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Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


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  • 30
    Marzo
    2013

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    Nadaya (00.03.19)

    A veces un simple gesto de solidaridad basta para pintar de esperanza una vida que podrá sonreír al mañana

    (Schinonero)

    http://www.youtube.com/watch?v=RpzsVERfW44

    Son las nueve y cuarto de este por el momento soleado sábado treinta de marzo cuando comienzo a escribir el Blog mientras escucho La Felicità de Simona Molinari con la colaboración de Peter Cincotti. Una canción que particularmente habría sido la que yo hubiera elegido para representar a Italia en el próximo Festival de Eurovisión, pero que al final se quedó fuera incluso de las mejores. Ya se sabe que sobre gustos no hay nada escrito.

    Nada mejor que una canción sobre la felicidad para abrir el post de un día como el de hoy, donde como sabéis celebraremos en nuestra familia el bautizo de Nadaya. Todo está listo –bueno, eso se dice y luego siempre hay algo que queda olvidado- para que esta tarde en la iglesia de Quintes, donde sus padres hace cinco años se casaron, Nadaya –Nadaya María Priore Álvarez- reciba su primer sacramento.

    De momento como digo el tiempo ha amanecido entre nubes y claro, predominando estos últimos. Pero ni mucho menos podemos fiarnos de esto, porque ayer, del mismo amaneció con un sol de justicia y a mediodía llegaron las nubes acompañadas de fuertes lluvias. Para esta tarde la previsión viene a ser más o menos parecida, o sea, nublado con lluvias esporádicas, aunque en principio deberían ser más suaves que las de ayer. A ver si por lo menos tenemos suerte y no nos llueve al llegar a la iglesia y a la salida de ésta. Luego, es cierto que en realidad lo más importante se desarrolla a techo, así que tampoco vamos a disgustarnos si llueve. Recuerdo que el día de nuestra boda, también amaneció despejado, pero luego la amenaza de lluvia nos acompañó durante toda la tarde, aunque finalmente, no cayó ni una gota.

    Por mi parte sigo con el tratamiento de antibióticos, aunque tengo que decir que por el momento no parece que me hayan afectado tanto al estómago como en anteriores ocasiones. Tal vez tenga que ver el que esté tomando más yogures que nunca, además de tomar también unos sobres que me aconsejaron para repoblar la flora intestinal y protegerla en casos en los que ésta es agredida como ocurre cuando tomas antibióticos.

    Mis decimillas siguen también acompañándome, y ayer realmente fue un día un poco regular en ese sentido. Creo que también los nervios de pensar que hoy no pudiera estar bien influyen en mi estado. Pero como os escribía en el último post, nada va a impedir que hoy disfrute al máximo de este día tan especial. De mano ya con el desayuno me he tomado el primer paracetamol, además de los corticoides que hoy me tocaban.

    Ayer de noche fuimos a cenar a casa de mi primo Roberto –padrino para hoy- y su mujer y aunque no estaba yo muy boyante, me sirvió para desconectar un poco la cabeza, que en momentos como éste, se va por caminos en los que es mejor no entrar si no quieres correr el riesgo de perderte en ellos. Mónica por cierto está “encantada” con Roberto porque ha conseguido meterme definitivamente -tampoco necesitó esforzarse mucho- el gusanillo de la parabólica para poder captar así la señal de todos los canales italianos. Así que esta próxima semana hablaré con el técnico con el que me ha puesto en contacto para que vengan a colocármela. Como digo, Mónica está que no cabe en su gozo… Si es que voy a tener nada menos que tres o más canales de deportes en italiano, no sé cuántos de música, amén de los más “tradicionales”: las tres RAIs, Telecinque, Retequattro, Italia1, etc.

    ¡Y mañana qué os voy a decir!: ¡el día del bollu!, una fecha marcada a rojo en el calendario donde aprovechamos para reunirnos un montón de familiares y amigos con nuestros ahijados que por supuesto, vienen con toda la ilusión del mundo a recoger su bollu. Aunque si os soy sincero, no sé si al final somos los adultos los que disfrutamos más como ocurre en otras fiestas que en teoría son para los más pequeños. Lo que es verdad es que seguramente seamos los que más le hinquemos el diente a todos y cada uno de los bollos que habrá. Aquello sí que puede considerarse una cata en toda regla. Luego por la noche, los arrepentimientos de siempre y aquello de "nunca más voy a comer tanto".

    En mi caso como sabéis son dos las ahijadas que tengo. La primera, una señorita ya hecha y derecha, Águeda, que cada día que pasa está más guapa. Parece que fue ayer cuando la tuve por primera vez en mis brazos. En realidad, casualidades de la vida, fue en el primer día de Ramos que me tocaba ejercer como padrino cuando ingresé por la enfermedad, así que la pobre luego se quedó sin su primer bollu por aquello de que el padrino estaba de "vacaciones" por el hospital… En cuanto a la segunda, Carla, como sabéis tiene ahora siete mesucos y es además mi sobrinita. Ella lógicamente todavía no entiende nada de todo esto de los ramos y los bollos, pero sus padres sí, así que habrá que dejarlos contentos, que además puedo dar fe de que ambos son muy golosos. Bueno, en realidad no sé si lo son más ellos o los padres de Águeda, que tampoco lo hacen mal que digamos.

    En fin, lo dejo aquí que a este paso me voy a ganar alguna que otra colleja por desvelar asuntos familiares. Espero que disfrutéis tanto del día de hoy, como especialmente los padrinos y ahijados del día de mañana. Sed generosos los primeros, que el amor de los más pequeños no tiene precio. Sé de sobra que lo seréis. La semana que viene os prometo alguna foto del bautizo tal y como ya me habéis pedido por Facebook. A estas horas todavía tengo mis dudas sobre la corbata, que ya se sabe, es lo que define al final un look más serio o informal. ¿Por cuál inclinarme? Ya me conocéis así que seguro que conocéis la respuesta. ¡Ah!, que no me he olvidado del partido del Sporting. Intentaremos pillarlo de algún modo para que Nadaya no se lo pierda…  Y recordad que mañana se cambia la hora. ¿Qué toca esta vez? ¿Adelantar la hora?, ¿retrasarla? Si es que parece increíble pero después de tantos años con la misma historia cada vez que se produce el cambio, bien sea al horario de invierno o al del verano, la gente siempre tiene dudas sobre qué toca hacer y empieza a hacer cálculos mentales como si de un sudoku se tratara. Pues nada, os lo dejo claro: mañana a las dos de la mañana hay que poner que son las tres, o sea, que dormimos una hora menos. ¿O era al revés? Un fuerte abrazo… “y mañana más…”

     

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