Mieres del Camino,
C. M. BASTEIRO
La Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias exigirá un estudio de impacto medioambiental para dar luz verde al proyecto de urbanización del área industrial de Reicastro. Después de ejecutar las consultas previas, entre las que se incluye el Ayuntamiento de Mieres, la Consejería publicó ayer, en el «Boletín Oficial del Principado de Asturias», la obligatoriedad de elaborar un estudio de impacto para dar de paso el proyecto empresarial. El estudio deberá recoger una descripción detallada del proyecto, en el que se especifique de forma pormenorizada «la localización del ámbito para su correcto enmarque geográfico» y un estudio de alternativas.
De igual forma, deberá detallarse si existe contaminación en los suelos, un estudio acústico y una evaluación de los efectos previsibles, especialmente sobre el río Caudal y con un análisis sobre la afección temporal al «Camino de Santiago y a la senda peatonal que transcurre por el este de Reicastro». Por último, la Consejería también exige un plan de gestión de residuos y un programa de vigilancia ambiental, que deberá establecer un sistema que garantice el cumplimiento de las indicaciones y medidas.
En cuanto el estudio esté finalmente redactado, según explicó el vicealcalde de Mieres, Roberto Rodríguez, «nos lo remitirán y nosotros tendremos que dar el visto bueno». Además, Rodríguez aseguró ayer que informes de este tipo «son completamente normales cuando se va a llevar a cabo una actuación de estas características».