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Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


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  • 19
    Diciembre
    2013

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    Nadaya (01.00.08)

     Mira siempre el lado brillante de la vida

    (Eric Idle - La vida de Brian)

    http://www.youtube.com/watch?v=G2O3i2i8Nok

     

    Pasan apenas cinco minutos de las cuatro de la tarde de este diecinueve de diciembre cuando comienzo a escribir el Blog al tiempo que en la calle está cayendo un auténtico diluvio universal. La borrasca que estaba anunciada desde hace días ha llegado fiel a su cita y por lo que se ve, con ganas.

    Hoy no tenía ni mucho menos pensado escribir en el blog pero el único motivo por el que lo hago es para aprovechar su supuesta legión de seguidores -¡ya quisiera yo que fuera verdad!- para hacer público el hecho de que esta mañana he perdido mi móvil. Y no es de esas veces que lo pierdes por casa, o por el coche, o por alguna chaqueta y que tarde o temprano aparece. No, en esta ocasión lo he perdido de perder, o quién sabe, lo mismo me lo birlaron y ni me enteré. Pero eso, que aún con la enorme frustración de ver cómo un montón de fotos que tenía sin pasar al ordenador se me van al garete, simplemente quería comentarlo para todos aquellos que me mandáis whatsapps o me llamáis, para que sepáis que durante un tiempo estaré “fuera de juego”. Como os digo lo que más rabia me da son todas esas fotos de Nadaya que no había toda descargado en el portátil y que ahora quedarán perdidas. Menos mal que algunas de ellas las tenéis algunos de vosotros en los mensajes que os iba mandando y otras están colgadas en Facebook.

    De todos modos, como podéis imaginaros el cabreo que tengo ahora mismo es considerable. Lo único que he podido hacer tras lo típico de llamarme unas cuantas veces por si quien lo hubiera encontrado fuera una especie en extinción, o sea, alguien capaz de devolver un iPhone encontrado por el suelo con su fundita de piel de Ferrari, y respondiera a mis llamadas, lo único como digo que he podido hacer es llamar a la compañía telefónica para que bloquee completamente el terminal, de modo que no tenga acceso a mi correo ni agenda personal.

    En fin, que como siempre, habrá que ver el lado positivo de las cosas. Durante un tiempo no estaré pendiente del móvil… Pero tampoco me voy a engañar, y sé que por va a ser imposible que yo, que hace nada os escribía contra el consumismo de estas fiestas, no tenga que ir a proveerme de un nuevo móvil. No quiero ni pensar cómo estarán las tiendas de telefonía en estas fechas… Paciencia.

    Ya os avisaré cuando tenga de nuevo teléfono porque será el momento de recuperar todos los contactos. ¡Qué divertido! Pero como siempre digo en estos casos, hay cosas peores y más vale no quejarse, porque si lo haces, corres el riesgo de que en contra de lo que puedas pensar, todavía las cosas puedan empeorar. Así que nada, felicidades a quien esta mañana le haya tocado un móvil nuevo, que lo disfrute con salud y a otra cosa mariposa.

    Por mi parte sólo era eso. No vaya a ser que alguien me llame y piense que soy un moroso que no paga sus facturas, por aquello de que ahora le contestará una amable voz avisándole de que tengo temporalmente restringidas las llamadas.

    Y nada, que por darle un poco de contenido al post sobre el verdadero sentido del mismo, deciros que sigo aceptablemente bien de mis tripas, lo que no deja de ser un alivio y un motivo de optimismo en el que centrar mis pensamientos y olvidarme ya de lo del móvil, que todo lo que se pueda arreglar con dinero, tiene arreglo.

    ¡Ah!, hablando de dinero aprovecho porque si no probablemente no tenga ya tiempo de hacerlo, para seguir con la tradición de los últimos años de pronosticaros la terminación del Gordo de Navidad. Creo que en los dos últimos años he acertado. Pues allá voy para que no haya dos sin tres: este año acabará en dos. Y diría más: ¡en veintidós! Por supuesto quien vaya esta tarde a comprar un décimo con esta terminación es que decididamente es tan inocente como yo cuando esperaba al llamar a mi teléfono extraviado que alguien al otro lado de la línea me respondiera alegremente: “sí, tengo tu teléfono, y por supuesto estaré encantado de devolvértelo”. Pues eso.

    Ánimo que ya es jueves y llega el finde. Un fuerte abrazo… “y mañana más”.

     

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