Avilés, Vicky FUERTES
Aldo de Alberto, que se define como un joven carroza de casi cuarenta años, se acaba de proclamar campeón en la V edición de la Subida Automovilística al Sueve en la categoría de Históricos, lo que le otorga a su vez el tercer puesto en el Campeonato de Asturias.
Su pasión por el motor le viene heredada de su padre, que ya pilotaba allá por los años 80. Después de dos décadas en las que el piloto avilesino no participaba en ninguna prueba, De Alberto decidió volver este año a la competición con el mismo coche con el que su padre ya lo hiciera antaño, un Alfa Romeo Sprint de Trofeo 82. Sin otro ánimo más que el de divertirse pilotando, Aldo de Alberto quiere disfrutar de nuevo de las carreras sin ningún tipo de presión. El coche fue recuperado a capricho en la escudería italiana de Aldo Bigazzi, preparador en su día de pilotos tan ilustres como el ex piloto español de F1 Luis Pérez Sala, y no ha tardado en obtener el resultado que Aldo esperaba. Una vez finalizada la temporada, De Alberto espera volver a subirse pronto a su bólido.
-Después de veinte años sin competir, ¿Por qué decide volver al complejo y estresante mundo de las carreras?
-Fundamentalmente para divertirme y, al mismo tiempo, para recuperar el coche con el que mi padre corría en los años 80, un Alfa Romeo Sprint del Trofeo Europa de circuitos del 82. Valoramos la idea de prepararlo de nuevo para competir con él y me puse en contacto con Alzo Bigazzi, un gran preparador de pilotos, incluso de F1 como Luis Pérez Sala. Lo recuperamos a capricho y los resultados no se han hecho esperar.
-¿Esperaba ganar en la categoría de históricos en la pasada subida al Sueve?
-Sinceramente, no. Era la segunda carrera que disputaba y en la anterior, la Subida a Muncó, tuve que abandonar por problemas mecánicos, por lo que me creí ciertamente lejos del resto de pilotos de históricos. Fue una sorpresa muy agradable que esperemos se repita.
-¿Cómo se sintió en su retorno a la competición después de tanto tiempo alejado?
-Al principio pensé que estaría más nervioso, pero en el momento de ponerme el casco y encaminarme a la salida, la inquietud se transformó en concentración y me sentí realmente cómodo. Una vez que comenzó la subida me sentí muy a gusto y no pensé en otra cosa que hacerlo lo mejor posible y llegar cuanto antes a la meta.
-¿Es especial su regreso a la competición por el hecho de pilotar el coche con el que ya corrió su padre hace treinta años?
-Por supuesto que sí. Él fue quien me animó a preparar el coche y sinceramente si no hubiera sido con este coche no creo que hubiera regresado a la competición. Aunque las características del vehículo se ajustan más a los circuitos que a las reviradas carreteras asturianas, el hecho de que se trate de un coche tan especial es lo que me ha motivado mi regreso.
-¿Qué tipo de vehículos son los que participan en la categoría de Históricos?
-Son coches de competición con una antigüedad mínima de 25 años y que están sujetos a una reglamentación específica que regula que sus características y especificaciones técnicas se ajusten a las que existían en los años en los que participaban en la competición normal.
-¿De qué vehículos estamos hablando? ¿Cuáles son las marcas más habituales en la salida?
-Los más populares son sin duda los Simca Rally, como el del dominador de este año Rafa Bustelo. También hay muchos modelos de Ford Escort MK, y de los Seat 124 dos mil.
-¿Qué diferencia ha encontrado en la competición después de estos veinte años de alejamiento?
-Yo creo que la más importante es que los pilotos se han profesionalizado muchísimo, los coches están mucho más trabajados técnicamente y la organización de las pruebas es milimétrica en lo que se refiere a la seguridad. Antiguamente, los pilotos competían más por diversión, los vehículos eran prácticamente de serie, sin apenas mejoras técnicas, y las medidas de seguridad brillaban caso siempre por su ausencia porque era un aspecto al que no se le prestaba mucha atención.
-¿Cómo ve el papel que desempeña la Federación Asturiana de Automovilismo?
-Si nos remontamos 20 años atrás presidía la Federación Asturiana Aladino Martínez, «El Pibe», y casualmente cuando regreso a la competición vuelve a ser él presidente. La Federación nos ha convocado a todos los pilotos y nos reuniremos próximamente para resolver todos los aspectos que rodean la competición de una manera constructiva. Me consta que desde la Federación se están realizando todos los esfuerzos para mejorar el desarrollo y realización de las pruebas.
-¿Con qué apoyos cuenta en su retorno?
-Mi patrocinador es Cafés Oquendo, que me apoya desde mis inicios en la competición. También cuento con un grupo de amigos entre los que se encuentra Víctor Abraham, que es el piloto más laureado de automovilismo de montaña en Asturias y que me asesora técnicamente.
-Un final de temporada muy disputado.
-Sí. A esta última prueba llegaban casi empatados Óscar Palacio y Fermín Busta a la postre ganador de la prueba y del Campeonato. Resaltaría el coraje de Óscar que tuvo que disputar la prueba con muletas ya que tenía el tobillo roto. Deportivamente Palacio felicitó a Busta por tan lograda victoria.
-¿Considera que Asturias cuenta con una buena afición?
-Aqui siempre hubo una buena cultura de rally. Es muy bonito para todos aquellos que nos gusta este mundo del motor ver las cunetas llenas de gente aplaudiendo sin parar a los pilotos que pasan haciendo trompos en cada curva. El buen hacer de pilotos como Alberto Hevia y otros tantos hacen que la afición siempre esté ahí animando, a pie de carretera.