AVILÉS, VICKY FUERTES
El avilesino Pedro Rodríguez Cuenca unió su afición al atletismo y a la montaña para competir, y lo hizo con muy buenos resultados. Entró en el equipo GMEA-Trail Deportes Pardo de la mano de Manolo Taibo y participó en el pasado Campeonato de España de clubes celebrado en Vitoria logrando un meritorio vigésimo primer puesto por equipos. Además, fue el primer veterano en llegar a la meta. Ahora, y con la temporada ya concluida, se marca como objetivo el próximo campeonato de España individual de carreras de montaña.
- ¿Con qué expectativas acudía el Grupo de Montaña Ensidesa al Campeonato de Vitoria?
-Por decirlo de alguna forma, fuimos a Vitoria a cerrar la temporada. La idea era vivir una buena experiencia y poder codearnos con los mejores de España de la especialidad. Al final, de los diez que íbamos a ir, por tema de lesiones o trabajo sólo pudimos ir cinco.
-¿Quedó usted satisfecho con el décimo noveno puesto de la general y primero en veteranos?
- Muchísimo. Estamos hablando de un Campeonato de España y por eso me siento más que satisfecho. Me sentí muy a gusto durante toda la carrera y después de todo el esfuerzo esta es la mejor recompensa.
-¿Cómo surgió el equipo?
-Manolo Taibo, del Grupo Montaña Ensidesa, se puso en contacto conmigo para crear un equipo y así empezamos. Había cuatro corredores iniciales a los que nos sumamos otros cinco y en enero empezamos a entrenar. En abril participamos en la primera carrera, la subida al Pienzu, y luego todo fue rodado.
-¿Qué cualidades se necesitan para correr 29, 630 kilómetros por bosques y sortear todo tipo de obstáculos, como sucedió en la carrera de Vitoria?
-Para afrontar una carrera de montaña hay que estar en plena forma y planificar minuciosamente el entrenamiento. Hay que prepararse bien. Si entrenas poco puede incluso a ser arriesgado y a la larga te puede pasar factura. Por poner un ejemplo, correr una hora tres días a la semana, en mi opinión, es insuficiente.
-¿Cómo se prepara usted cara a una competición?
-Entreno cinco días a la semana entre una hora y media y dos horas y media y dos días interválico. Suelo correr por el Parque de Ferrera, por el Gorfolí y cada quince días intento hacer por lo menos de dos a cinco horas de ruta. Intento cuidar al máximo mi preparación para poder rendir lo mejor que pueda.
-Usted ya había practicado atletismo, participando en carreras de larga distancia, y siempre fue muy aficionado a la montaña ¿Ha sido esta la combinación perfecta para dedicarse ahora a este deporte?
-Seguramente. Descubrí el deporte con algo más de veinte años y desde entonces, con alguna parada que otra, nunca me he desvinculado de él. Con ventitres años, en el año noventa, batí el récord de Asturias de maratón con dos horas veintidós minutos. Y mi afición por la montaña me ha llevado a subir las cimas más simbólicas de Asturias. Así que ahora con las carreras por la montaña he encontrado el equilibrio entre el atletismo y la montaña.
-¿Qué prefiere más las subidas o la bajadas?
-Tengo claro que las subidas. Por mi constitución física, que soy muy ligero, y mi base atlética que me permite rendir con deuda de oxígeno, me encuentro más a gusto en las subidas. Bajando aún me queda bastante que mejorar. En la bajada hay que tener en cuenta más la técnica. Se baja a una velocidad considerable sobre un firme irregular y cuidando de no irnos al suelo.
-¿Son frecuentes las lesiones en este deporte?
-Hay que tener cuidado. Las lesiones dependen del esfuerzo que se hace en cada prueba, ya sea por la distancia a recorrer o el desnivel, y del estado físico de cada uno. En todo caso, creo que en este deporte ocurre como en el resto, que es inevitable que a veces uno se lesione.
-En la pasada edición de la Travesera de los Picos de Europa, una de las pruebas de montaña más duras y emblemáticas, usted participó pero tuvo que abandonar por lesión. ¿Qué paso?
-Fueron unas molestias en el soleo y fue una pena porque era la primera vez que participaba y apenas llevaba 30 kilómetros cuando tuve que dejarlo. Esta carrera es una de las más duras que se hacen en Asturias y consiste en atravesar los tres macizos de los Picos de Europa. Hay que cubrir un recorrido de 74 kilómetros con un desnivel de trece mil kilómetros acumulado de subida y bajada, y la verdad que es una carrera muy exigente.
-Siendo Asturias una región con una orografía adecuada para practicar este deporte, ¿hay mucha gente que lo practica?
-Sí hay gente que lo practica, pero en comparación con otras comunidades como Aragón, Cataluña o el País Vasco, estamos aún un poco a la cola.
-¿Es caro el competir al nivel que usted lo hace?
- Estamos hablando de un deporte cuya licencia federativa ya pasa de los cien euros y las inscripciones a las carreras también son caras. La ropa que utilizamos para correr ha de ser muy técnica por lo que esta circunstancia hace que se encarezca un poco más. Y hay que pensar que en muchas carreras las zapatillas se van directamente a la basura. Nosotros tenemos que agradecer a Deportes Pardo que ha facilitado que este equipo pudiera competir esta temporada y todos aquellos sponsor que también han colaborado.
-¿Cuáles son sus próximos objetivos?
-Seguir con la misma ilusión que hasta ahora y mejorar todo lo que pueda. Uno de mis objetivos para la próxima temporada será el Campeonato de España de carrera de montaña individual que tendrá lugar por mayo o junio, con una sede aún por determinar.
Asturias tiene una magnífica orografía, casi única, para la práctica de este deporte y hay bastante gente que lo hace, pero aún estamos un poco a la cola en comparación con comunidades punteras como Aragón, Cataluña y el País Vasco