Avilés, Juan C. GALÁN
El hecho de que el balonmano es un deporte menos mediático que el baloncesto poca gente lo duda. La selección española se ha proclamado campeona del mundo en ambos deportes. Cualquier niño sabe quién es, no ya Gasol, sino Sergio Rodríguez o Carlos Jiménez. Sin embargo, pocos conocen a Hombrados o Demetrio Lozano. Una prueba inequívoca de que los responsables del balonmano español no han sabido construir un sólido castillo mediático, como sí han conseguido hacer los del baloncesto.
Por esa razón, el balonmano asturiano se ve obligado año tras año a autopromocionarse, a dejarse ver, a tener presencia en la calle. Ése es el objeto de la jornada de «Balonmano en la calle» que cada mes de octubre pone en funcionamiento la Federación Asturiana de balonmano en colaboración con una pléyade de clubes que desean surtir de jugadores sus categorías menores, en algunos casos diezmadas.
Ribadesella, Siero, Oviedo, Gijón y Corvera fueron las sedes de la iniciativa en su más reciente edición. La calle Rubén Darío de Las Vegas se convirtió, por una mañana, en una macrocancha de balonmano, en una suerte de parque temático en la que los jóvenes participantes tenía una amplia gama de opciones: desde probar su pericia en el lanzamiento, y su habilidad en los fundamentos balonmanísticos a simplemente, pasar un rato divertido en compañía de los amigos disputando un torneo «3x3».
El Corvera redobló esfuerzos para que el «Balonmano en la calle» fuera un éxito. No por nada el club es una de las piedras angulares del balonmano de cantera en Asturias. Una situación que quiere conservar, a pesar de los embates de otros deportes, bien en su apogeo, bien emergentes. El buen tiempo colaboró para que un centenar y medio de chavales participaran en la experiencia. Una cifra respetable fruto de la labor de difusión del Corvera. «El trabajo en los colegios es fundamental. Este año repartimos 1.500 dípticos por todos los centros de la comarca animando a los niños a participar y ha habido respuesta», comenta el presidente del club, Gonzalo Tejerina.
A pesar de la promoción, la mayoría de los participantes pertenecía al propio Balonmano Corvera. Sin embargo, entre los neófitos, los que simplemente querían probar suerte, seis han decidido que el balonmano es su deporte, al menos de momento. «Se nos han apuntado seis chavales al club. Parece una cifra pequeña, pero es un éxito rotundo», señala Tejerina.
Tanta satisfacción no es baladí. El balonmano es uno de los hermanos pobres del deporte escolar. «En los colegios se reservan horas de educación física para la promoción de varios deportes. El balonmano se imparte en el último trimestre, se apuntan pocos niños y la mayoría no ha tocado nunca un balón», lamenta el presidente del Corvera, consciente de que es en las aulas donde se comienza a cultivar el futuro.
De momento, el primer equipo del Corvera, que sigue contando con el patrocinio de Los Balagares, debutará en Liga el día 20 ante el Revillagigedo. El conjunto de Segunda es la punta de lanza de una cantera que conforman unos setenta chavales. Un número aceptable para la situación actual del balonmano regional.