MARCOS LEÓN
Gijón, A. CABRANES
El Club Natación Santa Olaya ha tenido en el año 2009 los resultados más brillantes de su historia y afronta un futuro esperanzado ante la posibilidad de poder ampliar sus instalaciones. El presidente Félix Fernández reflexiona sobre pasado y futuro.
-¿Qué nota le pondría al año que ha terminado?
-El balance de 2009 es extraordinario. Nunca en la historia del Santa Olaya se consiguieron tantos éxitos deportivos: Representaciones en el Mundial, Europeo, Juegos del Mediterrano y finales del Campeonato de España que terminaron en podios y récords absolutos. Todo ello con el mérito añadido de que la Federación Asturiana ha estado prácticamente desaparecida y nos hemos tenido que batir el cobre casi en solitario. Pero no debemos olvidarnos que 2009 es historia y hay que pensar en el futuro. A raíz de la asamblea general del club, celebrada el pasado mes de marzo, comenzamos ya a proyectar el año 2010. Nos fijamos en otros clubes de natación referencia en España y que, hoy por hoy, son superiores a nosotros. Lo que queríamos para los próximos 25 años no era un equipo de natación inestable. Por masa social, historia y prestigio teníamos que estar consolidados. Aunque espero que 2010 sea un año de transición en este nuevo proyecto deportivo, estoy convencido que, a la vuelta de tres o cuatro años, el Santa Olaya será uno de los clubes punteros de España.
-¿Cuál será el camino para alcanzar esa excelencia?
-Nuestro objetivo es que en 2012 podamos tener al menos tres representantes en los Juegos Olímpicos. En la gala del club anuncié que sería cinco los que estarían en los Juegos de Londres 2012. Dos de ellos han causado baja este año porque, por diversas circunstacias, no se han ceñido a las condiciones de nuestro nuevo plan de trabajo. Ahora, confío para ello en Marco Rivera, Merche Peris, Ángela Rivera y alguno más que va a salir.
-¿Influirá la ampliación en la que está inmersa la entidad en su papel en lo deportivo?
-Este año no hemos solicitado la realización de ninguna competición deportiva de alto nivel porque estaremos inmersos en un proceso administrativo y burocrático arduo. Nos enfrentamos al que, probablemente, sea el salto cualitativo más importante en la historia de la entidad. En la trayectoria del club hubo tres acontecimientos que marcaron su crecimiento: La inauguración de la primera piscina, la construcción de la pileta cubierta de 25 metros y la tercera la creación de la piscina olímpica. El nuevo reto de ampliar las instalaciones marcará los próximos 20 años del Santa Olaya en lo que será una nueva estructura polideportiva cubierta. Nuestro trabajo es intentar que los socios puedan disponer de los mejores servicios que estén en nuestra mano.
-Otra de las novedades de este año será un mayor asesoramiento profesionalizado de todas las actividades que rodean al club.
-Sí. El crecimiento que hemos experimentado nos obliga a reforzar diversos ámbitos que hasta ahora eran asumidos por personas que sacaban un tiempo extra en sus labores para intentar cubrir las carencias. Por ejemplo, cuando realizamos un campeonato, a pesar de que contamos con gran experiencia y somos uno de los lugares en el que más confía la Federación Española para concedérnoslo, no podemos depender de la colaboración desinteresada de todos los trabajadores y estamentos de la entidad. Está claro que necesitamos un gerente, un director deportivo y un director técnico como el que tenemos, pero no es suficiente. Por este motivo estamos estudiando la incorporación de una empresa que se haga cargo de los servicios de marketing, publicidad y relaciones externas. Estamos estudiando varias ofertas y en un breve plazo de tiempo nos decidiremos por uno de ellos. Estoy seguro que esto revertirá en una potenciación de la imagen del Club Natación Santa Olaya.
-La Federación Española ha confiado en el club como sede para la realización de cursos vinculados a la natación ¿Por qué han querido asumir esta responsabilidad?
-Ante la grave crisis de la Federación Asturiana, estamos observando que existe una escasez de monitores importante en la región. Incluso nuestro personal técnico se ve obligado a desplazarse a comunidades limítrofes para poder acudir a cursos que les permitan ampliar sus conocimientos. En esta situación llevamos cinco años. Hemos conseguido que la Federación Española nos conceda la posibilidad de que seamos nosotros los encargados de organizar este tipo de formación. Creemos y queremos que, uno de los valores añadidos del Santa Olaya es la calidad de la enseñanza. Esto viene dado de que mucho de nuestro cuerpo técnico está formado por ex nadadores. Esta experiencia nos da un plus, porque cuando uno de nuestros monitores enseña a un niño a nadar, no sé limita a eso, sino que busca formar a un futuro nadador. Ya hemos organizado un curso de aquarunning y durante el año la oferta será más amplia.
-¿Le preocupa que pueda ocurrir en las piletas olayistas un caso similar al vertido de cloro que sucedió hace unos días en la ciudad?
-Es prácticamente imposible que pase en el Santa Olaya. La limpieza de las aguas está controlada por un dispositivo electrónico que, cada dos horas, comprueban nuestros técnicos. Además, usamos contenedores de cloro de 20 litros, por lo que, en el caso de una avería, el peligro por el vertido no sería tan grave. Nunca ha ocurrido y estoy seguro que por los medios con los que contamos no se podrá producir.
-¿Cómo resumiría, en pocas palabras, lo que le espera para el nuevo año?
-Será una temporada de mucho trabajo en la sombra, de mucha mesa de despacho, abogados y negociación interna. No será de cara a la galería, pero requerirá mucho esfuerzo. Intentaremos que tanto fuera como dentro de lo deportivo vuelva a ser un año para el recuerdo en lo positivo.