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TORMENTA DE IDEAS
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Blog TORMENTA DE IDEAS - ISABEL MENÉNDEZ BENAVENTE

ISABEL MENÉNDEZ BENAVENTE

Soy esposa, madre y psicóloga. Me gusta ante todo vivir. La vida es apasionante y contarla a través de este blog, me parece todo un privilegio. Mi prioridad :mi familia;mi adicción: mi trabajo, ese con el que trato de ayudar a encontrar esa luz que muchos necesitamos, a través de las tinieblas. Me ...

Sobre este blog de Sociedad

Este blog es eso, una tormenta de ideas. Es una técnica que utilizamos en psicología, y en general cuando se trata de encontrar solución a algún problema , tomar decisiones y de alguna manera fomentar la creatividad... Se trata de que salgan todas las ideas que uno tiene, aunque puedan parecer en p...


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  • 28
    Diciembre
    2013

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    NOCHE DE PAZ

     Otra Nochebuena. Ustedes lo saben, porque llevo “solo” 13 años escribiendo en cada Navidad, desnudando mi alma para compartirla con ustedes, porque es mi terapia y les juro, lo saben, la necesito, quizás más que nunca. Nunca he sentido tanta paz como ahora, a pesar de que a mi alrededor todo es desasosiego, todo es tristeza, pena, necesidad, y lágrimas que tengo que enjugar mientras me trago las mías, porque lo necesitan mucho más que yo. Y para eso vivo, para eso existo, para que mi regazo acoja a quienes necesiten refugiarse en él. Especialmente esta Navidad, cuando hay tanta, tanta gente que lo está pasando muy mal, cuando ves tantos desencuentros, tantos niños que se parten en dos, echando de menos al otro padre, o madre, viviendo cada fecha en una casa distinta… cuando hay tantos que echan de menos a quienes se han ido para siempre hace poco, hace nada. Pero esa noche, la del martes, tiene que seguir siendo buena porque ha de serlo, porque me niego a que en mi vida no lo sea. Aunque sea la primera que no están todos mis hijos conmigo, porque tienen otras familias que también los necesitan, y porque las madres estamos para entender a las otras madres, para compartir y dejar que ellos vuelen y decidan, aunque te parta el alma. Siempre he querido tenerlos a mi alrededor esta noche, mucho más que en Año Nuevo, porque yo soy creyente y este martes, “mi nacimiento” estará incompleto porque me faltan ellos. Y ellos, ustedes lo saben,  son mi vida. Como lo es mi familia, cada vez más extensa, cada vez más cercana, como lo es mi trabajo que me hace pensar esta Nochebuena en esos niños que me parten el alma. Por eso creo que todos tenemos que hacer un esfuerzo para que esa noche, la noche de paz, sea de verdad una noche de paz. El villancico favorito de mi padre. Y aunque no lo pueda ni cantar sin que se me quiebre la voz aún, quiero llevarlo a cabo. Quiero paz, no en el mundo, que sé que es difícil, utópico, pero quiero estar en paz conmigo misma, que lo estoy y quiero, lucho para que esa paz se contagie a todos los que tengo a mi alrededor. Quiero pedir perdón y que me perdonen, quiero decir te quiero para poder escucharlo, quiero abrazar para que me abracen, quiero besar para que me besen, quiero tocar, sentir, y querer por encima de mí misma para que los demás lo sientan y puedan a su vez transmitirlo en una cadena que no se acabe nunca. Quiero, deseo con toda mi alma, poder transmitir esperanza a quienes están desesperados, luz a quienes están en sombra, tranquilidad a quienes están alerta, fe a quienes lo han perdido todo, y mandarles toda mi fuerza y mi energía. Esa que tantas veces se me agota,  pero que se renueva con cada mirada agradecida, con cada sonrisa infantil, con los abrazos (a veces virtuales) que tanta gente me manda, a veces sin conocerme,  si ven que desfallezco.

    Fuerza que obtengo por ser una privilegiada. Por seguir teniéndole a él en mi mesa en estas fechas; por tener a nuestros  hijos, a  mis hermanas, mis sobrinos, mis cuñados… todos aquí conmigo, arropándome y dándome ese calor que necesito cada Navidad para no sentir el frío de su ausencia; esa ausencia que sigue presente 31 años después, pero con un recuerdo cada vez menos triste y más agradecido a su maravillosa herencia, la que ha hecho que siga luchando por todo y por todos.

    Por eso, ya saben, mi Navidad volverá a ser mágica y brillante, a pesar de todo.

    Feliz noche, o al menos que tengan una noche de paz… solo tienen que intentarlo.

     

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