Blog 
Sociedad Anónima
RSS - Blog de Eduardo Lagar

El autor

Blog Sociedad Anónima - Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

Soy periodista de LA NUEVA ESPAÑA. Si quieres ponerte en contacto conmigo: llagar@epi.es

Sobre este blog de Asturias

Historias encontradas entre la avalancha de la actualidad


Archivo

  • 16
    Junio
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    PP Bárcenas Gürtel

    Bárcenas te ama

    Luis Bárcenas, extesorero del PP, acaba de declarar por videoconferencia ante el Parlament de Cataluña que los constructores que acudían con donativos a la sede central de la calle Génova de Madrid, sólo recibían “cariño” a cambio de la pasta. Por tanto, nada de dinero a cambio de obras. A la luz de esta revelación, la escena en aquel despacho debía de ser más o menos así:

    Constructor: -Pues aquí le dejo los 100.000 euros.

    Bárcenas: -Pues, hale, manos a la obra.

    C: -Eso, eso. A la obra, a la obra. Jejeje.

    B: -A ver, relájese.

    C: -¿Pero qué coño está haciendo, oiga?

    B:-Pues abrazándole, ¿no lo ve? Vamos, hombre de Dios, relájese, deje que fluya su energía interior. Suelte al tigre que lleva dentro. Y arrime, arrime sin miedo. No se preocupe, que estoy de gimnasio.

    C:-Hombre, no sé. Qué van a pensar si alguien nos ve.

    B:-Tranquilo, están acostumbrados. Lo que no habrán visto en esta sede… Vamos, relaje, que le noto muy tenso. Arrime sin miedo.

    C:- Pero sí yo venía…

    B: -“Yo venía, yo venía”. Usted venía por cariño, coño, como todos. A lo que vienen todos. ¿Es que prefiere que le abrace otro? No sé…. ¿Quiere que llame al Presidente? ¿A la Secretaria General? Ellos también pueden abrazarle, si lo desea. Aunque igual le cuesta otros 100.000 euros, ya le digo. Esos abrazos son aparte.

    C:-Pues no sé... Ya que estamos, pues siga usted. ¿Pero queda mucho? Empiezo a sudar un poco…

    B: -Pues lo que usted quiera le abrazo. Pero por los 100.000 euros tiene derecho al servicio Premium.

    (Empieza a sonar el pasodoble “Suspiros de España”. Bailan)

    B:-Venga hombre, déjese llevar, no me sea estrecho. Un, dos, un, dos.

    C: -Oiga, disculpe pero es que…

    B. –Vaya, no está a gusto…. Lástima. A ver… ¿Un besito?

    C: -Joder, no.

    B:-¿Le acaricio el pelo?

    C:-¡Los cojones! ¿Oiga, no cree que se está ya pasando tres pueblos?

    B: -¿Por? No se preocupe, hombre. Esto son cosas naturales, cosas que pasan. Ya le digo que antes que usted hubo otros que pasaron por este despacho. Y a todos les dimos cariño, se lo puedo asegurar. Mucho cariño. Aquí somos profesionales del cariño. Tengo apuntados todos los cariños que dimos y recibimos en estos papeles, a mano. Por cierto, ¿te han dicho que tienes unos ojos preciosos?

    C:-Emmm… No.

    (Siguen bailando. El constructor se ruboriza. Bárcenas le coloca un clavel en el pelo)

    B:-Y que cuando sonríes se ilumina el mundo, golosina.

    C:- Bueno… Eso… eso sí me lo han dicho. Pero sólo una vez. Fue un amigo que tuve en el Instituto.

    B: -A esa edad las dudas son normales. Normales. ¿A quién no le ha pasado, no?

    C: -Ya, pero es que yo…

    B: -Sí, tú, sí… Anda, anda. No te desconcentres, que pierdes el paso.

    (Cambia la música, suena un tango)

    C: -Pero esto no se lo vais a contar a nadie, ¿no?

    B:- A nadie, por Dios, por Dios, este será nuestro secretito. Quedará entre tú y yo y mis papeles. Tú tranquilo.

    (Siguen bailando)

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook