Blog 
PsicoactivaMente
RSS - Blog de Olaya y Alejandro

El autor

Blog PsicoactivaMente - Olaya y Alejandro

Olaya y Alejandro

Olaya Begara (Corvera) y Alejandro Bascoy (Avilés), psicólogos.

Sobre este blog de Salud

Una mirada a la vida cotidiana desde el apasionante mundo de la psicología.


Archivo

  • 13
    Mayo
    2017

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    psicología pareja relaciones

    Los mitos del amor romántico

    Vivimos en un mundo en el que nos bombardean constantemente con ideas y mensajes en forma de canciones, películas, libros, anuncios, series etc., etc. en los que se nos dice por activa y por pasiva qué es y qué no es "la relación perfecta", "el amor verdadero".

    El problema viene (y creedme, los problemas de pareja son uno de los más frecuentes que te encuentras en la práctica clínica) cuando todas estas ideas hollywoodienses sobre el amor que incorporamos a nuestras relaciones (o a nuestra idea de relación) de manera más o menos consciente, chocan con nuestra realidad cotidiana.

    ¿Sentís la misma pasión y el mismo grado de enamoramiento ahora que lleváis tropecientos años con vuestra pareja que cuando estabais empezando? ¿Nunca, nunca, nunca os habéis sentido atraídos por otra persona que no es vuestra pareja? ¿Lleváis toda la vida con la misma pareja, o ya vais encontrando varios "amores verdaderos"?

    Habrá personas que se identifiquen con alguna de las anteriores preguntas, otras no. No importa; lo que quiero sacar con este artículo es una mínima reflexión sobre qué entendemos por "amor romántico", y sobre si creer a pies juntillas todo lo que nos dice Hollywood es bueno o malo para nosotros y para nuestras parejas.

    Los mitos del amor romántico
    Algunos mitos.

    La lista de mitos en torno al amor romántico es extensísima, por eso me voy a limitar a describir unos cuantos ..si os pica la curiosidad, sólo tenéis que googlear "mitos del amor romántico".

    *La media naranja. De acuerdo con esta idea, los seres humanos somos seres incompletos que vamos por la vida buscando a nuestra otra mitad, la cual nos completará.

    ¿Esto significa que si te quedas soltero, eres alguien incompleto? ¿Qué significa ser la mitad de tí mismo? ¿No sería mejor pensar que cada persona es un ser completo y autónomo que va por el mundo haciendo su vida como mejor sabe/puede/quiere y que puede que encuentre a otra persona con la que quiera tener una relación? O bueno, puede que no la encuentre, o que encuentre a varias...pero llevará siendo un ser completo toda su vida.

    El peligro de creerse esto de la media naranja es que si pensamos que la hemos encontrado, corremos el riesgo de aguantar carros y carretas porque, "¿quién quiere perder a la mitad de su ser? ¿aunque esa mitad no me aporte nada positivo? ¡Es la mitad de mí! No puedo perderla".

    Por otro lado, aquellas personas que se crean esto pero no acaben de encontrarla pueden llegar a sentirse profundamente desgraciadas.

    *El amor lo puede todo. Creer que el amor lo puede todo te lleva casi de forma automática a pensar que "si hay amor, todo tiene arreglo" y a pasar por alto aspectos de tu relación con los que no estás cómodo y que pueden ir deteriorándola y deteriorándoos hasta un punto de no retorno nada recomendable.

    La realidad es que a veces hay  situaciones en las que "el amor NO lo puede todo" y hay que romper con la relación. Es muy duro, eso nadie lo niega, pero el autoengaño continuado de que "como el amor todo lo puede, ésto se acabará arreglando" nos mete más y más en el pozo de una relación tóxica.

    *El mito de los celos. LOS CELOS NO SON SINÓNIMO DE AMOR. Puedo poner la letra más grande o en un color más chillón, pero no lo puedo decir de forma más clara.

    Y sin embargo, esto de los celos es algo que a día de hoy se sigue relacionando con el amor ya desde la juventud. ¿Por qué? ¿De qué se alimenta este mito para seguir siendo tan potente en nuestra sociedad?

