Mieres del Camino, J. A. O.
La piscina climatizada de Mieres, ubicada en el barrio de Vega de Arriba, ha cerrado sus puertas durante un par de semanas con el objeto de cumplir con la normativa legal del Principado en la materia. Según precisó ayer su gerente, Vicente Torre, esta parada se realiza una vez al año, para vaciar el vaso, que contiene 800.000 litros de agua, y llevar a cabo diferentes labores de limpieza. Se trata, en sus palabras, «de una cuestión de trámite y para nada excepcional».
Ante las críticas de algunos usuarios, recogidas por este diario en su edición de ayer, Torre señaló: «Todos los clientes de las instalaciones son conocedores de que vamos a cerrar una vez al año», precisando que la fecha fue escogida «de común acuerdo con los responsables del Ayuntamiento de Mieres».
Torre añadió que es probable que, en breve, se elimine la normativa que obliga a vaciar las piscinas una vez año, pero indicó que, mientras siga en vigor, «estas instalaciones van a cumplir la legalidad». Y a este respecto, el responsable del equipamiento de Vega de Arriba indicó: «Si otros no lo hacen, es su problema». Las instalaciones volverán a la normalidad a mediados de mes. El cierre ha coincido con la clausura de la piscina al aire libre de Turón, que padeció actos vandálicos en el recinto.