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Olaya y Alejandro

Olaya Begara (Corvera) y Alejandro Bascoy (Avilés), psicólogos.

Sobre este blog de Salud

Una mirada a la vida cotidiana desde el apasionante mundo de la psicología.


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  • 06
    Abril
    2016

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    Oviedo salud psicología Hipnosis

    Hipnosis: desmontando mitos

    No cierres los ojos, sigue leyendo. Cuando acabes este párrafo no cerrarás el navegador, y acabarás de leer el artículo. Cuando llegues al final sonreirás y dirás "pero qué bien escribe este chico". Luego saldrás del trance y seguirás con tu vida, como si nada hubiera pasado.

    Seguramente hayas oído hablar de la hipnosis en más de una ocasión. Es probable, sin embargo, que la mayoría de esas veces haya sido a través de películas, programas de televisión, novelas o en otro tipo de contexto relacionado con el entretenimiento o el espectáculo. Lo cual de por sí ya nos supone un problema, y es que la hipnosis ha venido usándose con esa finalidad (la de entretener) en los últimos años, alejando a esta técnica de una visión seria y empírica dentro de la práctica clínica en salud mental.

    Pues bien, lo primero que te voy a pedir es que olvides esa imagen que tienes de la hipnosis, si es que incluye péndulos u hombres con gabardina repeinados mirándote fíjamente, pidiéndote que te conviertas en gallina y te comportes como tal. Siento decepcionar, pero mediante la hipnosis el sujeto no pierde su capacidad de control sobre sí mismo, o lo que es lo mismo, su voluntad: si una persona no quiere ser hipnotizada, no va a ser hipnotizada. Nunca bajo un estado de hipnosis haríamos algo que no haríamos en un estado normal.

    ¿Qué es entonces la hipnosis?

    Podríamos definirlo como un estado de sugestión, guiado a través del profesional, que nos permite focalizar la atención en un aspecto concreto, lo que nos permitiría minimizar otros pensamientos y acontecimientos a los que podríamos estar expuestos. Aquí el término 'sugestión' es clave, y es que el éxito o no de la hipnosis radica en mayor parte en el propio sujeto, y en la capacidad que este tenga para, precisamente, sugestionarse a sí mismo. De hecho, hablar de 'autohipnosis' sería mucho más acertado, ya que en último término es el sujeto el responsable de entrar en tal estado.

    Hipnosis: desmontando mitos

    Todo esto se entiende mejor bajo un ejemplo muy socorrido para explicar la hipnosis. Imagina que estás viendo una película en casa y que fuera está lloviendo a mares, y a tu vecina le ha dado hoy por la carpintería intensiva. El estado hipnótico sería algo parecido a poder concentrarte o 'meterte' tanto en la película que cuando te das cuenta ni siquiera oyes el ruido de la lluvia, ni los amables martillazos de tu vecina. Si sustituimos la película por centrarte en lo pesado que notas tu brazo, los martillazos de la vecina por la preocupación ante diversos problemas, y el ruido de la lluvia por tu dolor de espalda, ya podemos hacernos una idea de qué es eso de la hipnosis y en qué puede ayudar en la práctica clínica.

    Límites de la hipnosis, ni tanto ni tan poco

    Ahora bien, tampoco hemos de pensar que esto de la hipnosis es la solución a todos nuestros problemas. Hoy día la evidencia empírica nos dice que la hipnosis puede ser una técnica útil para potenciar otras herramientas usadas en psicología clínica y psiquiatría. Sin embargo, no ha mostrado su eficacia como única herramienta. Uno de los campos donde más éxito ha tenido la hipnosis es en el dolor crónico, donde se considera eficaz.
    No en vano, la hipnosis ya era utilizada en siglo XIX, cuando aún no existía anestesia, para mitigar el dolor en las operaciones. Uno de los campos donde más protagonismo ha tenido la hipnosis es en el de las adicciones, concretamente con el tabaco. Es cierto que ha mostrado eficacia, pero siempre dentro de un programa que incluya más técnicas.

    Se ha mostrado útil también para diversos trastornos de ansiedad, trastornos depresivos, síndrome de colon irritable, componentes emocionales del asma y enuresis en niños, siempre de manera coadyuvante, es decir, complementaria a otras técnicas o terapias. De todas formas, no es una técnica muy utilizada, debido fundamentalmente a dos razones: la primera es que no hay mucha formación seria en el campo, que permitan a los profesionales de la salud mental acceder a un conocimiento de la hipnosis; segundo que, debido a la cantidad de mitos y el halo de misterio que rodea a la hipnosis, muchas personas son reticentes a su uso.

    Esto nos invita a desconfiar de quien use únicamente la hipnosis como solución a nuestro mal, pero también nos invita a estar abiertos a su uso, si es combinado con otras herramientas y siempre en manos de quien pueda probar su formación en este campo.

    Por cierto, ya puedes seguir con tu vida y salir del trance como si nada hubiera pasado. 1,2,3... ¡Despierta! Espero que hayas disfrutado de tu primera experiencia hipnótica.

    Alejandro Bascoy

     

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