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Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


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  • 19
    Marzo
    2013

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    Nadaya (00.03.08)

    El regalo más valioso que un padre puede recibir es sentir el orgullo y el amor de un hijo hacia él

    (Schinonero)

    http://www.youtube.com/watch?v=wWONUCxPwuw

    A las once y diez de este martes diecinueve de marzo, Día del Padre, doy comienzo al Blog. Como os podéis imaginar no podía dejar una fecha tan señalada olvidada, así que aunque sean sólo unas pocas líneas, aquí me tenéis, delante del ordenador, para comenzar este post felicitando a todos los padres –al primero al mío- y de paso, a todos los Joses, Pepes, Josefas, Pepitas, etc., que también hoy es su día. Como propuesta musical os dejo un clásico, Father And Son –Padre e Hijo- de Cat Stevens. Una bonita canción sin duda.

    Esta mañana me he levantado cansado, como si me hubieran dado una paliza o hubiera pasado la noche corriendo una maratón. Y es que durante toda la madrugada desperté unas cuantas veces sintiéndome como con mal cuerpo. Imagino que alguna décima de más de temperatura tendría la culpa. Empiezo a creer que las inyecciones de Neupogen últimamente me están afectando más en cuanto a efectos secundarios. Bueno, en realidad yo las sigo llamando inyecciones de Neupogen cuando en realidad Neupogen es la marca comercial y desde hace un tiempo han cambiado a otra marca, con la misma composición, pero que diría que por lo que sea, me sientan peor.

    De todos modos, como si desde la Unidad de Trasplante me hubieran escuchado, justo cuando me iba a levantar de la cama me han llamado para decirme que dado que la realización del escáner podría demorarse, me han solicitado cita para un PET/TAC –prueba que puede además aportar más información que un escáner-. En este caso las listas de espera son menores al realizarse esta prueba en Jove, por lo que es probable que me lo hagan antes de finalizar este mes. Con esa prueba sabremos de una vez por todas si esta febrícula tiene origen en alguna adenopatía que pudiera haberme vuelto a aparecer, o si por el contrario, simplemente es como esperamos que sea, algún virus mal curado.

    Esta llamada recibida así, porque sí, demuestra una vez más la calidad humana y profesional que nunca me cansaré de repetir del personal de la Unidad de Trasplante. Ellos sabían que seguía con el tema de la febrícula y no han querido esperar a la cita del viernes sino que han movido ya el tema y realizado las gestiones para que cuanto antes sepamos si hay algo, y si no lo hubiera –que seguro que no lo habrá-, que podamos quedarnos todos más tranquilos.

    Volviendo al Día del Padre, lo cierto es que no hay medicina mejor que la de despertar y ver la sonrisa de Nadaya. Por supuesto y a pesar de sus tres mesinos, me ha hecho su primer regalo –ayudada lógicamente por su mamá-: una huella de su puñito. Para el próximo año seguro que ya es capaz de emborronar alguna hoja con las típicas ceras de colores… Y luego vendrá la maravillosa época en la que tratará de desarrollar su talento creativo en las paredes de casa. Por mi parte tiene permiso para ello. Además, si luego te pone una carina como la que os dejo hoy como fotografía adjunta, ya me diréis como podría no permitírselo.

    Al poco de levantarme llegó también mi padre quien por supuesto recibió también su correspondiente regalillo. No se merecía menos después de los tres años que lleva conmigo esclavizado para atrás y para adelante todo el día por hospitales. Yo sé que un padre –o una madre- por su hijo hace lo que sea, pero aún así no hay regalos que puedan compensar ese amor y dedicación absoluta. Bueno, tal vez como escribo en la cita con la que abro el post,  el regalo más valioso que un padre puede recibir es sentir el orgullo y el amor de un hijo hacia él.

    Y poco más que contaros. Hoy el día de momento parece que igual hasta nos permite salir a dar un paseo. Quedan dos días para la llegada de la primavera y va siendo hora de empezar a colgar los abrigos. Un fuerte abrazo… “y mañana más…”

     

     

     

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