Blog 
Y mañana más...
RSS - Blog de FILIPPO PRIORE

El autor

Blog Y mañana más... - FILIPPO PRIORE

FILIPPO PRIORE

Nacido en Asturias en 1972, residente en Gijón y de origen italiano, en abril del 2010 le fue diagnosticado linfoma NT de células T periférico. Sometido a dos trasplantes de médula ósea en la Unidad de Trasplante Hematopoyético del HUCA, en la actualidad continua su lucha diaria contra la enfermedad...

Sobre este blog de Salud

La vida y el día a día de una persona afectada por un Linfoma NH, su experiencia personal, sus ilusiones, sus aficiones...; todo bajo un prisma de esperanza y optimismo, pero sin escapar de la realidad de una enfermedad dura y penosa, que junto con otras de tipo hematológico como leucemias y mieloma...


Archivo

  • 18
    Octubre
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Oviedo salud

    Ndy2015.6

    Quien en otoño anhela el verano, el invierno lo pasará llorando

    https://www.youtube.com/watch?v=cJpB_AEZf6U

    Son las cuatro menos cuarto de este domingo, dieciocho de octubre, ahora mismo nublado, cuando comienzo a escribir el Blog. Después de escribir la última entrada no hace mucho, he pasado por una fuerte gastroenteritis, sin duda contagiada por la peque. Era algo de lo que éramos plenamente conscientes en casa cuando la inscribimos al cole, pero también teníamos muy claro que no la podríamos tener protegida en una burbuja de cristal toda su vida. No me queda sino consolarme con el hecho de que en cierto modo, se refuerza también mi sistema inmunitario.

    Lo cierto es que la semana pasada, justo la noche del lunes al martes, Nadaya se despertó por la noche vomitando, y estuvo así un par de días, aunque en ningún momento tuvo fiebre ni diarrea, ni tan siquiera estaba irritable, por lo que cualquiera que la viera, pensaría que estaba igual que siempre. El pediatra nos dijo por ello que simplemente cuidáramos un poco su alimentación y le diéramos suero oral (que por cierto, le encanta). Yo estuve un poco alerta esos dos días, por si sentía algún síntoma, pues esas noches la metía conmigo a dormir, porque ¿qué queréis que os diga?; me daba penina tenerla pachucha en la cuna.

    Parecía ya que había librado cuando el jueves me levanté con las tripas, que de verdad, no recordaba haber estado tan fastidiado en mi vida. Fue un permanente ir y venir al baño durante gran parte del día, aunque a media tarde, gracias sobre todo a que no me movía mucho de la cama (medio “apijotado” por la ración extra de las pastillas que tomo para dormir), comencé a sentirme mejor. El viernes ya estuve bien y ayer sábado me sentí tan crecido que hasta nos animamos a salir a cenar. Craso error. Me puse las botas con un pescado a la plancha, acompañado por una copa de un buen vino tinto y rematado con un coulant de chocolate. ¿Resultado?: otra vez hoy con Roca como inseparable amigo durante toda la mañana; y otra vez en la cama metido hasta la hora de comer, donde apenas tomé un poco de arroz caldoso, pan tostado y un yogur natural. A ver si esta vez aprendo la lección y voy poquito a poco, que mañana tenía pensado ir al Molinón a ver el partido que enfrentará al Sporting contra el Granada de nuestro “amigo” Sandoval, y que no quería perderme por nada del mundo. Ahora os diría que hay más opciones de que lo escuche por la radio de que vaya a verlo en directo. Además, ese horario nocturno (juegan a las ocho y media), no me viene nada bien, ni para cenar ni por el fresquito que puede hacer a esa hora. Si a eso añadimos que el salir de casa ya de noche, un lunes, como que me da pereza, cuando la mayoría de los días, a esas horas, casi casi, estoy poniéndome el pijama… pues lo dicho: que ahora mismo apostaría a que no voy.

    A donde sí tengo muchas ganas de ir es la semana que viene, también de lunes, a Bilbao, a conocer el nuevo estadio de San Mamés, aprovechando la visita del Sporting. Me estoy moviendo a ver si animo a alguien a acompañarme y si lo consigo, y mis tripas ya están plenamente repuestas, por mis muelas (con caires incluidas), que me voy a ver el partido.

    Por otra parte, deciros que “piano, piano” nos vamos haciendo a la casa nueva y a las nuevas rutinas que en ellas desarrollamos, aunque todavía nos queda mucho por hacer, sobre todo esos pequeños detalles de decoración, que al final son los que más tiempo te llevan decidir.

    Una de las cosas que más me gustan de mi “nueva vida” en el pueblo, es precisamente cuando oscurece, y los ruidos apenas se limitan a algún perro que ladra esporádicamente al paso de ese ciclista o ese paseante nocturno. Es como un toque de queda para ponerte el pijama e irte a la cama, aunque luego me tire en ella un largo tiempo viendo las tertulias políticas (para desgracia de Mónica), al tiempo que me sumerjo en las redes sociales. Reconozco que esta es una de las cosas que me roban mucho tiempo, y de las que tal vez debería prescindir, al menos en parte. Por supuesto no faltan las lecturas de cuentos a Nadaya. Y es que esa es otra de las rutinas de cada noche con ella: primero se ve algún capitulillo de su dibujos favoritos, Peppa Pig (en inglés; sobre eso no hay negociación posible), después lecturas de cuentos en italiano (“fiabe”) y luego, con la luz apagada, canciones en riguroso directo, interpretadas por este que os escribe, mezcla de clásicos del rock, como Bohemian Rhapsody de Queen, Knockin On Heavens Door de los GNR (hoy os he propuesto en el enlace musical la versión para puristas de Bob Dylan), Blaze Of Glory de Bon Jovi, etc… y como es lógico, tampoco faltan canciones de mis artistas italianos favoritos, como Eros, Adriano Celentano, Zucchero o Vasco Rossi. En concreto de este último, su favorita es Albachiara, como no puede ser de otro modo. Un día pongo una grabadora en la mesita y veréis que saco un disco para ayudar a los padres a dormir a los niños, aunque sea a costa de volverse ellos locos.

