CÉSAR B. ARIAS
SECRETARIO DE MOVIMIENTOS SOCIALES DEL PCA EN MIERES
Desde hace ya algún tiempo resurge periódicamente la polémica relativa a la peatonalización de calles céntricas en el casco urbano mierense. De hecho, recientemente el equipo de gobierno local ha presentado una nueva fase en esa peatonalización masiva y lo ha hecho haciendo valer su mayoría, de una forma legítima, pero no consensuada con los distintos colectivos sociales afectados.
Para fijar una posición ante esta cuestión es necesario abandonar la demagogia y el oportunismo político y tratar de ahondar en la realidad cotidiana de Mieres. Por tanto, partimos del hecho de que todos suscribimos lo maravilloso de una ciudad con amplias zonas verdes y espacios para pasear y para disfrutar de la bicicleta, del monopatín y de las terrazas veraniegas. Pero este principio, extremadamente necesario en una gran capital saturada de intransitables arterias repletas de tráfico, no resulta igual de válido en nuestra apacible villa, que puede presumir de uno de los mejores trazados de España.
Mieres precisa, más que radicales intervenciones y peatonalizaciones grandilocuentes, una política urbanística basada en el sentido común y el conocimiento directo de los problemas ciudadanos. Por ejemplo, hay que conocer la preocupación del pequeño y mediano comercio local asfixiado por las crisis (la de ahora y todas las anteriores), siendo un colectivo que asiste atónito a la instauración de una medida que supondrá que muchos potenciales clientes provenientes de la zona rural del concejo, o de otros municipios, ante la dificultad para moverse en su vehículo optarán por consumir en grandes superficies comerciales o desplazarse a otros puntos donde tendrán que pagar por aparcar, pero darán eso por bueno al disponer de otras prestaciones propias de ciudades mayores que la nuestra.
¿Se ha pensado en los proveedores que se quejan de la escasa habilitación de zonas de carga y descarga? ¿Se ha tenido en cuenta la insuficiencia de servicios de los autobuses de Emutsa para cubrir determinadas rutas de la zona rural? Quienes vivimos en pueblos sabemos que el coche es una herramienta y no un artículo de lujo.
En realidad, este alcalde y su equipo también parecen haberse olvidado de la media de edad de nuestra población, a quienes el poder utilizar su coche particular para efectuar la compra o diversas gestiones en Mieres les facilita la vida cotidiana. Y, además, ¿qué decir de los taxistas, a quienes las peatonalizaciones también perjudicarían? Podría seguir enumerando los inconvenientes de esta medida que está lejos del sentir ciudadano y que sólo obedece a la «luna de miel» que el PSOE y el PP están viviendo en Mieres, ya que ésta ha sido una antigua reivindicación del PP local.
Por ello, antes de peatonalizar y destruir un importante número de aparcamientos, de los cuales andamos muy escasos, hay que pedirle a este Ayuntamiento que, de una vez por todas, sea construido el nuevo parking y exigir que sea un equipamiento de gestión pública, donde se genere empleo para personas de colectivos desfavorecidos o con discapacidad.
En este sentido, hay que exigir a la Corporación que sea clara sobre si una vez construido el parking se implantará una zona azul de pago en el casco urbano, medida a la que desde el PCA de Mieres ya hemos venido anunciando que nos opondremos si se lleva a cabo. En definitiva, ¿se pretende que los automovilistas, además de pagar la «viñeta» y la gasolina más cara por el «céntimo sanitario», tengamos que elegir entre pagar en un parking o que nos cobren en la zona azul?
Hace años que la deficiencia en plazas de aparcamiento es un problema que afecta a los mierenses y a nuestros visitantes, resultando escandaloso el hecho de disponer como principal aparcamiento la explanada de la Mayacina con sus nubes de polvo y enormes baches, que se convierten en farragoso lodazal en cuanto cae un chaparrón. Esa carencia provocó una respuesta vecinal contundente al presentarse el proyecto de reforma del cuartel de la Guardia Civil, en cuyas inmediaciones se planificaba la supresión de estacionamientos.
Hay muchas alternativas a estudiar para reorganizar el tráfico rodado y generar nuevos espacios de ocio libres de coches, pero en este momento, a la espera de que se construya el nuevo parking, peatonalizar es una verdadera incongruencia.
Por lo demás, la educación vial adecuada y una asimilación de valores medioambientales y de respeto por la naturaleza harán compatibles los derechos de los viandantes, de los residentes, de los visitantes que pretendemos atraer a Mieres y de todos aquellos que teniendo la necesidad de transitar en coche pretendemos seguir viviendo y disfrutando de nuestra maravillosa villa.