño. Una lluvia de azufre destiñe los latidos, aunque tú sigues avivando la ideología insobornable de los sueños.

    La tuya es la sintaxis del amor, pero vuelven los turbios mercaderes, venden al peso el corazón de los sumisos y de pronto descubres el invierno entre las manos y la serpiente de la usura se agudiza; las voces de las madres del silencio, ¿tú no la oyes?

    Observas la estrategia turbia de los números, ¿tú no oyes la belleza amordazada?, ¿tú no escuchas el filo de las dudas?, ¿tú desconoces la conciencia de las flores que crecen al borde de ti mismo, si es que la tuya es una voz que no enmudece ante la niebla?

    Tú necesitas expresar el perfil indecible de lo intenso, abrir de par en par la oscuridad para que llegue luz a lo que sientes y no acabe nublándose tu rostro y tumbando tu puerta un desgarrón de imprevisibles consecuencias.

    Ha llegado el invierno a lo que piensas, la voz intenta cercenar la soga endemoniada, el ave de la cumbre se ha quedado sin pulso bajo tierra, intuyes pliegues en la nada, y te falta el aliento de cuanto no viviste.

    El árbol de la duda no miente con su fruto. Has alcanzado la razón de descifrar las órbitas del alma. Cuando se pone la conciencia en pie, es el momento de la luz y todo se redime de repente.

    Cuando de tu reloj recela el tiempo, quien prorrumpe en silencios conoce la impostura de los límites y el tigre del insomnio ahuyenta las pulsaciones arriesgadas, esas que tú has preferido siempre.

    La flauta del pastor ya sólo suena en la memoria de los montes. Se ha desecado el mar, pero sientes sus olas fantasmales. Tal vez por eso, predices su silencio como si fuese un tiempo líquido.

    Se han borrado las tablas de la ley y sólo te consuelan las palabras que surgen de la emoción del viento esperanzado. ¿Dónde queda el sentido de la belleza y el aliento?, ¿dónde las reglas del azar enloquecido?, ¿dónde los hombres rotos de cuyo dolor nadie se hace cargo?

    En el pecho las garras despedazan el tiempo y te dejan la vida como una flor arrojada de pronto fuera de su jardín. Se destiñen los sueños bajo la lluvia de la melancolía. Son los reflejos de la noche el aviso que esperan quienes padecen hambre y sed en medio del desierto de sí mismos.

    Todavía conservas las palabras de los días aquellos en que supiste descubrir porqué los hombres glorifican un ave en medio del desierto. Mas pronto llegará el anochecer y no sabrás sino adentrarte en el insomnio de los libros sin páginas; y sin embargo acaso acabarás hallando en ellos la claridad de lo que ignoras.

    La herrumbre, incluso, en la salud del tiempo. Una muda canción que no consigues olvidar con ruidos ni silencio. Un forense de flores diseccionando sin sentido el profundo jardín que tú presientes.

    Y, pese a todo, pese a todo, recupera el fulgor de aquellos años, desanda los caminos aunque no queden aves que te guíen, aunque tiemble la tierra y enmudezcan los grandes edificios, las casas más humildes, las chozas del silencio desoído.

    El silencio destila los mejores versos. El cardo sueña en convertirse en una flor irrepetible. Añicos de esperanza por el suelo. Esta página insomne es obra de la noche cuya caligrafía apenas nadie entiende, si acaso quienes sufren estos tiempos que el invierno domina con sus oscuridades frías y rasgaduras de tormenta insolidaria.

     

    ANTONIO MERAYO- COMIENZO DEL LIBRO INÉDITO "SILENCIO EN LLAMAS"

     

     

     



     



     



     

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