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Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


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  • 04
    Diciembre
    2013

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    Nadaya (00.11.23)

    En la imperfección se esconde la felicidad; en la perfección no hallarás sino frustración

    (Schino)


    https://www.youtube.com/watch?v=g1vveTJN8Do

     

    Comienzo a escribir el Blog cuando son casi las tres de la tarde de este cuatro de diciembre, que entre nubes y claros va discurriendo. Para comenzar –y en realidad es básicamente la razón por la que hoy me he animado a escribir- quiero felicitar públicamente por su cumpleaños a mi tía Toñi, quien además, pasa por ser como quien dice la tercera abuela de Nadaya. Casualidades de la vida, ella cumplirá su primer añito justo dentro de una semana. Casi ya no me acuerdo que hace un año a estas alturas estábamos Mónica y yo plácidamente pasando el tiempo con nuestras series y películas sin imaginarnos que la niña se nos adelantaría en diez días. Y es que como quien dice, no nos pilló el toro de milagro…

    Así que una vez hecha como digo la más que merecida felicitación comentaros que por lo que a mí respecta sigo igual, o lo que en mi caso significa unos días mejor y otros menos mejor. Ayer sin ir más lejos tuve otro de esos episodios –que se repiten tanto que ya casi van conformando un culebrón- de flojera intestinal, o sea, lo que comúnmente viene a llamarse diarrea, y es que para qué vamos a andarnos con eufemismos. Como quien no quiere la cosa con esta “tontería” llevo ya unos cuantos meses, y parece que no, pero habré perdido ya cerca de siete kilos. Aparte de eso lo que me deja es bastante débil. Pero en fin, casi diría que me he acostumbrado, aunque sólo eso: casi. Porque no puedo evitar ponerme de mal humor, deprimirme, volver a ponerme de mal humor, volver a deprimirme y conseguir así amargar la existencia a los que me rodean cada vez que me pasa una cosa de estas. En realidad es más esa frustración que veo en los que me quieren por no poder ayudarme la que todavía me frustra más a mí. El próximo día dieciséis, que es cuando tengo nueva cita en Oviedo para la siguiente dosis de Rituximab veremos a ver si podemos sacar algo en claro del asunto y si hay forma de ponerle remedio. Y si no, pues habrá que aguantarse. Lo mismo que con los dolores de espalda, que siguen ahí casi permanentemente.

    Pero bueno, que vale ya de quejarme, que parezco ese abuelete que sólo sabe hablar de sus achaques. Porque luego están otros abueletes que me dan mil vueltas cuando los veo por ahí tirando del carrito de sus nietos y jugando con ellos como si tuvieran veinte años. Y entonces es cuando de verdad me deprimo… ¿De dónde sacarán la fuerza? Ayer me hizo gracia que dando una vuelta por el centro con Mónica y Nadaya, en una tienda de ropa de bebé, contamos no menos de ocho abuelas –otra cosa no podían ser- revolviendo para ver qué compraban a sus nietos. Y es que se nota que se acerca la Navidad. Este fin de semana creo que es cuando ya se enciende la iluminación en Gijón, aunque según he leído, este año habrá menos luces por aquello de la crisis. Dichosa crisis.

    Hablando de la Navidad y de la crisis, recuerdo muy bien como hace ahora doce años, al entrar por estas fechas a trabajar en la empresa en la que estuve después de continuo hasta que enfermé, me encontré como a los diez días de estar allí con una cesta que tuve que venir mi padre a buscarme en coche para poder llevarla a casa. Ahora, no creo que sean muchas las empresas que den a sus empleados más allá de una botella de cava y una tableta de turrón, del duro, para que cunda más. Hay que adaptarse a los tiempos y a las situaciones. Como tengo que adaptarme yo a la mía. Y es que siempre lo digo, parece mentira después de tanto tiempo que todavía no haya sido capaz de adaptarme. No sé, supongo que a otras personas les resultará más fácil. Así que mi ejemplo, no tiene que servir para nadie que tenga que pasar por lo que yo he pasado. Cada persona es un mundo y lo más importante que yo puedo transmitir es que estoy aquí, que hay esperanza y que hay que luchar, aun cuando nos sintamos confusos o desesperanzados.

    En ese sentido aconsejo muy mucho el libro que os comenté el otro día que me había comprado buscando una lectura agradable y a la vez, inspiradora. El libro se titulaba como os dije ¡Muuu! y realmente aunque no diga nada que no nos hayan repetido hasta la saciedad en lo referente a la búsqueda de la felicidad, no viene nada mal repasarlo de vez en cuando, y mucho mejor cuando se hace a través de una historia simpática con animales como protagonistas.

    Por último recordar que el próximo día doce en el hotel ABBA de Gijón, a partir de las 18:45, tendrá lugar el acto de entrega de los galardones Astheha 2013. En la página web de la asociación www.astheha.es tenéis ya colgado el programa definitivo, y como bien se señala, la entrada es libre hasta completar el aforo.

    Y nada más por hoy, que ya se me empiezan a enfriar las manos como cada vez que me pongo a escribir al ordenador -ya estoy otra vez quejándome-. Menos mal que tengo mi taza de té calentita al lado para absorber un poco de calor cada vez que me la llevo a la boca. Un fuerte abrazo, disfrutad del puente o como se llame a estos cuatro próximos días de fiesta que nos esperan a partir del viernes…”y mañana más”.

     

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