Caballero de oro

01.05.2008 | 04:28

El próximo 12 de mayo Ramiro Fernández Alonso cumplirá 50 años como profesional de la peluquería y con tal motivo sus amigos y admiradores le rendirán un público homenaje.
Al iniciar estas letras, que sólo pretenden sumarse al homenaje a Ramiro, me veo en la obligación de hacer algunas consideraciones previas. La primera, que soy una de esas personas que por razones particulares no podrá estar presente junto a Ramiro. El hecho de no poder acompañarlo en un día tan significativo me produce un enorme fastidio interior como lo sentirán muchas otras personas que, deseando estar en Oviedo en ese día, no podrán hacerlo.
En mi nombre y en el de todos los «ausentes», pedimos disculpas por la ausencia física pero que no te quepa duda, Ramiro, que estaremos espiritualmente muy cerca de ti. No nos busques ni a derecha ni a izquierda sino hacia el centro, en dirección al corazón.
En segundo lugar debo advertir que aunque soy un amigo personal de Ramiro desde hace muchos años, lo que quiero decir de él está mucho más allá de la subjetividad y del afecto. Tengo ante mis ojos un dossier periodístico tan amplio sobre la personalidad y actividad desarrollada por Ramiro Fernández que me siento abrumado y casi no me atrevo a escribir. Periodista, político, experto en relaciones humanas y públicas, escritor, artista, psicoesteta afamado?
No hay faceta humana donde Ramiro no haya demostrado su hombría de bien y su gran capacidad de trabajo. No en vano es uno de los hombres más conocido y querido en el Principado de Asturias y en España. En el campo de la psicoestética, ciencia y arte que él divulgó y divulga como nadie, destaca su postura a favor de la moda entendida no como algo superfluo o meramente comercial, sino como una herramienta de personalización. Ramiro es uno de los que más ha luchado para cambiar la concepción de las peluquerías «mecanicistas» en verdaderos salones de psicoestética donde cada uno encuentre su mejor forma personal para trasladarla al campo profesional. Ramiro es, sin duda, un líder en la lucha por la dignificación e internacionalización de la profesión de peluquero. Ha representado a España reiteradamente en los jurados de la Copa del Mundo de peluquería y, por sus muchos méritos se le concedió al «Peine de oro» internacional, máxima distinción de la peluquería mundial.
Ramiro es el presidente de honor y fundador de la Asociación de Peluquerías del Principado de Asturias; ha recibido trofeos de manos de los Reyes de España? A Ramiro, en el ámbito profesional, no le falta ya nada por alcanzar. En su Principado querido también ha recibido infinidad de premios y reconocimientos.
Lleva catorce años como peluquero de nuestra selección nacional de fútbol, donde los jugadores lo quieren un montón y así consiguió la mayor colección de camisetas obsequiadas por ellos.
Y en su larga y brillante trayectoria ha dirigido infinidad de congresos de peluquería y su lema siempre fue seguir estudiando y aprendiendo de la vida, para transmitir esas enseñanzas al resto de los peluqueros españoles.
Ramiro Fernández Alonso cumple 50 años de trabajo ininterrumpido, sus bodas de oro, y nunca mejor empleado el término «boda» porque hasta el presente sólo se ha casado con su profesión. Y en esa unión no cabe divorcio alguno.
Para no alargar estas líneas sólo me resta felicitar a los organizadores de tan merecido homenaje porque ya va siendo hora de que los homenajes los hagamos a los vivos y no a los muertos, cuando ya no pueden disfrutarlos. Me consta que para Ramiro la amistad es el mejor regalo y coincido totalmente con su idea de que la profesión hay que vivirla con menos espectacularidad y mucho más humanismo, como le dijo a una periodista de «El Faro de Vigo» con motivo de un reciente reportaje.
¡Felicidades, maestro!, gracias por tu ejemplar y modélica trayectoria. Sigue así, te necesitamos.

Jesús Saiz Blanco
Vigo

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