Mieres del Camino,
José A. ORDÓÑEZ
Los equipos de gobierno de Aller y Lena, el primero en manos del PSOE y el segundo de IU-BA, rechazan que el Principado ensaye en el futuro Hospital del Caudal un nuevo modelo sanitario basado en la especialización de los equipamientos comarcales. A juicio de los responsables de los ayuntamientos lenense y allerano, las instalaciones tienen que prestar una atención integral a la población y disponer, al menos, de los mismos servicios que el actual Hospital de Murias. Mientras, el gobierno de Mieres, del PSOE, permanece en silencio, toda vez que, según han manifestado fuentes municipales, no hay ninguna confirmación oficial de que la Consejería de Salud vaya a cambiar el modelo previsto para el centro que ya se está construyendo en el barrio de Nuevo Santullano, con una inversión económica de 34 millones de euros y un plazo de ejecución que concluye el año que viene.
La postura más firme contra los planes de especialización del nuevo hospital que maneja la Consejería de Salud llega desde Lena. El teniente de alcalde, Agripino Pérez, sostiene que los concejos del Caudal «se merecen un hospital con todos los servicios y no ser siempre los que paguen los platos rotos por políticas equivocadas». Además, el edil de IU-BA negó que una posible especialización del futuro Hospital Álvarez-Buylla tenga como objeto primordial mejorar la asistencia médica, sino que, a su juicio, «es una excusa para tratar de justificar una reducción del gasto». A este respecto, Agripino Pérez anunció que el gobierno lenense estará en «primera fila» a la hora de exigir que el nuevo equipamiento «no sufra recortes ni en el presupuesto, ni en los medios ni en los servicios».
La postura del gobierno de Aller es más comedida que la de Lena, a la espera de que la Consejería de Salud confirme de manera oficial su decisión de especializar los hospitales comarcales de la región. No obstante, el teniente de alcalde, David Moreno Bobela, del PSOE, dejó claro ya que el nuevo centro asistencial comarcal «debería tener la misma filosofía que el que ahora hay en Mieres», es decir, «un centro generalista con todo tipo de servicios». El teniente de alcalde allerano pide «que los experimentos se hagan con gaseosa» y reclama del Principado que el nuevo Álvarez-Buylla esté «en la línea del que ya está en activo y, si es posible, con más servicios que los que ahora se prestan en Murias».
El anuncio de que la Consejería de Salud tiene previsto probar en el futuro hospital de Mieres un nuevo modelo asistencial, motivado por la necesidad de rebajar el actual volumen de gasto en la sanidad pública asturiana, ya ha sido rechazado de plano por la Federación de Asociaciones de Vecinos de Mieres. Su máximo responsable, Agustín Álvarez Payo, ha anunciado que los colectivos sociales están dispuestos a organizar movilizaciones en el caso de que, finalmente, el Gobierno regional diseñe un equipamiento especializado y no generalista.
Payo rechaza de plano que las futuras instalaciones de Santullano puedan convertirse en «un banco de pruebas». Muy al contrario, exige un hospital que, «como poco», tenga los mismos servicios que el que está en Murias.