León
La Fundación Oso Pardo (FOP) rechazó ayer el estudio de impacto ambiental realizado para la línea de alta tensión Sama-Velilla ya que considera que no tiene en cuenta el efecto que puede tener esta instalación en el oso pardo y su hábitat.
Según ha afirmó ayer en un comunicado el coordinador de Proyectos de la FOP, José Luis García Lorenzo, el estudio de impacto ambiental del proyecto «presenta bastantes deficiencias y no permite una adecuada evaluación de los efectos ambientales de la línea». A su juicio, un estudio de estas características debería analizar adecuadamente aspectos como el impacto directo e indirecto sobre el hábitat y el efecto barrera de la línea y sus infraestructuras asociadas, mientras que este estudio lo hace de manera insuficiente y parcial.
Entre otros reproches al estudio, se incluyen que no establece la red de pistas necesarias para acceder a las torres, por lo que se desconoce el impacto real que puede tener; y que tampoco propone la ubicación de las torres, por lo que no puede estimarse y valorarse el impacto sobre el hábitat. Así, y sin una definición precisa de la ubicación y características de estas infraestructuras, no es posible valorar su impacto sobre las poblaciones de oso pardo ni plantear posibles medidas correctoras o compensatorias, ha dicho. Aunque una línea eléctrica no impide en principio el paso del oso, la FOP considera que la necesaria red de pistas y accesos sí que pueden dificultar el tránsito de ejemplares e incrementar el efecto barrera. Por ello, piden que se detalle esas cuestiones para determinar el impacto.