TITO ROGAR
Mieres ha dado el último adiós a uno de sus vecinos más queridos: Prudencio Eguidazu Cordera. Conocido como «Senso», fue un popular industrial de la villa y un caudalista de pro que estuvo ligado al club de fútbol blanquinegro a lo largo de varias décadas. Aunque pasó por diversos cargos en el equipo, su figura siempre será recordada junto a una de las más grandes hazañas que el cuadro de Mieres ha realizado a lo largo de su dilatada historia.
Era el 25 de mayo de 1951 y el Caudal estaba inmerso en la fase de ascenso a Segunda División. Aquel día, festividad del Corpus, iba a jugar uno de los partidos más importantes de la liguilla en Tarrasa. El partido era retransmitido por una emisora asturiana, con Manuel Vázquez Prada al micrófono. No le rodaron bien las cosas al Caudal, que en los primeros 45 minutos había encajado nada menos que cuatro goles. Con el 4-0 en contra se fue a los vestuarios. En el segundo tiempo la retransmisión sufrió un cambio radical. Vázquez Prada no pudo seguir y asumió esa responsabilidad Eguidazu, con todo lo que la situación conllevaba de un marcador tan adverso. Sin embargo, la reacción de los de Mieres fue épica y en los segundos 45 minutos «Senso» tuvo ocasión de cantar hasta cinco goles, que dejaron el marcador final en un histórico 4-5. Aquel día fue una fiesta para los caudalistas.
La iglesia de San Juan acogió ayer el funeral por el eterno descanso de Prudencio Eguidazu. Cientos de vecinos acudieron a despedir a «Senso», un gran e inolvidable mierense.