Oviedo, Marco RODRÍGUEZ
El pasado domingo 11 de octubre de 2009 es una fecha que quedará grabada en la historia de las artes marciales en Asturias porque ese día se celebró en Asturias el primer campeonato abierto de wu shu y tai chi chuan. El escenario escogido fue el ovetense polideportivo de La Carisa, y en mismo se dieron cita los equipos de Madrid, Galicia, País Vasco, además de la anfitriona, Asturias. La cifra de veinticinco jueces árbitros -de los que 10 eran asturianos-, y medio centenar de competidores -campeones nacionales y medallistas europeos y mundiales entre ellos-, habla bien a las claras del éxito de la convocatoria.
Entre los competidores asturianos destacaron en combate José Ramón Campello y David Perdiguer. En la modalidad de formas lo hicieron los sub 17 Alba Niño y Julián Lastra, y en categoría absoluta Eva Ordóñez, Raúl Rodríguez, Tatiana Tuñón, Iván Rey, Iván Pérez, Susana Álvarez, Lou Azcano y Natividad Martínez.
El espectáculo se repartió en dos zonas, una con colchonetas y otra con tapiz, donde se presentaron cuarenta y ocho modalidades, tanto masculinas como femeninas, de edades comprendidas entre los 15 a los 17 años, hasta los 60 años, del estilo contemporáneo de Pekín y de estilos tradicionales, tanto en combate, como en formas, que son secuencias estudiadas de movimientos de puño y con armas, individuales y grupales, en un ambiente de coloridos trajes chinos y relajante música oriental.
El wu shu es el conjunto de las artes marciales chinas. Un deporte asociado a la Federación de judo del Principado de Asturias y a la Federación Internacional de Wushu. El combate o «sanda» se dirime a k.o., con protecciones, con golpes de manos y pies y proyecciones, muy técnico a la vez que potente. El combate de taichi es mas interno, con trabajo de empujones y desequilibrios. Las formas pueden ser de estilos externos, con movimientos rápidos y explosivos, e internos, con movimientos lentos concentrados, que reflejan el movimiento interno de energía.
Los estilos del norte de China tienen posiciones flexibles, movimientos largos y fluidos, saltos y patadas altas o barridos y acrobacias. Incluyen puño o mano vacía, palo, sable, espada y lanza.
Los estilos del sur de China tienen posiciones estables, movimientos explosivos y contundentes, con gritos y golpes, sobre todo de puños, y patadas, y tácticas de lucha cuerpo a cuerpo. Incluyen puño, palo y sable.
Los estilos internos comprenden al popular taichi, con movimientos relajados, lentos, fluidos, acompasados de la respiración, y con la atención concentrada. Incluye puño, espada, abanico y sable.
También se considera parte de la medicina tradicional China, con el «chikung» de salud. Los estilos tradicionales pueden clasificarse en internos, como el «tatiji yang», o el «chen», y externos, como los acrobáticos, de imitación de animales.
Por último están los militares, del norte y del sur, con armas cortas, largas, flexibles, dobles, articuladas o arrojadizas.
El wu shu además de un deporte completo es también una sana alternativa de ocio, un interesante momento de juego y relación entre personas de diferentes lugares y culturas. Este arte marcial milenario, eficaz para la defensa personal, está ganando adeptos en Asturias.