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POESÍA DESBOCADA
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Blog POESÍA DESBOCADA - Lauren García

Lauren García

Letraherido ferviente de sangre y castigo.

Sobre este blog de Cultura

Este espacio aboga por la inmediatez de la poesía y la literatura. Una apuesta por la creación poética como parte inherente del mundo; la propiedad insalvable de la voz en esencia pura e incorruptible.


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  • 20
    Noviembre
    2015

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    Oviedo asturias

    EL RETORNO A LAS PALABRAS DE LASHERAS

     

    Javier Lasheras, (Don Benito, Badajoz-1963), asturiano de apoción y morada, lleva el veneno irreconciliable de la poesía con entusiasmo y denuedo. Militante de la cultura activa y participativa, labor que ha desempeñado en las últimas décadas con energía y brío. Tras un pronunciado silencio, probablemente elegido,  nos ofrece dos poemas de su nuevo libro, que se publicará el próximo año. Lasheras es un escritor que no sabe desentenderse de la vida a la hora de crear, que estima la perspicacia y la observación. Vida y poesía a partes iguales, sin la intermediación de los ecuadores. También está muy presente el hedonismo bien entendido y la apremiante urgencia de extrapolarse de la realidad.  Con estos versos vuelve a su terreno; el sueño y la consciencia del regreso.

     

     

     

    EMULSIÓN

     

     

    No sé con qué nos encontraremos tú y yo,

    más allá, a la vuelta de la esquina,

     en lo profundo, no lo sé, pero qué placentero

     sería ese estar respirando en lo junto y durando.

     Debería bastar con un hilillo de tu polvo de arcilla

     y algo de mi saliva para argasamar entre las yemas

     de nuestros dedos la materia del regreso y conseguir,

     como cuando nace una palabra súbita sobre el papel

     o cuando los unos y los ceros crean un bit universal,

     esa grama electroquímica que nos devolviera

     al placer de la carne resucitada. No diríamos nada

     -no conviene mostrarse feliz, caer tan bajo, dicen-,

     resistiríamos amarrados a nuestra locura, encerrados

     en la insurreción de las sábanas, la de quienes perviven

     jugando entre los pliegues de la piel sin nombre,

     la de quienes se sueñan entre el eco de una trompeta

     o tal vez la de quienes se mueren por una mañana

     en la rue Cadet paseando con un pan y una flor

     entre las manos , y esa oriental que te ligaste a escondidas,

     mon pettite chienne, en el Museo Gustave Moreau.

     Luego, todo sería entropía hacia la noche,

     suave espiral de Dionisios, con el vino corriendo

     y desangrándonos con cada lágrima, cada beso, cada brisa,

     hasta fijarnos inmortales en la alquimia del negativo

     

    justo antes del último disparo.

     

     

    RASCACIELOS PRIMAVERA

     

    Me alegra verte totémica en la orilla

     bajo el sol que tatúa tu espalda

     o cuando me haces vudú con muñecos de arena

     y me miras con expresión de mujer muy mala.

     

    Me gustas cuando llegas llena de algas y sales

     como una diosa contra el viento, bamboleando

     tus pechos pródigos y a cada paso que das

     tu resplandor eclipsa las neuronas de mi cerebro.

     

    Me deshielo cuando miramos los rayos últimos

     de la tarde iluminando el otro lado del mundo,

     tontos sin remedio engordando con cada risa.

     Me gusta entonces cuando te digo "¡qué niña eres!"

     y me pones morritos para que te mime en la cena

     y luego en la noche nos bañemos en tu cama.

     

    Celebro estos días refulgentes y privados

     cuando tú, yo y el placer somos un mismo remo

     que va dejando una estela invisible e incalculable.

    ¿Cuánto duran los estados de felicidad permanente?

     

    Da igual, lo mejor de este juego son tus trampas:

     por eso me asombra cada metro de alambre

     que vas poniendo en la azotea de esta casa,

     

    hacedora de milagros, rascacielos primavera.

     

     

    JAVIER LASHERAS (POEMAS INÉDITOS)

     

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