Mieres del Camino,
David MONTAÑÉS
Los pescadores de la comarca del Caudal están que trinan. Los aficionados afirman que la actual es una de las peores temporadas que se recuerdan para la práctica de este deporte en los ríos de la zona. Este planteamiento está avalado por la Real Asociación Asturiana de Pesca, cuyos dirigentes reconocen que en la actualidad echar el anzuelo a una trucha se ha convertido en una misión casi imposible. Los expertos esgrimen tres motivos para explicar la sequía. El primero es ya conocido de anteriores años: los cormoranes. Además, la gran cantidad de nieve que se ha acumulado este invierno en la zona alta de la Cordillera está provocando que los ríos bajen con mucha agua, lo que dificulta las capturas. Por último, las obras que se están realizando en algunos de los principales cauces de la comarca están, según los pescadores, dañando notablemente la red fluvial.
La Real Asociación Asturiana de Pesca sostiene que las iniciativas que se han adoptado para intentar reducir la colonia de cormoranes que habita en los ríos de la comarca han resultado estériles. Estas aves llevan en el punto de mira de los pescadores desde hace varios años. Su voracidad, según los aficionados, puede perfectamente ilustrarse con cifras. Calculando el número de repoblaciones que se han realizado, se estima que más de un millón de truchas han sido eliminadas por los cormoranes.
Los pescadores también han detectado en los últimos meses un nuevo foco de erosión para la red fluvial. Las obras que se están realizando en las proximidades de algunos cauces están haciendo desaparecer las truchas, al menos, eso sostienen los responsables federativos. En concreto, señalan la actuación en el Corredor del Aller y la obra de la variante de Pajares como principales puntos problemáticos. En este sentido, lamentaron el último vertido detectado en el río Huerna, que acabó con numerosas truchas flotando sin vida en pleno cauce. Los pescadores también denuncian la situación en que se encuentra el río San Juan, en Mieres, recientemente saneado. Según la Asturiana de Pesca, esta reserva está totalmente esquilmada debido a los vertidos de agua adulterada que se filtran desde las explotaciones mineras de Polio y Tres Amigos: «Hace unos meses repoblamos este cauce con 5.000 alevines y prácticamente han muerto todos».
Las labores de encauzamiento y limpieza permitieron que en 1996 el tramo del Caudal que discurre junto a la ciudad de Mieres estuviera repleto de truchas de buen tamaño. Ahora, este coto de pesca sin muerte apenas cuenta con truchas. «Es una pena comprobar cómo un proyecto que en su momento dio enorme prestigio a Mieres se ha quedado en nada por el descuido de las administraciones», señalaron fuentes de la Asturiana de Pesca.
Las rapaces
Los pescadores sostienen que la presencia de cormoranes en los ríos de la comarca es en estos momentos un problema que parece insalvable. Las batidas selectivas que supuestamente ha realizado el Principado para reducir el número de estas aves no han aliviado la situación según los aficionados. Es más, estos aseguran que sólo en el río Caudal el recuento de cormoranes ha llegado en ocasiones a superar la cifra de 400.
Las obras
Los aficionados a la pesca están molestos con los efectos que en el río Aller y el Huerna están teniendo las obras, respectivamente, de la nueva carrera y de la Variante.
Las minas
En el río San Juan los expertos sostiene que las filtraciones de agua contaminada desde viejas explotaciones mineras en desuso han matado a más de 5.000 truchas.
Las crecidas
La temporada de pesca también se ha visto perjudicada este año por el alto Caudal de los ríos.