Mieres del Camino,
David MONTAÑÉS
La dirección de Rioglass Astur ha llamado para que se reintegren a sus puestos a 70 de los 110 trabajadores que fueron incluidos en el expediente de regulación de empleo (ERE) aprobado a finales del pasado mes de marzo. Los responsables de la factoría mierense, según las fuentes consultadas por este diario, han tomado esta decisión tras recibir varios pedidos en las últimas fechas. El ligero repunte en las ventas dentro del sector del automóvil -la firma se dedica a la elaboración de lunas para coches- parece haber inyectado oxígeno a Rioglass, cuya factoría de Sovilla llevaba bastantes meses sin apenas actividad.
El pasado 26 de marzo la plantilla de Rioglass Astur decidió en referéndum respaldar un ERE que con anterioridad había sido pactado por la dirección y SOMA-FIA-UGT. Inicialmente, la intención de la empresa era incluir dentro de su plan de viabilidad 42 despidos, medida que finalmente fue abortada por los sindicatos. Tramitada la regulación, 110 trabajadores dejaron sus puestos, en principio, durante un tiempo de nueve meses, es decir, hasta finales de año.
Rioglass Astur recibió hace unos días un importante pedido de una marca europea de automóviles al calor del repunte del sector por las ayudas estatales. En ese momento, la factoría únicamente tenía operativo un equipo de 20 trabajadores para cubrir lo que podría definirse como servicios mínimos y evitar el cierre. Ante la imposibilidad de hacer frente a la nueva demanda, la dirección decidió echar mano de los trabajadores regulados, hasta un número de 70, aunque no se descarta que la totalidad de la plantilla pueda regresar a sus puestos en los próximos días. Si bien la actual legislación obliga a comunicar el reingreso con una semana de antelación, la premura del trabajo ha hecho que muchos empleados se hayan incorporado sin esperar tan siquiera ese tiempo.
El actual expediente de regulación ya tuvo un precedente el pasado mes de octubre. En ambos casos, según Rioglass, la actuación fue necesaria debido a la crisis que está padeciendo el sector automovilístico, con una reducción muy acusada de los pedidos. Fuentes internas de la empresa apuntan que a principios de año la factoría mierense tenía paralizado material por valor de varios millones de euros. De esta forma, la intención de la dirección era aprovechar estos meses para parar la producción e intentar dar salida a las pedidos que se encuentran en stock en la fábrica mierense. Además, hace casi un año la empresa ya tuvo que mandar a casa en unas condiciones negociadas a 33 trabajadores, aunque en aquella ocasión se apuntó que era una medida necesaria para acometer reformas en la cadena de producción de la factoría de vidrio.
La onda expansiva de la crisis por la que atraviesa el sector automovilístico golpeó con fuerza a Rioglass, que, pese a todo, ahora parece haber aprovechado una pequeña corriente de negocio para huir del amenazante remanso de ventas. A lo largo de esta misma semana, alrededor de un centenar de trabajadores podrían estar ya acudiendo diariamente a Sovilla para trabajar.