Blog 
Y mañana más...
RSS - Blog de FILIPPO PRIORE

El autor

Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


Archivo

  • 18
    Diciembre
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Nadaya (01.00.07)

     

    En estas Navidades regala vida: ¡hazte donante de médula!
    (Schino)
     
    Son las cuatro en punto de este lluvioso miércoles dieciocho de diciembre cuando comienzo a escribir el Blog. Mientras desde mi salón veo cómo efectivamente sigue lloviendo, en la tele tengo puesto el canal música VH1, donde ahora mismo suena el clásico Everybody hurts, de REM. No recuerdo cuándo leí uno de esos estudios que no se sabe muy bien quién realiza ni con qué fin, donde se llegaba a la conclusión que esta canción era la que había sido votada como la que más hacía llorar a los hombres. Bueno, pues nada, ahí la dejo como enlace musical del día y ya me contaréis.
     
    Acabo de llegar ahora mismo de comer fuera en compañía de mi buen amigo Miguel y lo cierto es que no tenía pensado ponerme a escribir, sino que en realidad llegaba a casa con la idea de echarme a dormir un rato, pero al final he optado por ponerme al teclado. Ya dormiré por la noche, aunque ya que hablamos de estudios, en uno realizado por mí mismo, puedo afirmar que duermo igual de mal, con siesta o sin ella. Voy a ver si pido una subvención para seguir investigando sobre el tema y publicar un riguroso informe al respecto.
     
    Bueno, dejando mis bobadas a un lado, en el último post os hablaba de los indicios que teníamos sobre la posibilidad de que mi organismo hubiera desencadenado la enfermedad conocida como rechazo injerto huésped y que puede aparecer tras un trasplante de médula ósea. Como ya os comentaba esta enfermedad en resumidas cuentas se produce cuando las células de mi donante, en mi caso las de mi hermano, atacan por reconocer extrañas a las de mi cuerpo. Tampoco me esperaba otra cosa de mi queridísimo fratello, pues ya desde pequeños, solía abusar de su mayor edad. Ya veis que aunque como podéis imaginar, esto del rechazo no es para tomárselo a broma, intento aun así llevarlo lo mejor posible, aunque no siempre es fácil. Como os insistía en el anterior post, lo importante es que de la enfermedad original, es decir, del linfoma, no hay rastro. Ahora lo que tenemos es otra enfermedad derivada del tratamiento de aquélla, y es lo que toca vigilar. No quiero daros más la tabarra con ello, así que para los que queráis más información os remito al siguiente enlace http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001309.htm, pero tampoco os lo aconsejo de demasiado, que luego os pasa como a mí, que cuanta más información más preocupaciones rondan por mi cabeza.
     
    De momento podemos decir que por ejemplo mis problemas estomacales parecen controlados con el Codeisán, aunque todavía es un poco pronto para afirmarlo con rotundidad. Lo que sí noto es que mi sequedad bucal se ha acentuado un tanto, sobre todo por las noches o cuando por ejemplo camino a hago algo de ejercicio. Esto último me resulta curioso pero es totalmente cierto: a poco que me mueva o camine, se me reseca la boca como si llevara una hora de esfuerzos. Será cuestión de volver a los colutorios tipo Xeros, para aliviar precisamente esa sequedad.
     
    Cambiando de tema y pasando a algo más importante, el otro día, en la reunión de la que ya os hablé con motivo de la entrega de galardones Astheha, se volvió a incidir en un dato que no por conocido por muchos, merece ser olvidado, y es por eso que vuelvo a traerlo a colación: España es un país deficitario en donantes de médula ósea. Yo que tuve la suerte de tener al donante en casa, no sé lo que es la angustia que supone la búsqueda de un donante compatible, y que muchas veces es la única esperanza que algunos pacientes tienen para sobrevivir a su enfermedad. Pues eso, que tanto que criticamos a Alemania en algunas cosas que no vienen al cuento, deciros que los germanos por ejemplo son los que poseen el mayor banco de donantes de médula ósea, con más de dos millones de donantes, algo así como el cinco por ciento de su población, lo que no es que sea un gran porcentaje, pero si lo comparamos con los cien mil donantes que existen registrados en España, podríamos decir que más que aquello de que toda comparación sea odiosa, aquí, no es que sea odiosa: es que es sonrojante. Así que tal vez sea ahora un buen momento, tan animados todos que estamos a llenar de regalos estas fiestas navideñas, para hacer el mejor regalo que podemos hacer a otra persona: la vida.
     
    Bueno, por hoy nada más que empieza a dolerme la espalda por mi mala postura delante del portátil –esto espero que no lo lea mi querido Iván, mi fisio, que para qué quiero más luego la bronca que me puede echar la próxima vez que le visite…-. Ya os iré contando qué tal transcurren los próximos días. Confío en que lo que es volver al hospital, no tenga que hacerlo hasta el próximo dieciocho de febrero para la correspondiente infusión de Rituximab, aunque no descarto que puedan llamarme antes para infundirme inmunoglobulinas, que como sabéis, de vez en cuando necesito de ese tipo especial de defensas. Con otro clásico entre los clásicos, Purple Rain de Prince os dejo; un fuerte abrazo… “y mañana más”.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook