Oviedo, J.I.CASTAÑON
Un nuevo escenario, el Teatro Filarmónica de Oviedo, para un viejo deporte, el más viejo que se recuerda, el que impulsó los Juegos Olímpicos. El atletismo sirvió el pasado viernes para homenajear los deportistas más destacados de la temporada 2009/10, los que han conseguido una medalla en competiciones nacionales o los que, por motivos bien distintos marcaron la temporada, caso de Ismael González y Martina de la Puente.
Javier Pereda, presidente de la Federación Asturiana, inició en el teatro ovetense el discurso más dificil de su vida cuando, tras visionar el público las instantaneas del decatleta maliayés, fallecido en abril a los 25 años mientras se entrenaba, hubo de interrumpirlo. Un nudo en la garganta, el mismo que se les puso a muchos de sus compañeros y directivos, impidió al presidente desgranar la temporada que tuvo tres hitos destacados: los triunfos de Andrés Capellán e Irene Alfonso en los nacionales de pista; la brillante organización del nacional absoluto de pista, celebrado en Avilés, 25 años después de la cita de Gijón, y la retirada de la gran Martina de la Puente. Una Martina que se despidió de la práctica activa del lanzamiento de peso en Avilés y que puso la nota más sentimental tomando la palabra y animando a los más jóvenes a seguir practicando el deporte que tanto ella aportó y que a la gijonesa le concedió sus dos récord nacionales y nada menos que 14 título sabsolutos.
Los mejores de la temporada Irene Alfonso y Andrés Capellán desgranaron su esperanzas. La avilesina compatibilizará los 800 y 1500 metros y en invierno practicará cross «Será difícil verme por aquí», señaló en una temporada 2010 que colmó sus expectativas con un triunfo absoluto en los 800 metros en su ciudad natal.
Por su parte Andrés Capellán confesó que viajará en breve a Madrid para tratar de buscar solución a la dolencia que padece en su talón derecho y apuesta a corto plazo por el Europeo en pista cubierta.