Oviedo, J.I.CASTAÑON
El gijonés Santi Obaya, al que muchos consideran el mejor corredor asturiano de pruebas de montaña, ya sabe lo que es ganar en 2011 tras quedarse literalmente solo en la peculiar carrera «Hasta que solo quede uno» disputada el pasado sábado en el monte Pajariel (Ponferrada).
La prueba consistió, nada más y nada menos, que en intentar derrotar a todos los participantes que tomaban la salida, bien por abandono de éstos o bien porque eran doblados por el ganador que había de quedar necesariamente en solitario para vencer. La prueba se desarrolló en un circuito que constaba de 2.300 metros de recorrido y 288 metros de desnivel acumulado, con una infernal cuesta de 400 metros con 140 de desnivel a la que acompañaba una bajada vertiginosa y un camino repleto de toboganes.
El excorredor del Helly Hansen, que defiende los colores del Salomon, empleó para vencer un tiempo total de 2 horas y 41 minutos en los 30 kilómetros que a la postre recorrió (13 vueltas) sumando un desnivel acumulado de 3.744 metros. Tras él terminó Robert Niewlan (Tierra Trágame) y el leonés Gustavo Silván (Sport Life).
A su término, Santi Obaya declaró sobre ésta curiosa prueba de supervivencia que «resulto dura, apasionante y espectacular, con mucho nivel entre los participantes», y recibió como premio, entre otros, una inscripción gratuita en la III edición de ALTO SIL que tendrá lugar el próximo 20 de marzo.