Pola de Lena,
José Luis SALINAS
Los vecinos de la localidad lenense de Fresnedo de Villallana denunciaron ayer que un grupo de perros asilvestrados está causando cuantiosos daños a la cabaña ganadera local. En total, según apuntan los afectados, los cánidos ya han matado, desde el pasado mes de marzo, a ocho ovejas de un mismo rebaño. Afirman que al menos otros dos corderos han desaparecido este último fin de semana. La agresividad de estos animales ha generado una notable alarma. La manada se ha hecho la dueña de las praderías y mantiene en un permanente estado de tensión a los vecinos de la zona, que se ven impotentes ante los continuos ataques. La camada merodea en grupo cerca de los hogares, en busca de presas, llegando a ser fotografiados en varias ocasiones. Los afectados exigen medidas urgentes.
El primer ataque, siempre según la versión de los vecinos, se produjo el pasado 8 de marzo. Varios testigos presenciaron cómo los perros «despedazaron una oveja». Una vecina de las proximidades, que responde a las iniciales B. V. V., explica que «desde ese día los ataques a los rebaños han sido continuados». Y añade: «Los causantes son un manada de al menos catorce perros asilvestrados que rondan a sus anchas por la zona». Los afectados afirman que ya han pedido en varias ocasiones a la Consejería de Medio Ambiente y al Ayuntamiento de Lena que hagan batidas contra estos animales, sin haber obtenido ninguna respuesta satisfactoria hasta el momento. Otro vecino señaló ayer que hace unas semanas varios operarios municipales se presentaron en el pueblo con la intención de atrapar a los perros, pero no lo consiguieron, y, según indicó, «desde entonces, pese a que hemos ido varias veces a protestar al Consistorio, no han vuelto por la localidad». Los vecinos de Fresnedo de Villallana, una población ubicada a poco más de cuatro kilómetros de Pola de Lena, aseguran que se encuentran en una situación de «desprotección total». Apuntan que «muchas veces hemos visto los ataques, sin poder hacer nada por evitarlos». «Todo el mundo nos da la razón, pero nadie pone remedio». Los afectados han solicitado ya que se organicen batidas para acabar con los perros y se pongan en marcha controles periódicos, similares a los que la Consejería de Medio Ambiente está realizando en Laviana.
Los vecinos señalan que desde hace aproximadamente seis años los ataques de los perros al ganado de la zona son bastante frecuentes, aunque aseguran que «hacía meses que parecía que la situación se había normalizado». Temen ahora que los perros puedan llegar a atacar a los vecinos. Los afectados apuntan que la zona es bastante transitada, ya que, según explican, «hay rutas senderistas que atraviesan el pueblo y los fines de semana acude bastante gente a pasear». Afirman vivir con un preocupación constante. «Tenemos miedo de sacar a los niños pequeños de casa y exponerlos a un ataque».