Avilés
El Amigos de Soto salvó el honor de los equipos de la comarca en un fin de semana aciago con un balance de dos derrotas y un triunfo. Mientras los del bajo Nalón golearon al Monsacro, La Luz cayó en casa por 3-2 ante el Infiesto y el Ventolín sufrió una dolorosa derrota en Piedras Blancas por 6-1.
El partido de los avilesinos comenzó con un gol para cada equipo en los dos primeros minutos, síntoma de la igualdad que reinó durante el resto del encuentro. Los locales gozaron de más ocasiones, pero al descanso el marcador reflejaba un empate (2-2).
En la reanudación La Luz se hizo dueño del balón y envió hasta tres balones al poste. Las concesiones terminaron por animar a los visitantes al contraataque. El gol de la amarga derrota llegó en los últimos segundos de juego, cuando el Infiesto aprovechó una contra para llevarse los 3 puntos. Los avilesinos deberán esperar a la próxima jornada, este sábado ante el Monsacro, para sumar su primera victoria liguera. Precisamente, ante los de Morcín mostró su superioridad el Amigos de Soto, que resolvió con altas dosis de contundencia el compromiso en su feudo. A los locales les costó abrir la lata, pero con el 1-0 se volcaron en ataque y arrollaron sin consideración al equipo de Morcín. La superioridad se hizo evidente en el descanso, cuando los sotobarquenses acumulaban una renta de 5 goles a favor. El único tanto visitante lo marcó Kiko en el minuto 32.
El último conjunto de la comarca en liza, el Café Ventolín, se encontró con un acertado Torre de los Reyes, que tuvo en el portero Marco a uno de sus hombres más destacados. Los castrillonenses, lejos de amilanarse, mandaron algún balón a la madera, pero las intervenciones del guardameta visitante impidieron que los locales estuvieran cómodos en ataque. El acierto de Adrián en los dobles penaltis y una renta de 4-0 en el descanso dieron pie a la primera derrota de la temporada para el Ventolín, que pagó caro dos sucesivos errores defensivos que los de la Cuenca transformaron en sendos goles. El conjunto castrillonense, debutante en la competición, mereció un castigo menos severo.