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Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


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  • 11
    Marzo
    2014

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    Ndy2014.10

     Hay heridas que el tiempo no cura y tan solo podrá, con suerte, ayudar a olvidarlas

    (Schino)

    http://www.youtube.com/watch?v=P-WP6POdTgY

    Son las tres en punto de este soleado once de marzo, martes, cuando comienzo a escribir el Blog. Tengo que mirar de nuevo el calendario para asegurarme de que la fecha es la correcta, porque ya no es la primera vez que equivoco el día o el mes. Tampoco sería de extrañar que llegara a confundir incluso el año:¡2014! Casi nada. Hace apenas un suspiro tenía quince años, corría el 1987 y los mozalbetes de aquella época escuchábamos embelesados a Belinda Carlisle con su Heaven Is A Place On Earth -El Cielo es un lugar en la Tierra-, enlace musical de este post. Hoy la que entonces era apenas una treintañera, pasa sobradamente de los cincuenta, y en nosotros, como no podía ser de otro modo, también han pasado esos veintisiete años. Pero el sentido de la canción sigue siendo el mismo, para quien sepa o sea capaz de encontrar ese pedazo de cielo en la tierra.

    La fecha no obstante difícilmente podría equivocarla en esta ocasión cuando hoy el tema de día, hablando precisamente del pasar del tiempo, son los diez años que se cumplen desde los atentados del 11M. Cuando a uno no le toca vivir directamente una tragedia es fácil que con el tiempo pueda llegar a olvidarla, de no ser por estos recordatorios. Para el que la vivió, difícilmente conseguirá olvidarla por muchos años que pasen. Podría decir así que yo tengo mi 11M particular, del que sigo arrastrando las secuelas y que por supuesto no pasa un día en el que no piense en él, o que él piense por mí. Por eso me viene muy bien de vez en cuando tener como esta mañana mi sesión particular de “entrenamiento mental” para tratar de poner en mi cabeza un poco de orden y sosiego. Porque aunque la mayoría de nosotros sepamos qué es lo que más nos conviene y qué es lo que nos hace daño, no está de más que alguien nos lo recuerde.

    Ayer, no sé si os lo había comentado en el último post, tenía que acudir a Oviedo para recibir una infusión de inmunoglobulinas. A diferencia del Rituximab, que recibo puntualmente cada dos meses, las inmunoglobulinas –un tipo de anticuerpos- depende de cómo vayan las analíticas, aunque más o menos las voy poniendo también cada dos o tres meses. Sí que parece que se van espaciando cada vez más en el tiempo, pero realmente no sé si algún día podré prescindir de estas infusiones. También pensaba que nunca podría dejar de ponerme las inyecciones para las defensas y sin embargo ahora llevo más de mes y medio desde la última inyección y en la analítica de ayer, mi nivel de neutrófilos se encontraba mejor que nunca. También se mostraba un nivel más que satisfactorio de hemoglobina y plaquetas. Así que en ese sentido puedo decir que mi cuerpo progresa adecuadamente. Ahora, hasta el próximo veintiuno de abril no habré de volver por el hospital, que será cuando reciba una nueva dosis de Rituximab y aprovechemos además para realizar diversas pruebas con motivo de mi tercer año post-trasplante.

    Por cierto que ayer, estando en el Hospital de Día, recibimos la visita del Consejero de Sanidad del Principado, Don Faustino Blanco, quien había acudido a la Unidad de Trasplante para felicitar a todo el equipo después de que se llevara a cabo en dicha Unidad el trasplante número mil desde que fuera creada. ¡Mil trasplantes! Os dejo el enlace a la noticia. Justo cuando hacían el reportaje me encontraba yo dentro de esa sala con la puerta cerrada que se ve atrás al inicio del reportaje. De haber sabido que estaban las cámaras me hubiera asomado a saludar. Hubiera quedado simpático… http://www.rtpa.es/asturias:Recibe-el-alta-el-paciente-numero-1.000-trasplantado-con-medula-osea_111394455920.html

    Volviendo a mi estado, y por ir cerrando el tema, tengo motivos para estar más que satisfecho y feliz. Eso es lo que mi cuerpo le está tratando de transmitir a mi cabeza. Ahora falta que ésta reciba la señal y la procese debidamente. Es curioso que echando la vista atrás, en los peores momentos, era muchas veces mi cabeza la que tiraba de mi cuerpo, y éste, como aunque enfermo era fuerte, aguantaba carros y carretas. Ahora es como si las tornas se hubieran cambiado. Ya sabéis lo que dicen, que tras la tempestad llega siempre la calma. Pero esta "calma" en la que tienes los cinco sentidos por si aparece alguna nube en el horizonte tampoco es sana.

    Pero cambiemos ya de tema. Esta semana acabé con el libro que estaba leyendo, Salamina, que se centra en el período de las Guerras Médicas y que enfrentaba a los griegos con los persas –no confundir con las Púnicas entre Roma y Cartago-. Ha sido la primera novela histórica que he leído después de haber dejado este género voluntariamente apartado durante un tiempo y lo cierto es que ha sido acabar este libro y empezar otro del mismo género, La Columna de Hierro, que narra en este caso la vida del famoso Marco Tulio Cicerón, filósofo, orador, poeta… vamos, sin duda uno de los pilares de la escritura y oratoria de la República Romana. El libro me parece un poco más aburrido -o mejor decir, menos entretenido- que el anterior, tal vez porque en Salamina había mucha más acción, no en vano griegos y persas se pasan el libro de guerra en guerra. Resulta curioso comprobar cómo después de tantos siglos la raza humana no ha perdido esa “afición” a imponer por la fuerza lo que no le corresponde por derecho.

    En fin, nada más por hoy, día en el que por cierto Nadaya cumple quince meses. Y en diez días tenemos aquí la primavera. Hasta entonces toca disfrutar de lo que aún en invierno, ya nos llega como anticipo de ella. Un fuerte abrazo a todos… “y mañana más”…

     

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