Cangas de Onís,
J. M. CARBAJAL
Entre los 3.000 participantes inscritos en la Clásica Cicloturista Internacional «Lagos de Covadonga», que se desarrolló el pasado sábado por carreteras de la comarca del suroriente asturiano, cabe reseñar la anécdota protagonizada por el llanisco José Luis Cué Berrio. El fue uno de los afortunados -merced a ganar una de las cinco plazas del sorteo promovido por la firma de bicicletas Specialized, previo envío tan sólo de un correo electrónico y como único requisito el tener una bici de carretera de la susodicha marca- que vivió la prestigiosa marcha junto a dos ciclistas profesionales del equipo belga Quick Step -la misma escuadra en la que milita Carlos Barredo, con raíces familiares en Taranes (Ponga)-, Kevin de Weert y Maarten Wynants. Entrenó con ellos, en la víspera, también estuvo hospedado en el Hotel El Capitán, junto a los profesionales, mecánicos y masajistas, igual que si fuese un miembro más de ese equipo UCI Pro-Tour.
Precisamente la marca americana Specialized, la misma que surte de material deportivo a dos de los grandes equipos profesionales, Quick Step y Saxo Bank, montó una surtida exposición en los aledaños de la ermita Santa Cruz, en la ciudad de Cangas de Onís, para dar a conocer a los visitantes las «máquinas" con las que pedalearon algunos de los grandes campeones que lucieron, o visten, los maillots de esas escuadras ciclistas: Tom Boonen, Paolo Bettini -éste doble campeón del mundo, ya retirado-, Mario Cipollini -igualmente retirado-, Stijn Devolder... Es más, por allí se dejo ver uno de los ilustres campeones del ciclismo mundial, el estadounidense Bobby Julich, ex corredor profesional del Team SCS Saxo Bank, quien fuera medalla de bronce en los Juegos de Atenas-2004 en la prueba contrarreloj individual, así como tercer clasificado en el Tour de Francia del año 1998.
En la tarde del sábado, en el abarrotado pabellón polideportivo de Cangas se procedió a la entrega de premios, además del sorteo de regalos -uno de los cuadros de bici sorteados superó con creces los 2.000 euros-. La italiana Virginie Fernández Pérez, aunque residente en Colio (Cantabria), y la vizcaína Eva González Tejada, ésta de Amorebieta, fueron galardonadas como las más jóvenes de las participantes; en chicos, la distinción recayó en José Antonio Costa García, de Totana (Murcia), y en Álvaro Gómez Molina, de Guadalajara; la mujer más veterana fue María Isabel Cabero Camargo, de Santurce (Vizcaya); el hombre más veterano, Gabriel Cazalilla Tobaruela, de Linares (Jaen), con 76 años, y el llanisco Gerardo Ramón Villa Amieva, éste de 71 años; y el participante más lejano, sería la estadounidense Nelly McKean, que vino de California.
Hubo mención para el club más numeroso, que en ésta ocasión recayó en la Peña Ciclista Sabiñanigo, de Huesca, con 26 componentes en la línea de salida, entidad organizadora de la popular «Quebrantahuesos», la prueba cicloturista más multitudinaria de cuantas se celebran en éste país. El Club Cicloturista Alcobendas, de Madrid, fue otro de los que más deportistas desplazaron a Cangas, tras los oscenses; en cuanto a los asturianos, cabe reseñar al Club ciclista Altitud, de Llanes. Por su parte, el club más lejano resultó ser el andaluz Club Ciclista La Bici, que llegó al Principado de Asturias desde Sevilla.