    Está muy relacionado con la idea de amor como posesión y exclusividad, con que sólo hay un amor verdadero, lo cual es una idea básica del amor romántico. Es MI pareja (el lenguaje nunca es inocente).

    Así, los celos son fruto de inseguridades propias ante el temor (imaginario o real, no me importa, no hay excusa que valga) por una posible pérdida de NUESTRA pareja.

    No podemos ni debemos tolerar actitudes de celos en nuestra pareja (ni en nosotros mismos), porque no es sólo que no sea un signo de amor, es que es un signo que debería hacer saltar todas las alarmas.

    Es tremendamente complicado librarse de estos sentimientos que llamamos "celos", lo sé. Están metidos y bien metidos en nuestra cultura y nuestra sociedad. Por eso, un primer paso es reconocer que los sentimos y, sin pagarlo con la pareja, aprender a gestionarlos y entender que la persona que tenemos enfrente es un igual que ha elegido libremente estar con nosotros, y que lo elige día a día. Pensad en lo genial que es esto: ese igual que nos ha escogido como compañeros  de viaje es alguien a quien admiramos y que nos hace felices.

    *El mito de la exclusividad, del amor verdadero. Una relación es un acuerdo entre dos personas, un contrato que no se negocia una sola vez y sirve para toda la vida, si no que tendrá que revisarse periódicamente para adaptarse a los diferentes cambios que vayan surgiendo.

    El tipo de contrato más extendido en nuestra sociedad es el de la relación monógama. Y está bien, no tengo nada en contra de ello (yo lo he firmado hace ya unos cuantos años) siempre y cuando sea consensuado por ambas partes, con posibilidad de revisión y teniendo bien claro que la monogamia no es una imposición biológica y/o divina, si no un hecho cultural y social.

    Entender que lo que llamamos fidelidad es una decisión personal y no algo que biológicamente nos viene dado, es fundamental para saber abordar uno de los problemas que es bastante probable que aparezca en algún momento: "conocer a alguien nuevo".

    Si te crees eso de que "si es amor de verdad, sólo tendré ojos para mi pareja", la angustia que vas a sentir cuando conozcas a "ese alguien nuevo" va a ser impresionante: dudas, inseguridades, sentimientos de culpa, tensión...una bomba de relojería que puede explotar en cualquier momento, llevándote tal vez a la desastrosa decisión de romper con tu pareja "porque es que no lo quiero de verdad".

    Os voy a revelar algo: no hay nada en nuestra biología que nos asegure que, una vez que estamos en una relación de pareja, nunca más vaya a aparecer una persona que nos atraiga. No sólo físicamente, sino incluso a nivel emocional: una persona con la que vas a conectar.

    Cuanto antes nos desprendamos de este mito, antes empezaremos a poder vivir una relación de pareja mucho más sana, puesto que sabremos que sentirnos atraídos en algún momento por otras personas es algo natural; no significa que queramos menos a nuestra pareja, que debamos romper con ella, ni tan siquiera que tengamos que hablar con ella de esto, porque no nos supondrá ninguna incongruencia (o si lo hace, recalco una vez la más la posibilidad de revisión consensuada de nuestra relación).

    Puede que, llegados a este punto, unos cuantos os hayáis identificado con alguno de estos mitos...puede que otros os hayáis animado a googlear un poco y hayáis encontrado otros en los que os veis más reflejados, puede que simplemente hayáis dedicado un momento a pensar en vuestras relaciones actuales, pasadas...

    Me vale todo. 

    Ya os dije que si este artículo os ha hecho pensar aunque sólo sea un poco en vuestro ideal de relación, me doy por satisfecha.

    ¿Por qué? Porque soy consciente de que tenemos tan asumido lo que se supone que es el ideal de una relación de pareja, que tan solo darse cuenta de que dicho ideal tiene bastante de construcción social y cultural ya es un descubrimiento importante. A partir de aquí, todo es mucho más sencillo.

     

    Olaya Begara

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook