Blog 
PsicoactivaMente
RSS - Blog de Olaya y Alejandro

El autor

Blog PsicoactivaMente - Olaya y Alejandro

Olaya y Alejandro

Olaya Begara (Corvera) y Alejandro Bascoy (Avilés), psicólogos.

Sobre este blog de Salud

Una mirada a la vida cotidiana desde el apasionante mundo de la psicología.


Archivo

  • 20
    Agosto
    2016

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    salud psicología Autocontrol

    Qué es el autocontrol y cómo trabajarlo con los más pequeños

    El entrenamiento en autocontrol busca dar a las personas recursos para que puedan abordar problemas o conflictos relacionados con cualquier ámbito de su vida.

    La clave para considerar que estamos poniendo en práctica nuestro autocontrol, es que nos encontremos en una situación en la que se produce un conflicto de intereses (por ejemplo, que te llamen tus amigos para tomar unas sidras de tarde pero tú tienes que estudiar).

    Se hablaría, por tanto, de autocontrol cuando nuestras acciones se dirigen a fortalecer dos aspectos relacionados con el hacer o no una conducta:

    - La persistencia o mantenimiento de un determinado comportamiento aunque las consecuencias inmediatas no nos sean agradables (estudiar en un soleado día de verano astur) y los beneficios se obtengan a medio o largo plazo (aprobar el examen en octubre).

    -La resistencia o inhibición ante opciones de reforzamiento (de recibir algo agradable) a corto plazo (irse de sidras de tarde).

    El ejemplo que estamos poniendo entraría dentro de lo que podríamos llamar "autocontrol para afrontar el aplazamiento continuado de la realización de tareas u obligaciones". Pero obviamente saber autocontrolarse es beneficioso para muchas otras cosas.

    Autocontrol en la infancia.

    Por ejemplo, un ámbito en el que se emplea el entrenamiento en autocontrol es el de las rabietas y los problemas de conducta en la infancia. En niños que tienen muchos problemas para controlar el impulso de contestar mal ante un mal gesto de un compañero, de reñir, discutir e incluso llegar a pelearse por problemas en su día a día, se les enseña el autocontrol como herramienta para desenvolverse mejor.

    Qué es el autocontrol y cómo trabajarlo con los más pequeños

    Una de las técnicas que se trabaja con los más pequeños es la Técnica de la Tortuga, donde se emplea el siguiente cuento:

    Había una vez una tortuga llamada “Tortuguina” que tenía 6 años y no le gustaba mucho ir al cole, porque pasaban muchas cosas que le hacían enfadarse mucho, gritar, patalear y pelearse con los demás. Todos los días tenía problemas con los compañeros, con la profe…y después se sentía muy mal y triste.

    Un día, de camino al cole, se encontró a la tortuga más mayor del pueblo, "Tortugona" que conocía de los problemas de Tortuguina y  se ofreció a ayudarla:

    - Te contaré un secreto, dijo Tortugona.

    + ¿Cuál?- preguntó Tortuguina.

    -Aún no lo sabes, pero llevas encima de ti la solución a tus peleas, líos, gritos y rabietas.

    + ¿En serio? Pero, ¿qué es?, insistió la pequeña Tortuguina.

    -Es tu caparazón. Puedes esconderte dentro de él cada vez que vayas a enfadarte, gritar, molestar, insultar...y dentro de él te sentirás a gusto y tranquila.

    + ¿Y cómo se hace?.

    -Encoge los brazos, las piernas y la cabeza y apriétalas contra tu cuerpo. Cierra los ojos y piensa: Estoy más tranquila, no voy a pelearme, no voy a molestar a nadie.

    A continuación Tortuguina practicó un poco y la tortuga mayor le dijo: ¡Muy bien! Lo has hecho muy bien. Practica mucho y hazlo así cuando vayas al cole.

    Al día siguiente Tortuguina, más animada, se fue al colegio y en un momento de la mañana empezó a enfadarse porque un compañero le había dicho una cosa que no le gustó, pero antes de chillar pensó:  tengo que  poner en práctica lo que me dijo Tortugona y meterme en mi caparazón.

    Lo hizo y no hubo ninguna pelea, ninguna rabieta, ningún grito.

    La profe y los demás compañeros la felicitaron y Tortuguina se puso muy contenta. Siguió haciendo lo mismo cada vez que pensaba que iba a portarse mal y a enfadarse y la clase estuvo muy a gusto con ella.

    Una vez que el niño está familiarizado con este relato, hay que de ir trabajando con ellos poco a poco cada uno de los pasos para "convertirse en Tortuguina":

    1. Reconoce tus emociones. Es importante que los niños aprendan a notar cuándo se están poniendo nerviosos, enfadados..para poder actúar en consecuencia.

    2. Piensa y párate. Una vez reconocido que se están enfadando (poniendo nervioso, etc), tienen que aprender a pararse antes de responder.

    3. Métete en tu caparazón y respira. En lugar de comportarse como normalmente lo harían, los niños aprenden a "meterse en su caparazón" para calmarse, a lo que va a ayudar una buena y relajada respiración.

    4. Sal de tu caparazón y piensa una solución. Una vez calmados, los niños saldrán de su caparazón y tendrán la capacidad de responder a la situación que les molesta de mejor manera (no haciendo caso al compañero que le está molestando, comunicándole el problema al profesor...).

    Para qué nos sirve un buen autocontrol

    -salud: dejar de fumar, control del peso, seguir adecuadamente las prescripciones de nuestro médico ante tratamientos largos o enfermedades crónicas...

    -educacional y escolar: estar atento en clase, preparar exámenes, oposiciones, hacer los deberes..

    -laboral, relacional: saber responder mejor a conflictos o discusiones que puedan surgir con nuestra pareja, amigos, compañeros de trabajo, jefes...

    Como es natural, llegar a tener un buen autocontrol es un proceso largo, con situaciones que nos van a desbordar (tanto a los adultos como a los más peques). No obstante, las numerosas ventajas que tiene entrenar nuestro autocontrol ya desde pequeños merecen el esfuerzo que nos conlleve.

     

    Olaya Begara

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook