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TORMENTA DE IDEAS
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Blog TORMENTA DE IDEAS - ISABEL MENÉNDEZ BENAVENTE

ISABEL MENÉNDEZ BENAVENTE

Soy esposa, madre y psicóloga. Me gusta ante todo vivir. La vida es apasionante y contarla a través de este blog, me parece todo un privilegio. Mi prioridad :mi familia;mi adicción: mi trabajo, ese con el que trato de ayudar a encontrar esa luz que muchos necesitamos, a través de las tinieblas. Me ...

Sobre este blog de Sociedad

Este blog es eso, una tormenta de ideas. Es una técnica que utilizamos en psicología, y en general cuando se trata de encontrar solución a algún problema , tomar decisiones y de alguna manera fomentar la creatividad... Se trata de que salgan todas las ideas que uno tiene, aunque puedan parecer en p...


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  • 05
    Marzo
    2014

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    ESPERANZA

     Hay momentos en los que el cuerpo te manda señales. En los que los sueños se convierten en pesadillas, en las que las nubes no te dejan ver el sol, porque solo ves el cielo oscuro, negro y amenazante. Segundos, instantes en que la oscuridad se apodera de ti, en los que sientes que no puedes seguir, que la carga es tan, tan pesada, que sólo quieres parar, descansar, decir que se pare el mundo, que te quieres bajar. Que se pare todo, que se quede congelado y que te dejen dormir, volver a soñar y ver esa vida que tú te imaginaste tantas veces. Ustedes saben, porque me conocen, que el dolor de los demás es mucho más veces  de las que yo querría, el mío. Y eso me hace que a veces ya no pueda más. Simplemente. Quisiera ser fuerte, quisiera ayudar, conseguir eliminar el sufrimiento, la pena, el dolor de la gente que quiero, y de la que no conozco, dejar de llorar cada vez que veo que alguien lo hace. Pero no puedo. Hoy, una amiga, joven y sabia, me decía que hay cosas que yo no puedo solucionar, y es cierto. No puedo parar una guerra, ni ayudar a todos los niños del mundo, ni hacer que una pareja se reconcilie, simplemente para que sus hijos no sufran...no puede detener la enfermedad para evitar el dolor. No puedo. Y si eso me hace hundirme, me dice ella, siempre tan realista, tan cabal, no podré ayudar a nadie. A los míos, a mí misma, a todos los que sé que pueden necesitar  mi apoyo, o mi abrazo en un momento determinado. Por eso, tengo que ser fuerte, por eso necesito parar, por eso la necesito a ella, a mi amiga, para que como bien dice, ponga los pies en la tierra y vea la vida tal y como es. Saber que la vida no es esa vida rosa con la que a veces me entusiasmo; que la realidad es dura, y tengo que lidiar con ella sin dejar que me aplaste .Con sus luces y sus sombras, procurando como sabe que hago, que todo a mi alrededor, se ilumine de vez en cuando. Sé que puedo hacerlo, pero necesito simplemente parar, descansar, recuperar fuerzas, y seguir luchando para conseguir que la vida me resulte, eso... simplemente vida. Una vida que te da y te quita, que bendices y maldices, pero que siempre agradeces porque es la que hace que cada día sea nuevo, distinto, diferente, porque hoy, simplemente, hoy, he abierto los  ojos. Al menos hoy. Es suficiente. Suficiente para buscar un descanso este fin de semana y volver a la lucha;  esa sin la que mi vida tampoco sería vida… una lucha que quiero contagiar a todos los que se sienten impotentes, indefensos, solos o cansados, agotados, desesperados… por todos y por mí, hay que seguir; porque siempre queda esperanza, esa que nunca pierdo y que deseo que todo el mundo recupere si la ha dejado en el camino .Samuel Smiles, un autor del siglo IXX, en el que fue posiblemente el primer libro de autoyuda, escribió  una frase que aplico a mi vida, y que deseo con todas mis fuerzas sea una realidad para todos los que lo están pasando mal: “ la esperanza es como el sol, arroja todas las sombras detrás de nosotros”.

     

     

     

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