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Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


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  • 15
    Abril
    2013

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    Nadaya (00.04.04)

    Lo mejor de la vida es el pasado, el presente y el futuro

    (Pier Paolo Pasolini)

     
    Son las cuatro en punto de este lunes quince de abril cuando comienzo a escribir el Blog. Siguiendo mi costumbre, aunque hoy vaya con algo de adelanto para lo que suele ser habitual, acabo de preparar mi té diario después de una agradable siesta de algo más de una hora, y mientras escucho música positiva para la mente como La Bella Vita de Lorenzo Jovanotti y que os he dejado como enlace musical, me dispongo a repasar lo más destacado de estos últimos días en este blog con tintes a veces un poco de cuaderno de bitácora. Algunos escriben su diario y yo tengo el blog. Cuando lo lea dentro de muchos años seguro que recordaré cosas que de lo contrario se habrían perdido en mi cabeza para siempre.
     
    Y es que este último fin de semana ha dado para mucho a pesar de que al inicio del mismo las perspectivas que tenía no eran muy halagüeñas porque si recordáis, el viernes no me encontraba demasiado bien. Sin embargo, desde ese día, lo cierto es que apenas he parado. Hay que aprovechar el tiempo cuando viene bueno, así que eso hemos hecho. De este modo, entre fiestas de cumpleaños, cenas y comidas con amigos y fútbol, prácticamente he tenido la agenda llena. ¡Y es que incluso pudimos salir a cenar por primera vez solos desde que nació Nadaya! Creo que lograr esto a los cuatro meses es digno de mención, que me consta que algunos padres primerizos no lo consiguen hasta que el niño o la niña ya come filetes con cuchillo y tenedor.
     
    Os confieso que de mano nos dio mucha pena el dejarla con sus abuelos –ellos por supuesto estaban encantados con quedarse con ella- y que hasta el último momento estuvimos a punto de echarnos atrás. Sin embargo, también confieso que el encontrarme luego en pleno Muro de San Lorenzo, viendo la playa iluminada por las luces del paseo pasada la medianoche, entrar en un conocido local de copas, y escuchar música con unos buenos amigos mientras degustaba un mojito –sin alcohol obviamente, que tampoco hay que exagerar- fue como una pequeña vuelta al pasado. No recordaba la última vez que Mónica y yo habíamos estado en una situación así. A veces algo tan normal, cuando te pasas tanto tiempo “fuera de juego”, pasa a ser excepcional, y como tal, lo saboreas seguramente de otro modo. Así que ese dulcísimo mojito en aquel lugar y a esas horas, y en la compañía en la que estaba, hizo que mi cabeza por primera vez en mucho tiempo desconectara de verdad de todo lo que la ha tenido ocupada durante tanto tiempo.
     
    El sábado también volví por fin al estadio a ver un partido, y encima aunque no fuera de forma brillante, el equipo venció, así que tampoco vamos a ponernos exigentes. La victoria como suelo decir siempre es victoria –aquí me sale la vena resultadista italiana- y de cómo se logró un éxito luego nadie se acuerda. Pero volviendo al deporte, el fin de semana también nos regaló a los ferraristas la victoria de Fernando Alonso en el GP de China, así que podemos decir que en ese sentido, el fin de semana fue también perfecto.
     
    Por lo que se refiere a mi “parte médico”, deciros que me encuentro bastante bien, aunque sigo durmiendo regular por la noche, no porque me cueste coger el sueño, sino porque me despierto cantidad de veces. Además en los últimos días tengo más sequedad en la boca de lo habitual, con lo que cada poco tengo que echarle mano a la botella de agua. En cuanto a la febrícula ahí sigue: alguna decimita esporádica, pero nada de importancia. Pienso que en ese sentido mi estado es estable y de este modo, si no hay ningún contratiempo, podremos seguir adelante con nuestros grandes planes para este próximo fin de semana, planes de los que ya os hablaré en próximos post. Pero vamos, que tampoco penséis que nos vamos a ir a la luna. Es algo más cerca…
     
    De momento vamos a quedarnos por aquí, y ver si se cumplen las previsiones meteorológicas que dan para esta semana tiempo soleado en general, con unas temperaturas agradables. Hoy realmente hubo momentos por Quintes, en los que donde daba el sol, no se aguantaba. Esto me recuerda que tengo que comprar crema protectora, porque si ya es importante el uso de protección solar para cualquiera, en mi caso lo es aún más. Bueno, en el mío y en el de Nadaya, que tengo que pillarle también a ella su cremita para poder irnos así de paseo ahora que parece que empieza a tolerar algo mejor lo de estar en la sillita. Y digo sólo “algo mejor” porque todavía no las tenemos todas con nosotros, que hay veces que es ponerla en la silla, caminar cuatro metros, y tener que dar la vuelta. Tiene “cuellitis” galopante, y eso, aunque yo eche la culpa a los abuelos, la verdad es que soy el primero que debería entonar el mea culpa como causante de ese vicio tan propio en los bebés. ¡Cuánto de lo que escupí para arriba me está cayendo ahora en todos los morros!
     
    Como os había comentado en el último post, hasta el próximo lunes no tendré que volver por el hospital. Sin embargo este miércoles tengo que acercarme por Oviedo para la revisión oftalmológica que ya tenía que haber hecho hace meses, pero que he ido posponiendo repetidas veces por pura pereza. Si recordáis, después del trasplante y del síndrome linfoproliferativo, en uno de mis ojos se había desarrollado el famoso citomegalovirus, lo que me producía una ligera pérdida de visión temporal, que sin embargo, igual que vino se fue. De todos modos, es conveniente comprobar que no hayan quedado restos de aquello y que todo está perfectamente curado.
     
    Bueno, como es lunes, todavía estoy un poco vago y necesito recuperar fuerzas, así que no me voy a alargar más. Simplemente espero que tengáis una buena semana, que en nada estamos ya hablando del mes de mayo. Un fuerte abrazo… “y mañana más…”

     

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