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Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


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  • 26
    Diciembre
    2013

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    Nadaya (01.00.15)

    El espíritu navideño es un virus que como la gripe, no suele durar más de una semana

    (Schino)

    http://www.youtube.com/watch?v=fpigDGf6vXM

    Son las cuatro en punto de la tarde de este, en lo meteorológico, desapacible veintiséis de diciembre cuando comienzo a escribir el Blog desde Quintes, con la cocina de leña como las calderas del Titanic y calentando agua para tomarme una infusión calentita que me temple un poco el cuerpo, todavía renqueante de los excesos cometidos en estos últimos dos días. De fondo, música de Led Zeppelin, por aquello de “desintoxicar” también el cuerpo –en este caso los oídos-, de tanto villancico.

    De las fiestas poco que deciros que no podáis imaginaros y que no hayáis vivido la mayoría de vosotros en vuestras carnes. La Nochebuena como todos los años al doscientos por cien y luego ya el Día de Navidad por debajo del cien por cien y acabando la noche con esa entrañable tradición que se repite en un montón de hogares en ese día, y que no es otra que la de irse a la cama sin cenar. Así están los cuerpos. Yo la verdad es que ayer cuando me metí en la cama estaba que no podía casi dormirme del cansancio y del malestar general de tanta comida y bebida. Normal que esta mañana me levantara pasadas las doce del mediodía, gracias a que Nadaya quiso solidarizarse conmigo y también durmió hasta esa hora.

    Pero lo principal es que fueron dos días que resultaron muy agradables, en compañía de la familia y viendo a algunos amigos, y ahora no queda sino pedir que el cuerpo se recupere pronto para la Nochevieja que se aproxima. En principio todavía no tengo planes para esa noche, así que ya veremos sobre la marcha lo que sale.

    Mañana como os había anticipado me toca pasar por Oviedo para la infusión de inmunoglobulinas. Intentaré llegar pronto para acabar cuanto antes, que cuatro horas largas no me las quita nadie ahí enchufado. En principio no está previsto hacer ninguna analítica aunque lo mismo aprovechamos para sacar un tubito de sangre y ver qué tal me han sentado las comidas y cenas de estos últimos días. El estómago al menos no me ha dado excesivos problemas, aunque sí que me dio un aviso justo el día anterior al de Nochebuena que pensé que me iba a fastidiar la cena al día siguiente, pero a base de Codeisán he podido mantenerme sin mayores complicaciones que algunos dolores, sobre todo a la hora de hacer las digestiones o al irme a la cama.

    Últimamente lo que noto hablando de irme a la cama es que al meterme en ella se me enfrían, casi diría que se me congelan, las manos y los pies. Supongo que será la circulación que no anda muy boyante, o que como en los bebés al nacer, el cuerpo está enviando mayor flujo sanguíneo a otras partes de mi cuerpo. Estaría bueno que fuera eso… En fin, que tampoco es nada que después de diez o veinte minutos metido bajo cuatro mantas no se me pase.

    De Papá Noel no os digo nada, porque yo, católico apostólico y romano que soy, hasta los Reyes nada de nada. Y que quede constancia que lo del móvil nuevo que me llegó no tuvo nada que ver con ese señor de barba blanca, sino con una conocida tienda que diga lo que diga en su slogan publicitario, ha vuelto a demostrarme a mí mismo que no es que yo no sea tonto, es que soy tonto y medio por ser incapaz de pasar más de dos días sin el dichoso aparatito. En fin, que para que luego venga a venderos historias contra el consumismo del que nos emborrachamos en estas semanas.

    Cambiando de tema, esta noche pasaré una vez más por la disyuntiva de elegir un nuevo libro que me ayude cada día a conciliar mejor el sueño. Acabé La Felicidad es un Té Contigo, y tengo que reconocer que a pesar de algunos pasajes un tanto empalagosos para mi gusto sobre amores y desamores, el libro en general es muy divertido y entretenido. Así que ahí os dejo la sugerencia para los Reyes. Ya os diré por qué libro me decanto finalmente, aunque después de cuatro novelas de tinte humorístico, tal vez sea el momento de volver a algo más serio. Ya veremos.

    No quiero por otra parte dejar de aprovechar la ocasión para mandarle un beso muy fuerte a una buena amiga que justo el día de Nochebuena, perdió a su abuela. Y es que la vida no entiende de fechas, aunque a veces somos nosotros mismos los que nos empeñamos en darles el sentido o el valor, que considerado fríamente, no es ni mayor ni menor que el de otra fecha cualquiera.

    Nada más por hoy, que no está el cuerpo ni la cabeza para muchos alardes, sí ya habitualmente no es que lo estén mucho. Para este próximo finde quieren “engañarme” para acudir a un par de eventos sociales –eufemismo para referirse a una reunión con consumo masivo de comida y bebida- de esos que colapsan estos últimos días del año, pero francamente, creo que prefiero reservarme para Nochevieja, que ya será demasiado. Mucho más saludable será sin duda que me quede en casa con Nadaya, e incluso, como no sería la primera vez, cene con uno de sus potitos. Además, acabo de leer que en Asturias se está empezando a detectar un aumento considerable en la incidencia de los virus respiratorios, esos que se dan previos a la llegada de la gripe. Así que cuanto más aisladito, en ese sentido, mucho mejor. Un fuerte abrazo… “y mañana más”.

     

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