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Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


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  • 05
    Marzo
    2013

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    Nadaya (00.02.22)

     Es una enorme desgracia no tener talento para hablar bien, ni la sabiduría necesaria para cerrar la boca.(Jean de la Bruyere)

     
    A las tres y media de la tarde de este martes cinco de marzo, ahora mismo nublado, doy comienzo al Blog mientras escucho algo de música clásica, concretamente los éxitos del gran maestro y director de orquesta, André Rieu. De ahí que me viniera a la mente uno de esos temas de ópera que todo el mundo conoce, la Barcarola de Ofenbanch, y que formara parte de la banda sonora del oscarizado film de Roberto Benigni, La Vida es Bella.
    Llevaba ya tres días sin escribiros con este, y lo cierto es que tampoco es que tenga grandes novedades que contaros. Pero por aquello de mantener las buenas costumbres, me he decido a hacerlo ahora, justo después de dormir una siesta que podría calificar como un tanto liviana para lo que acostumbro. 
    Tanto ayer como hoy nos hemos venido por Quintes para aprovechar el tiempo agradable que está haciendo. Hoy, sin ir más lejos, llegué a pensar que tenía una avería en el indicador del coche que marca la temperatura exterior, cuando al subir a Quintes, a eso del mediodía, marcaba dieciocho grados. Así que hemos podido volver a esos paseos alrededor del pueblo mientras charlamos de nuestras historias. De paso, como nos ha ocurrido hoy, vamos luciendo a Nadaya entre los amigos del pueblo que nos vamos encontrando, que por cierto, según todos los que la ven, ha engordado un montón. A ver si la voy a tener que poner ya a dieta… No sé, yo no la veo ni mucho menos gordita. Un poco rechonchita de papinos, pero nada más. Y claro, entre los papinos redonditos, la nariz chata y las entraditas en la cabeza por aquello de que como a la mayoría de los bebés se le está cayendo en parte el pelo, pues dicen que se parece a mí. Lo de querer sacar parecidos a un bebé es algo que siempre me ha llamado la atención. No sé, a mí un bebé se me parece a un bebé. Pero bueno, me hace gracia. Por supuesto espero no obstante que a quien se parezca sea a la madre. Los motivos saltan a la vista.
    Hoy precisamente mientras veníamos caminando me llamaron del hospital para preguntarme si había algún inconveniente en cambiar la cita que tenía este jueves para mañana. La razón simplemente es que el jueves por lo que se ve aquello va a estar a reventar de gente, y mañana estarían en principio un poco más desahogados; pero tampoco mucho, porque ya me han avisado que tendrán que atenderme un poco más tarde lo habitual. La verdad es que cada vez que voy veo aquello más saturado de pacientes, y siempre con alguna cara nueva. Las enfermedades hematológicas sin duda son una de las grandes plagas de este siglo XXI. Cada vez es mayor su incidencia en la población y por ello, cada vez habrán de ser mayores lo recursos para afrontar su lucha.
    Así que lo dicho: mañana toca madrugar para hacer la habitual analítica de control. Luego probablemente hasta que me llegue la hora de la consulta me vaya con mi padre hasta Parque Principado a dar una vuelta, tomarnos por ahí una cerveza con un pinchín, leer los periódicos y quién sabe, lo mismo hacer todavía alguna compra de última hora en las rebajas. La verdad es que no sé si todavía siguen. Supongo que algo habrá. Y no os penséis que busco nada para mí, que en realidad ahora lo que soy es un adicto a las tiendas de ropa para bebé. ¡Tengo un peligro! Quizás aproveche también para acercarme a solucionar los papeleos de Nadaya de cara a su inscripción en el consulado. Bueno, como veis tengo planes para no aburrirme. Luego ya veremos si cumplo alguno.
    Como sé que estáis a todo, y siempre que propongo una cita aleatoria para abrir el post, algunos elucubráis sobre si irá por algún motivo en especial, la de hoy no viene por nada en concreto. Simplemente porque cuanto más veo la televisión, más leo la prensa, o más escucho la radio, más convencido estoy de lo que algunos ganarían si aprendieran a controlar lo que sale de sus bocas. No se cansaba de repetirlo el otrora popular locutor deportivo José María García: uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. ¡Qué diferencia entre el periodismo deportivo de aquel entonces al de ahora! Lo de ahora es pura prensa rosa, y en lo que al fútbol se refiere, es como si el mundo se acabara más allá del Barcelona y el Madrid. Luego la gente me pregunta que cuál de los dos equipos me cae más simpático. ¡Ninguno! Ojalá ganara la Liga el Atlético, el Valencia, el Betis o cualquier otro. Y lo siento pero la sinceridad ante todo: como buen diablo que soy, hoy iré con los diablos rojos del Manchester en su partido contra el Madrid… Que pasen Valencia y Málaga sus eliminatorias y que los dos grandes muerdan el polvo como el año pasado. No es nada personal, sólo negocios… decían en El Padrino. Pues eso.
    Bueno, voy a ver si apuro mi taza de té y me pongo con los periódicos, que a estas horas todavía no los he abierto. Al final es verdad que parece que cuentan siempre lo mismo, pero sabéis que uno de mis vicios es intentar estar bien informado. Hay quienes se sientan delante de un televisor para ver a unos famosos tirándose a una piscina, y otros como yo, que nos entretenemos con una buena tertulia de actualidad. Hablando de ver la televisión, ayer comenzamos Mónica y yo a ver las andanzas del Comisario Montalbano. Se trata de una serie policiaca que en TVE emiten los sábados. Pero como a mí me gusta ver las cosas cuando me apetece y sobre todo, poder parar un capítulo y seguir cuando quiera, me he pillado la colección de DVDs con la serie completa. Tengo a Mónica “encantada” porque la serie la vemos en italiano, eso sí, con subtítulos en castellano, que tampoco quiero martirizarla. Pero no os creáis, que a mí también me vienen muy bien, porque en ocasiones, al desarrollarse la acción en Sicilia, el fuerte acento de alguno de sus personajes hace que me cueste afinar el oído. El siciliano, lo mismo que puede ser el napolitano que era lo que se hablaba en el pueblo de mis abuelos paternos, es un dialecto que bueno, ni es difícil ni es fácil. Se entiende más o menos si entiendes el italiano.
    Y aquí lo dejamos, que no sé cómo me arreglo pero cuanto menos tengo que contaros más me enrollo. Parafraseando la cita de hoy podría decir que es una enorme desgracia no tener talento para escribir bien, ni la sabiduría necesaria para detener mis dedos. Un fuerte abrazo … “y mañana más…”

     

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