¿Público o privado?

04.05.2008 | 03:45

Pilar Rodríguez, consejera de Bienestar Social del Principado de Asturias, ha dicho en el Pleno de la Junta General, el pasado 24 de abril: «La calidad del servicio no depende de que sea público o privado». Uno queda perplejo y piensa en primera instancia, ¿será verdad?? ¿Será verdad que la calidad de los servicios prestados a la sociedad no depende de que sean públicos o privados? ¿Es lo mismo, o no es lo mismo?
A finales de la década de los ochenta, Deng Xiao Ping, máximo líder de los comunistas chinos, dijo: «¿Qué importa si el gato es blanco o negro, con tal de que cace ratones?». El resultado fue, ahora ya lo sabemos, que el capitalismo sin ningún tipo de bridas se instauró en China y si bien no hizo ricos a todos los chinos, sí lo fueron unos pocos. Es decir, Deng Xiao Ping pensaba, en román paladín, que los fines justifican los medios.
Infiriendo en paralelo con las dos declaraciones históricas -es decir, la de la consejera y la de Deng Xiao Ping- podemos quizás llegar al corolario de que «qué importa si los servicios a la sociedad son privados o los servicios a la sociedad son públicos, lo importante es que sean de calidad». ¿Es lo mismo?, ¿da igual??
La empresa privada crea fundamentalmente clientes con derechos exigibles -previo pago- dentro del mercado. La empresa pública crea ciudadanos con derechos políticos, exigibles dentro del Estado. Son dos caminos paralelos (medios) que nos conducen a dos fines muy distintos: a la sociedad civil o a la sociedad mercantil.

Juan Antonio
González Alonso
Oviedo

Enlaces recomendados: Premios Cine