Moreda / Cabañaquinta,
L. CAMPORRO
El consejero de Infraestructuras, Política Territorial y Vivienda del Principado, Francisco González Buendía, acudió ayer a Aller para inaugurar las obras de la pasarela peatonal de Moreda, que salvará el río Aller, la línea ferroviaria y la carretera AS-112, la denominada «variante de Moreda». La pasarela tendrá 163 metros de longitud, entre 5,7 y 6,7 metros de altura y un presupuesto de 676.751 euros. El plazo de ejecución de las obras es de cinco meses, y desde la Consejería se espera que la pasarela esté operativa «para la próxima primavera».
La construcción de esta estructura era una obra muy demandada entre los vecinos del concejo. Unirá el barrio de la Casanueva con el centro urbano de Moreda. Junto a Buendía, inauguraron las obras el alcalde de Aller, Gabriel Pérez Villalta, y el director general de Carreteras, José María Pertierra. Buendía habló también de otra serie de obras «muy importantes para el municipio», como las barreras antialudes que se están instalando en la carretera del puerto de San Isidro, una actuación que «concluirá en los próximos días» y tiene un presupuesto cercano al millón de euros. Respecto a los enlaces de acceso a los polígonos de Caborana y Marianes desde el Corredor del Aller se afirmó que se encuentran en fase de «licitación». También hizo hincapié en las obras que completarán el trazado del Corredor, el tramo entre Corigos y Cabañaquinta, que tiene 26 millones de euros de presupuesto. En total, en esta carretera se habrán invertido unos 70 millones. En la reunión también se habló de otra obra, la del túnel de la Collaona, que unirá Aller con Laviana. González Buendía aseguró que en los próximos días saldrá a información pública el estudio informativo y de impacto ambiental. «La construcción del túnel lleva la línea correcta» afirmó el consejero de Infraestructuras, que apuntó que, una vez finalicen estos trámites, «se licitará el proyecto, que cuenta con fondos mineros».
La pasarela se construyó porque la AS-112 constituye una barrera entre Moreda y el barrio de la Casanueva, una zona densamente poblada. En esta área, la carretera soporta una gran intensidad de tráfico, con alrededor de 10.000 vehículos diarios. En este punto, con anterioridad, se instaló un paso de peatones con semáforos que canalizaba a los viandantes, principalmente por la ubicación en una zona especialmente transitada a causa de la proximidad del centro de salud y también por la actividad comercial de la zona. Para resolver el problema, se diseñó una solución mediante un paso a distinto nivel, con una pasarela sobre la carretera AS-112, sobre el río Aller y la línea de Feve, una pasarela que resulta mucho más segura que un paso de peatones regulado.
El paso elevado tiene una longitud de 163,36 metros, un ancho de 3 metros, con un vano central de 65,50 metros, librando el gálibo de 5,70 metros a la carretera. Las rampas tienen una pendiente máxima del 8 por ciento, adecuada para ser utilizada por personas con discapacidad. Su peso total es de 87.576 kilos.