Blog 
Sociedad Anónima
RSS - Blog de Eduardo Lagar

El autor

Blog Sociedad Anónima - Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

Soy periodista de LA NUEVA ESPAÑA. Si quieres ponerte en contacto conmigo: llagar@epi.es

Sobre este blog de Asturias

Historias encontradas entre la avalancha de la actualidad


Archivo

  • 09
    Junio
    2016

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Elecciones campaña 26-J

    26-J: Milonga de las urnas

    La democracia se parece a algunos matrimonios: a veces hay que hacerlo sin ganas. Hemos sido llamados de nuevo a las urnas y tendremos que acudir a ellas como Rocío Jurado salía al escenario, con la ira escurriendo por el escote: “Se nos rompió el amor de tanto usarlo./ De tanto loco abrazo sin medida./ De darnos por completo a cada paso, se nos quedó en las manos un buen día”.

    Se nos rompió la esperanza que bullía en la anterior campaña electoral, la emoción por entregarnos a la práctica política, por ejercitar el voto como si fuera un músculo olvidado para enderezar el rumbo de un país cosido a puñaladas por la crisis y la corrupción. De repente queríamos responsabilizarnos de la España resacosa tras el “milagro económico”. Total, que votamos con ganas. Después, una vez derribado el bipartidismo y en la creencia de que aquello era el inicio de una segunda transición o un tiempo nuevo o la repanocha, llegaron meses de pactos infructuosos, meses de mesas y pasillos; llegó el despliegue de la vergüenza nacional, el tiempo en que nuestros políticos dieron lo peor de sí mismos. Pactaron, pero con el diablo que socava los cimientos de la democracia. Luego nos llamaron otra vez a votar y nosotros iremos en unos días. Pero con esa desolación tan española, tan sangrante, esa que sólo tienen algunas coplas de desamor.

    Los españoles afrontamos la campaña que esta noche arranca con un cabreo monumental con respecto a la actuación de los partidos en el periodo de los pactos fallidos. Lo dice la encuesta del CIS. No aprueba ninguna formación política, si acaso disculpamos un poco a IU y Ciudadanos. PP y PSOE se llevan la mayor reprimenda: el 63,8% de los encuestados rechaza la labor de Rajoy durante estos meses. El 61,7% la de Pedro Sánchez, el líder socialista. En un episodio sin precedentes en la democracia española, los partidos van a pedir de nuevo que el pueblo se manifieste, como si el 20 de diciembre pasado no se hubiera pronunciado ya. ¿No es esto, a la postre, una suerte de golpe de estado? Se ve que no les gustó lo que decidimos, así que nos sometieron a un sonrojante tira y afloja hasta que hubo que tirar de nuevo los dados.

    Y algo pescaron los que buscaban algo, aunque no todos pescaron. Ahora, los términos de la partida son éstos: los votantes de los extremos son los que más seguros se manifiestan a la hora de repetir el sentido de su voto. El 74,1 % de las personas que apostaron por Podemos el 20-D, volverá a hacerlo el 26-J. En el caso del PP, ese porcentaje es del 73,8%. Los que están en el medio de esta sándwich parece que van a sufrir. La encuesta del CIS desvela que sólo el 59,5% de los votantes de Ciudadanos están dispuestos a volver a votar a la formación naranja. Albert Rivera es el que sufrirá previsiblemente de forma más clara el trasvase de votos. En estos meses donde se abonó la polarización, el porcentaje de indecisos también se ha reducido. Antes del 20-D era del 41,6%, ahora los indecisos representan el 32,4%. ¿Bastará eso para que la balanza se incline de un lado o de otro o tendremos que seguir en este purgatorio democrático?

    Tenemos por delante quince días de campaña que previsiblemente ni siquiera servirán para plantear cuáles son nuestros problemas y cómo solucionarlos, que es de lo que va realmente este asunto. Hacer política ya no tiene nada que ver con “la felicidad pública”, como propugnaban los ilustrados. A tenor de lo que se ha visto en los prolegómenos de esta campaña, con esas visitas a la televisión para entrevistarse con niños, experimentar futilidades en “El Hormiguero” o hacer un remake de “El Graduado” con núbiles aspirantes y presentadoras-milf, los candidatos nos mostrarán como único programa electoral que ellos también se levantan, bailan, duermen, follan y, en definitiva, que son humanos como nosotros. Los que saben de campañas dicen que hay que activar el voto emocional. Lo que sea, menos votar con la cabeza. De lo que viene siendo la gestión de la cosa pública, es posible que se hable bien poco. O nada. Y esto es como si uno tiene una fuga de agua en su casa, llama al fontanero y al llegar, el supuesto profesional le espeta:

    -La tubería no se la voy a arreglar pero, oiga, si quiere le canto una milonga.

     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook