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Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


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  • 13
    Diciembre
    2013

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    Nadaya (01.00.02)

    Brindemos por los niños: son ya el presente, pero sobre todo son el futuro

    (Schino)

    https://www.youtube.com/watch?v=1w7OgIMMRc4

    Son la una y media de la tarde de este viernes trece de diciembre cuando comienzo a escribir el Blog. Para los supersticiosos un día para no salir de casa. Para los que ya hemos dejado de serlo hace tiempo, un día tan bueno como cualquier otro para dar una vuelta y aprovechar que al menos no llueve, aunque no hace el sol del que pudimos disfrutar los últimos días. Aunque también es cierto que lo de dar un paseo por el centro de Gijón en estas fechas hace que te sientas como cuando de niño –y no tanto- te encontrabas en mitad de una pista de coches de choque donde no sabías por dónde escapar.

    Me he decidido a escribir esta mañana después de llevar casi tres horas haciendo limpieza por casa. Pero no, no os imaginéis que he estado trapo en mano o con la aspiradora en plan Freddie Mercury en I Want to Break Free. Lo que he hecho ha sido limpieza de mis cajones y armarios donde llevaba acumulando papeles y toda clase de cacharros desde que nos vinimos al piso. Parece increíble lo que los que como yo no tiramos nada somos capaces de acumular. He encontrado así desde el resguardo de nuestro viaje de novios a Botswana hasta mi primera nómina en la empresa en la que estuve hasta que caí enfermo. Me ha hecho gracia el comprobar que mi fecha de alta en la misma coincide con la del nacimiento de Nadaya. Casualidades. Un once de diciembre de 2001 empecé a trabajar en MBA y once años después ese mismo día nació nuestra pequeña. Aprovecho ya que sale el tema para enviar desde aquí un muy afectuoso recuerdo a mis excompañeros de trabajo que hoy, como cientos –diría miles- de trabajadores, celebrarán su tradicional cena de Navidad. De mis cenas de trabajo podría contaros un montón de anécdotas, empezando por la primera, por la que todavía se me recuerda. Dejémoslo ahí, que esto lo leen mis padres y mis suegros.

    Pero hablando de fiestas y volviendo a lo que ahora mismo más felicidad me produce, deciros que el día del cumple de Nadaya fue sencillamente un día perfecto. La peque se lo pasó a las mil maravillas con tanta gente mirando para ella y en compañía de otros niños que acudieron. Eso sí, por la noche estaba tan agitada todavía, que costó dormirla más de lo habitual. Por supuesto tuvo regalos, ¡y vaya si los tuvo! Creo que voy a tener que seguir unos cuantos días más con la limpieza en casa para que cojan todos. Y ya me estoy “temiendo” lo que puede venir en cuatro días para Reyes.

    No hace falta que os diga lo que ya sabéis los que habéis tenido niños: este primer año ha pasado volando. No os voy a negar que ha sido muy duro para mí. Quien diga que tener niños es una experiencia maravillosa miente. Tener y cuidar de un niño durante el primer año es una auténtica pesadilla. Eso sí, una pesadilla maravillosa. Tan maravillosa que volvería a pasar por ella… pero casi mejor que esperamos un poco, ¿no os parece? Reconozco que mucho del estrés que genera un bebé depende del carácter de los padres. En mi caso, como soy un hipocondríaco y uno de esos que ve peligros por todas partes, digamos que no es fácil estar tranquilo. Si acaso cuando duerme. Y a veces ni así, porque ¿quién de nosotros no ha acercado su oreja al niño cuando casi no se le oye ni respirar? Pues eso.

    Siguiendo con las fiestas y celebraciones, deciros que el acto de entrega de los galardones Astheha 2013 que se celebró ayer en el hotel ABBA fue todo un éxito, en cuanto a asistencia y por supuesto por la calidad de los ponentes y participantes, todo un lujo para una asociación modesta como la nuestra. Os dejo el enlace a la noticia que hoy publica La Nueva España

    http://www.lne.es/gijon/2013/12/13/galardones-premian-vida/1513919.html?utm_medium=rss

    En lo personal, para mí fue de lo más agradable encontrarme por una parte con pacientes con los que he compartido muchas horas en el Hospital de Día. Y por otra como no puede ser de otro modo, por departir fuera del hospital con los profesionales que velan por nuestro bienestar. En ese sentido, además de con los que más trato tengo desde hace tiempo, que son los de la Unidad de Trasplantes de Oviedo, fue también muy emocionante volver a ver a algunas de las personas que me trataron en el Hospital de Cabueñes, y que todavía se acordaban de mí. No me extraña: con la guerra que les di. ¡Y qué decir del honor que supuso para mí el entregar uno de los galardones a la Dra. Consolación Rayón! Y encima con Nadaya contemplando intrigada qué era lo que estaba haciendo su padre.

    En lo referido a mis charlas con otros pacientes durante el vino español que sirvió tras el acto, me llevé más de una sorpresa al encontrarme con personas que me felicitaban por mi aparente buen estado, y que además afirmaban seguirme en el Blog. Por ellos intentaré en la medida de lo posible trasmitir de estas líneas toda la positividad y la esperanza, que tal vez en los últimos meses hayan podido echar en falta. Pero ellos saben mejor que nadie que esto va por rachas. En ese sentido, hoy, al hacer la limpieza que os comentaba, me he encontrado con informes de hace dos o tres años que ahora mismo me parece imposible haber pasado por esas situaciones.

    Os comentaba la semana pasada que había terminado el libro de ¡Muuu!, la loca historia de una vaca en busca de la felicidad. Y en ese libro, con ser lo que es, hay reflexiones tan lógicas como no por ello menos interesantes de aplicar en nuestra vida. Así, en el libro se contaba la diferencia entre unas vacas que sabiendo cuál era su destino final, vivían agobiadas, inmóviles, infelices, esperando el fatal momento. Otras, no eran conscientes, e ingenuas, vivían pastando felizmente toda su vida. Pero las más inteligentes, las que como las primeras sabían cuál era su destino, en lugar de lamentarse por éste, vivían cada día respirando cada bocanada de aire como si fuera el mejor de los manjares. Es como estas últimas vacas de las que deberíamos aprender. Y pensar siempre que por mal que nos encontremos, no dejamos de ser unos privilegiados frente a otros que no han tenido la misma suerte. Por ellos debe ir también nuestro esfuerzo y el no rendirnos nunca. Ayer en la charla hubo muchos mensajes para la esperanza.

    Por cierto, que hablando de lecturas, ahora estoy con el El Despertar de la Señorita Prim, de Natalia Sanmartín Fenollera. Es un libro más que recomendable sobre un curioso lugar que parece anclado en el pasado y al que llega la protagonista que da título al libro. Lo que más me está atrayendo del libro son los debates, auténticos duelos dialécticos que se dan entre los personajes. En estos tiempos donde nuestra comunicación se reduce al Whatsapp y al Facebook, se echan de menos esos debates y tertulias cargados de ingenio y raciocinio, con un té o un café como excusa, y al calor de una chimenea, como a mí me gusta siempre soñar.

    Pero dejémonos de sueños, que son casi las dos y cuarto. Voy a ver si sigo con mis labores domésticas hasta la hora de comer. La semana que viene como ya os adelanté el lunes me toca sesión de Rituximab. Espero que no haya mayores novedades. Seguro que no. Prometo contaros qué tal me ha ido y si damos por fin con la razón de estos dichosos trastornos estomacales, que a este paso me voy a quedar en los huesos. ¡Con lo que a mí me gusta comer! Un fuerte abrazo, feliz fin de semana… “y mañana más”.

     

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