Oviedo,
Marco RODRÍGUEZ
Por sexto año consecutivo, la Asociación de Ultraligeristas del Principado de Asturias, AUPA, organizaba la Vuelta Aeroturística, un referente nacional ya en las concentraciones de este tipo de aeronaves debido a su éxito participativo y organizativo en su primer lustro de vida. La prueba, al igual que en años anteriores, presentó el formato de vuelta aérea, de carácter no competitivo. Diversas tripulaciones, los paisajes, los pueblos, las playas, montañas y la gastronomía asturiana fueron las únicas protagonistas, volando por la mayor parte de la geografía asturiana, primando como siempre en este tipo de eventos, la seguridad de las tripulaciones y las aeronaves.
Su divulgación internacional era el gran reto para este año, admitiendo tripulaciones de otros países, principalmente de Francia y Portugal, además de las asturianas y del resto de comunidades españolas. El fomento del turismo en el Principado y la potenciación de valores como la amistad y el compañerismo, hicieron que varias entidades públicas apostaran por apoyar a la organización. Fue el caso de la Dirección General de Deportes del Principado de Asturias, a la que se unió en este caso la Dirección General de Turismo, o los ayuntamientos de Llanera, Llanes, Castropol, Santa Eulalia de Oscos o Tineo.
Podía acudir a la prueba cualquier tipo de aeronave ultraligera, -ULM o utogiro-, o ligera, -avionetas o helicópteros-, siempre y cuando fueran aptos para utilizar los aeródromos y campos de vuelo por los que discurrió la prueba. La salida se dio el viernes desde el Aeródromo de La Morgal con destino al campo de Golf de Cue, en Llanes, donde aterrizaron en una pista improvisada en el propio campo de golf. No era la primera vez que un avión aterrizaba en los prados de Cue, ya que en la guerra civil española estos mismos terrenos, ubicaban una pista de aterrizaje militar, utilizada por la famosa «Legión Cóndor».
El colectivo de pilotos de Asturias, y más en concreto los pilotos de Llanes, llevan años intentando crear un aeródromo, motivo por el cual se escogía como punto de aterrizaje esta localidad, como reivindicación de la necesidad de dotar de un campo de aterrizaje al oriente asturiano. Se realizaron vuelos por la zona y se dieron bautismos aéreos para quién así lo deseó, confirmando AUPA su carácter expansivo.
El sábado se dio la salida de Llanes con destino al campo de vuelo de Arnao, en la localidad castropolense de Figueras, sobrevolando Villaviciosa, Gijón, Llanera, Pravia, Cudillero, Luarca, Navia, Tapia de Casariego y Castropol. Fueron recibidos por los miembros del Aeroclub Arnao, quienes cedieron una ubicación en su hangar para albergar los aerodinos. Ya el domingo, en la localidad de Castropol, tuvieron la ocasión, como actividad complementaria, de navegar en barco por la ría del Eo. A continuación se desarrolló la tercera etapa, pasando por Vegadeo, Taramundi, Santa Eulalia de Oscos y aterrizaje en la pista forestal de Tineo, donde fueron recibidos por los Bomberos de Asturias que allí prestan sus servicios. Posteriormente, las aeronaves se dirigieron a La Morgal. En el Aeródromo de Llanera se clausuró esta VI Vuelta Aérea al Principado de Asturias, con entrega de placas conmemorativas a personalidades y participantes, pensando ya en la próxima edición, la séptima.