Cangas de Onís,
Ramón DÍAZ
El de Francisco Pérez Corteguera ha sido el primer accidente mortal registrado este año en la zona asturiana de los Picos de Europa y el quinto en todo el macizo. Todos los fallecidos este año perdieron la vida al instante, tras despeñarse.
La primera víctima mortal del año en los Picos de Europa, el día 13 de junio, fue una palentina de 50 años, que se despeñó mientras realizaba la ruta conocida como La Pasá del Picayo, que une las localidades de San Esteban de Cuñaba, en el concejo de Peñamellera Baja, y Tresviso, en Cantabria. La mujer, según los excursionistas que la acompañaban, resbaló, cayó por una pendiente de 50 metros, se golpeó la cabeza y murió en el acto. Fue aquella una jornada negra, en la que los equipos de rescate se vieron obligados a realizar varias salidas más, una de ellas para rescatar a unos excursionistas portugueses, otra para rescatar a una pareja que resultó herida cerca de Horcados Rojos y otras dos para rescatar a dos montañeros.
Justo una semana más tarde, el día 20 de junio, se conocía la muerte de Ángel de la Lama, director durante casi treinta años del teleférico de Fuente Dé (Cantabria). Tenía 62 años y fue hallado muerto en la canal de la Jenduda. El funcionario cántabro se había despeñado desde un lugar muy cercano al remonte mecánico. Tenía 62 años y, según sus allegados, pasaba por malos momentos, ya que padecía una grave enfermedad de la que había sido operado hacía unos meses.
Un joven inglés de 17 años, Andrew Lucas, fallecía el día 30 de julio al caer desde 300 metros de altura en las Traviesas del Congosto, de bajo de Collado Jermoso, en Sajambre (León). El menor realizaba una travesía con otros siete jóvenes y un adulto. El chaval se alejó un instante del grupo y se precipitó al vacío en una zona en la que, según los expertos, no suelen producirse accidentes. El joven falleció en el acto.
Apenas unos días más tarde, el 8 de agosto, la tragedia volvía a los Picos de Europa. Ese día, otro menor, un niño de 12 años moría tras precipitarse con su bicicleta, más de treinta metros, desde lo alto de un puente, en Oseja de Sajambre (León). El niño tenía su domicilio en Puebla (México) y pasaba sus vacaciones entre Asturias y León. Era el segundo menor muerto en menos de quince días en la zona de Sajambre, lo que causó honda conmoción en este concejo, administrativamente leonés pero con fuertes raíces asturianas.