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Olaya Begara (Corvera) y Alejandro Bascoy (Avilés), psicólogos.

Sobre este blog de Salud

Una mirada a la vida cotidiana desde el apasionante mundo de la psicología.


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  • 29
    Julio
    2016

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    salud psicología

    Déjà vu y Jamais vu; dos caras de la misma moneda

    Muchas personas (hay encuestas que apuntan a que 2 de cada 3) hemos experimentado alguna vez la extraña y a la par fascinante sensación de encontrarse en una situación que, aun a sabiendas de que es la primera vez que estamos en ella, sentimos que ya la hemos vivido. Esto es lo que se ha venido a llamar Déjà Vu (del francés "ya visto").  Sólo que, como cualquiera que lo haya experimentado acordará, es un fenómeno que va mucho más allá de "la vista". Implica una sensación de familiaridad total con la escena que en realidad estamos viviendo por vez primera.

     

    Déjà vu y Jamais vu; dos caras de la misma moneda

    ¿Por qué se produce?

    Se han elaborado muchas y variadas teorías para explicar este fenómeno, desde las más misteriosas (reencarnaciones, clarividencias) hasta las más neurológicas (desincronización de los hemisferios cerebrales).

    Pierre Janet, un muy conocido psicólogo y neurólogo que vivió entre finales del s.XIX y mediados del XX, fue uno de los primeros dentro de la comunidad científica en identificar y analizar este fenómeno (el término lo acuñó un psíquico llamado Émile Boirac). Janet decidió considerar el déjà vu como una anomalía en la percepción: entendía que ésta era un proceso activo y de síntesis de todo lo que nos rodea. Así pues, el problema no sería por qué un observador recuerda una situación que sabe que nunca ha vivido, sino cómo la percibe: qué claves hay en la situación en la que se encuentra para que le lleven a sentir que no es la primera vez que la vive.

    Hoy en día este fenómeno aparece clasificado como una anomalía relacionada con la memoria, dentro de las paramnesias (o anomalías en el reconocimiento). En el caso del déjà vu, se produciría por un fallo al evocar en una situación nueva recuerdos de experiencias ya vividas, creando así la sensación equivocada de familiaridad.

    ¿Es "algo malo"? ¿Quién tiene más posibilidades de experimentarlo?

    Como señalaba al principio, se estima que un 60-70% de la población ha experimentado en alguna ocasión este fenómeno. Aún así, aunque cualquiera puede vivirlo, parece que hay cierto perfil más proclive a ello:

    1. Jóvenes. La mayoría de estudios señalan que los déjà vu se dan sobre todo entre los 15-25 años, tendiendo a ser más infrecuentes en personas más mayores.

    2. Cansancio. Se ha visto que bajo condiciones de fatiga, es más probable que experimentemos un déjà vu.

    3. Personalidad. Se ha encontrado cierta relación entre tener una inteligencia y una creatividad altas y experimentar déjà vu.

    No obstante, aunque para la mayoría de nosotros es algo que ocurre rara vez, y a lo que solemos responder más bien con curiosidad y fascinación que con temor, hay personas que padecen de déja vú crónicos, lo cual les hace sufrir bastante. Estos casos crónicos se han relacionado en ocasiones con lesiones en una zona del cerebro llamada lóbulo temporal y, con epilepsias.

    Jamais vu, la experiencia contraria.

    A modo de anécdota, puesto que es mucho menos común, otra experiencia encuadrada dentro del marco de las paramnesias (anomalías en el reconocimiento), es el jamais vu. Seguro que por el nombre ya podéis intuir en qué consiste; al contrario que el déjà vu, en este fenómeno aunque la persona conoce y recuerda una situación (sabe que ya la ha vivido), no experimenta  ninguna sensación de familiaridad.

    El ejemplo que se suele encontrar en los libros de psicopatología es el de una persona que entra en su habitación y aún a sabiendas de que es la suya, no siente que le sea familiar.

    Otra experiencia que se suele comentar cuando se habla del jamais vu es algo que estoy segura nos sonará más; la pérdida del significado de las palabras: si repetimos mentalmente "caracola" (por ejemplo), centrando bien nuestra atención en la palabra, sorprendentemente acabará convirtiéndose en una articulación de sonidos sin sentido. Es decir, vamos a acabar perdiendo la sensación de familiaridad con esa palabra.

    Así, aunque la ciencia ya nos haya dado varias explicaciones para este tipo de fenómenos, el sentimiento de "experiencia sobrenatural" que experimentamos cuando tenemos un déjà vu hará que sigamos encontrándolo fascinante y que disfrutemos de libros, artículos y películas relacionados con él.

     

    Olaya Begara

     

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