Mieres del Camino,
José A. ORDÓÑEZ
Los vecinos lo tienen claro. El acceso definitivo al polígono industrial de Reicastro tiene que eludir totalmente el paso por los núcleos de población de sus inmediaciones: Ujo y Santullano. Por ello, defienden la alternativa que presentó hace unos días el alcalde, Luis María García, y que, según indicó, va a ser la que lleve a cabo la Consejería de Infraestructuras, a propuesta de Hunosa. Consiste en que los vehículos abandonen la autopista A-66 por el enlace sur de Mieres, que deberá ser mejorado, y transiten por la carretera del paseo fluvial para entrar hacia Reicastro mediante un paso elevado que salve el puente de Santullano.
Plácido Ardura, presidente de la Asociación de Vecinos «El Candil», señala que la primera intención de la gente de la zona es «que el polígono industrial se ponga en marcha ya, porque hace falta, pero evitando que la mayor parte del tráfico pase por este pueblo o por otros cercanos». A este respecto, el dirigente vecinal señala que «la propuesta que el Alcalde puso encima de la mesa nos parece bastante acertada, porque lo que no íbamos a permitir es que, como se dijo en un principio, se construya una nueva carretera por la parte de atrás de este pueblo, encajonándonos».
Por su lado, portavoces del colectivo vecinal de Santullano también se mostraron de acuerdo con la alternativa que presentó Luis María García. «Lo que hace falta es que el polígono se ponga en marcha y que contribuya a la creación de empleo, pero sin que por ello haya que machacar a la gente a base de camiones por los pueblos», indicaron.
«Nunca permitiremos una nueva carretera por la parte de atrás del pueblo»
<Plácido Ardura
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Asociación de Vecinos de Ujo