Partido de categoría juvenil casi sin historia el disputado en el polideportivo de Vallobín y que enfrentaba al primer clasificado, el local Base Oviedo, y al último en la clasificación, el colegio Inmaculada. Y lo cierto es que por lo visto en la cancha se cumplía la lógica y el Base no dio ninguna opción a los gijoneses , que se marcharon logrando tan solo 11 tantos en todo el partido.
Desde el inicio los hombres que entrena Carlos salieron con una gran seriedad y, basando su juego en una defensa infranqueable, fueron poco a poco demostrando el por qué son serios candidatos al título al final de la Liga.
Manteniendo la misma concentración hasta la conclusión del partido, e incluso sin notar los cambios en la participación de jugadores menos habituales, los ovetenses solo esperaban a que el cronometro marcase los 60 minutos para dar por finalizado el encuentro.
Cabe destacar la lucha de los jugadores gijoneses, que a pesar de la severísima derrota que encajaron, estuvieron siempre metidos en el partido y dando una imagen distinta de lo que el marcador señalaba.
En esta nueva jornada de la Segunda división Nacional masculina el Universidad de Oviedo Base media sus fuerzas contra el Villa de Mieres, el cual visitaba la cancha del polideportivo de Vallobín con la inteción de llevarse los dos puntos.
Tras unos primeros minutos de tanteo, los de Ángel Herrero, técnico del Universidad Oviedo-Base, se asentaban en defensa, lo cual hacía posible que adquirieran una renta de 5 goles, fruto del acierto en el contraataque. El bache de juego de los últimos 5 minutos era aprovechado por el Villa de Mieres para reducir la ventaja a dos goles e irse al descanso con un 10 a 8.
El juego de la segunda parte fue dominado por el equipo local, fruto de las aportaciones de Adrián Calvo y de Blanco, con 7 y 5 goles, respectivamente.
El tanteador al final del partido fue de 22 a 17, lo que daba la victoria al Universidad de Oviedo Base.