    Y no sé a vosotros, pero a mí este verano se me ha pasado volando, y quizás haya sido por todo el jaleo que hemos tenido con el traslado a la nueva casa, y que como os digo, no se ha acabado ni mucho menos. Ya en el post anterior hablábamos de esa “crisis existencial” que muchos sufren con la llegada del otoño (otros hablan además de la astenia otoñal). Pienso que es algo normal para los que aman el sol y el buen tiempo, como es mi caso. A finales de octubre, con el cambio de hora, encontrarte con que a las seis es ya de noche, no creo que le guste a nadie. Pero lo que hay es que buscar actividades que te mantengan la cabeza entretenida (y por supuesto el cuerpo) y no dejar pasar tres meses llorando el verano, porque hasta la primavera, queda además, que nadie lo olvide, todo un invierno por pasar. ¡Hombre!, quien tenga la posibilidad, lo tiene fácil: conozco a más de uno que se pasa medio año en el Hemisferio Norte y el otro medio en el Hemisferio Sur, de modo que disfruta de dos primaveras y de dos veranos. No está mal el planning, ¿no?

    Yo por mi parte voy a intentar aprovechar este otoño para seguir recuperando mi estado de forma, aunque con este virus gastrointestinal he perdido bastantes fuerzas además de peso y me costará seguro volver a arrancar. Pero os prometo que como mañana me levante medianamente bien, aunque sólo sea para caminar un poco en la cinta, me pasaré por el gimnasio, después de dejar a Nadaya en el cole. La semana pasada había logrado correr la nada despreciable distancia de ocho kilómetros, y en mi cabeza está el objetivo de correr este año la San Silvestre. Me lo he planteado como una especie de patada en el culo a la enfermedad. Y es que fue en una carrera navideña cuando comencé a sufrir las primeras fiebres, de las que luego, entrada la primavera, se descubrió su procedencia. ¡Madre mía! Cuando pienso que estuve cuatro meses con la enfermedad avanzando en mi interior y yo tomando paracetamoles, viajando por hospitales y con las defensas por los suelos… como quien juega a una ruleta rusa, vamos… Como para no sentirme afortunado, aunque a veces sea inevitable maldecir esa misma suerte.

    Ayer precisamente sobre esto leía un tuit de Irene Villa, en el que escribía, que esta semana que se habían cumplido 21 años desde el atentado que le costara la pérdida de sus dos piernas, no podía sino sentirse afortunada, al pensar en las personas que sin embargo, ese mismo día habían perdido la vida. Yo también medito en ocasiones qué es lo que hace que algunos podamos seguir contándolo y que otros, por el contrario, se queden en el camino. Y es cuando como os he comentado en más de una ocasión, más siento dentro de mí el deber de no perder nunca una sonrisa que dedicar a quienes tanto han apostado por mí, y a los que muchas veces hago la vida casi imposible con mis constantes cambios de humor y estados que rozan lo depresivo.

    Así que como os decía antes, espero cuanto antes estar a tope, porque no hay que olvidar que llega la temporada de catarros, y no me puede pillar de mano ya bajo por este inoportuno virus estomacal. Dentro de poco, imagino que comenzará la campaña de vacunación gripal, a la que como es lógico, no faltaré. Para finales de mes, si mal no recuerdo, tengo además nueva consulta en Oviedo para ver qué tal siguen mis defensas y si necesitara un nuevo chute, habida cuenta de lo bajas que estaban en mi última analítica.

    De quienes ya he recibido el alta ha sido del Servicio de Salud Bucondental, a los que visité la semana pasada y que después de practicarme una limpieza bucal, me han sugerido una serie de productos para fortalecer las encías, que si bien están sanas, en pacientes trasplantados, es conveniente darles por decirlo así, un plus, tanto con la pasta como con el colutorio, para prevenir problemas en el futuro. Sucede algo parecido con la vista, donde tengo revisión el próximo mes de marzo en Los Vega. Hay que mantener controles periódicos, pues las posibilidades de aparición de cataratas en mi caso, son mucho más elevadas a una edad más temprana, que en una persona “normal”.

    Y nada más, que ya como es norma en mis posts, me he enrollado más de la cuenta. Simplemente para acabar, comentaros que como en años anteriores, ya tenemos en la Asociación la Lotería de Navidad, que os puedo asegurar que tiene una terminación que apunta al Gordo. Podéis encontrar la información en nuestra página web http://astheha.es/, y en cualquier caso, si alguien está interesado, no tiene más que hacérmelo saber y buscaremos el modo de que no se quede sin sus millones.

    Mientras finaliza el partido de la Liga Italiana, con mi Napoli venciendo a la "squadra" que llegaba como líder, la Fiorentina, me despido. Un fuerte abrazo, disfrutad de verdad del otoño como si fuera el verano, cuidaros de los virus… y mañana más.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook