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Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


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  • 31
    Diciembre
    2013

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    Nadaya (01.00.20)

    En el 2014 sueña un poco menos y vive un poco más

    (Schino)

    https://www.youtube.com/watch?v=hC7hPLCHuNM

    Son las diez y diez minutos de este lunes, treinta de diciembre, víspera de Nochevieja, cuando comienzo a escribir el Blog, como atestigua el reloj que se vislumbra tímidamente en la fotografía que os adjunto -tomada desde mi salón-, de la Iglesia de San Nicolás de Bari de El Coto, ya que todo el protagonismo lo acapara el imponente árbol adornado con luces rojiblancas, colores elegidos con toda seguridad por el párroco, Don Fernando Fueyo, capellán además como muchos sabéis del Real Sporting de Gijón. Azules por tanto, no iban a ser nunca.

    Pero a pesar de que como digo comienzo a escribir en este lunes en el que no ha faltado la lluvia, el post lo publicaré mañana para aprovechar el mejor momento de cara a felicitaros el Nuevo Año. Por una vez haré caso del famoso dicho no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, y prefiero asegurarme de tenerlo por ello escrito, no vaya a ser que mañana por una cosa u otra ande pillado de tiempo

    El que en estos momentos pueda estar sentado delante del ordenador sin que Nadaya intente apoderarse del teclado, tiene que ver por desgracia en que la pobre lleva desde ayer de tarde con una fuerte gastroenteritis, o al menos, eso es lo que nos ha dicho este mediodía su pediatra. Y por ello, para prevenir posibles contagios -aunque como suelo decir en estos casos, el virus que hubiera podido tener ya lo tendría que haber pillado yo-, hemos decidido que hoy Mónica y ella se fueran ya de tarde a Quintes para dormir ahí. Estas cosas hacen que me pregunte si llegará el día en que pueda dejar de preocuparme porque alguien a mi lado tenga esto o aquello. Esperemos que sí, pero hasta que llegue ese día habrá que mantener todas las precauciones posibles. Aunque en ocasiones como esta prefirieras asumir el riesgo antes que quedarte solo en casa. ¡Hay que ver! Con la lata que me da que no me deja hacer nada y que en ocasiones me saca de mis casillas y lo que la echo de menos ahora mismo al ver vacía su alfombrita de colores.

    Por mi parte de momento no he notado nada fuera de lo que es la normalidad en mí. Esta tarde para matar el rato, he dado cuenta de la carta a los Reyes de los pequeños de la familia. Este año, aplicando mis severas medidas anticonsumismo los Reyes para los adultos serán absolutamente testimoniales. Pero bueno, que ya habrá tiempo de hablar de ellos, aunque hoy al ir caminando con una bolsa en cada mano de una conocida tienda de juguetes me preguntaba: ¿los niños son tan inocentes como creemos, o siendo tan listos como son, cómo es posible sin embargo que vean las tiendas de juguetes llenas de adultos y saliendo de ellas cargando bolsas y más bolsas, y no vean nada sospechoso en ello? Ya sé que se les dan muchas explicaciones para justificar esas escenas, pero sigo pensando que los inocentes somos nosotros.

    Mañana, o sea hoy cuando estés leyendo esto, será el típico de día de los resúmenes de las noticias del año, y será cuando muchos hagan también bagaje de lo bueno y lo malo que haya habido en este 2013. Por lo que a mí respecta, siendo honesto y dejándome de historias, el año aunque haya sido duro, no puedo decir tampoco que haya sido malo. Probablemente he sido yo quien lo ha hecho menos bueno de lo que en realidad lo ha sido. Esto me lleva a la cita con la que abro el post, y que no es sino una pequeña licencia que me he permitido, cuando esta tarde paseando, me di casi de bruces con un enorme cartel anunciando el estreno de la película La Vida Secreta de Walter Mitty, y cuyo eslogan es Deja de soñar, empieza a vivir. Y yo, que siempre he sido muy soñador, y que lo sigo siendo, al leerlo he sentido como si me lo hubiera puesto alguien aposta enfrente de mis narices. Ahora será cuestión de hacerle caso.

    Casualmente ayer, o sea -y aun a riesgo de parecer pesado- antes de ayer para cuando lo leas, comiendo con unos amigos, uno de ellos, a quien por cierto tengo por el mejor contador de historias y anécdotas, nos proponía jugar a soñar qué haríamos si nos tocara una fortuna. Es curioso cómo las prioridades y deseos de las personas cambian según las circunstancias. A nadie le resultará extraño que yo soñara con que esa fortuna no fuera en forma de millones de euros, sino simplemente en salud. Y entonces sí que tendría muchas cosas que hacer, pensaba… Pero hoy después de leer algo tan simple como el cartel que os comento, vuelvo a caer en la cuenta de que no puedo seguir buscando más excusas: tal vez no pueda hacer todas las cosas que quisiera -¿quién en realidad puede?-, pero sí muchas. Por tanto ese ha de ser mi propósito para el Nuevo Año. Nada de viejos propósitos jamás cumplidos al estilo de quien dice se va a apuntar a un gimnasio o a dejar de fumar. Simplemente aprender de nuevo a vivir.

    Noticias como la del gravísimo accidente del heptacampeón del mundo de F1 y uno de mis ídolos deportivos de juventud, Michael Schumacher, quien a estas horas en las que escribo se mantiene en estado crítico después de un brutal accidente esquiando, hacen que pienses muchas cosas. Por una parte, la notoriedad que se le da a la vida en función de quien se trate (de haber sido un esquiador anónimo ni nos habríamos enterado), pero por otra, la más importante: que todos somos muy frágiles ante la vida, incluso el que pudiera parecer el más fuerte, nada menos que El Kaiser. Me reafirmo por ello aún más en mi propósito para el 2014.

    Bueno, va siendo hora de que me vaya a la cama. En ella ya, acabaré primero de ver Ice, una miniserie para la TV de dos capítulos y que llevo viendo desde hace algunos días a través de Youtube -en italiano por aquello de mantener los buenos hábitos-, sobre un cataclismo mundial que sacude el mundo en forma de glaciación debido al deshielo del Ártico como consecuencia de la búsqueda desesperada y descontrolada de petróleo en esas tierras ante la falta de reservas con las que se enfrentaba el mundo en un hipotético 2030, que visto así, no parece tan lejano, ¿verdad? Y para acabar, seguiré un ratito hasta apagar la luz, con un libro que me han regalado unos buenos amigos valencianos, que recoge la trilogía de novelas del BarLume, un bar en ubicado en la costa de la Toscana italiana, que cuenta entre su clientela con cuatro jubilados que además de jugar a las cartas, tienen por extraña y curiosa afición, la de meterse de por medio en toda investigación criminal que se cruce en su camino. Entretenido sin duda.

    Y nada más por este post especial. Confirmado que Nadaya está mejor me voy más tranquilo ahora sí a la cama. Hoy –puedo decirlo pues es ya medianoche y por tanto puedo publicar el post- será un día muy largo; tanto como feliz, espero, y lo mismo os deseo a todos vosotros que durante este 2013 habéis estado ahí, al otro lado del teclado. Feliz entrada al Nuevo Año… “y mañana más”.

     

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