EN DIRECTO
Trágico final para un suceso que conmocionó a la región
 

«La muerte de Juanín es una desgracia, pero teníamos miedo a que regresara»

Los vecinos del morciniego que asestó dieciséis puñaladas a su madre temían que el hombre, que apareció ahorcado en la cárcel, volviera a Las Mazas

 08:26  
Juan Rodríguez, entrando al juzgado de Mieres, en diciembre de 2006.
Juan Rodríguez, entrando al juzgado de Mieres, en diciembre de 2006. fernando geijo
 MULTIMEDIA
 NOTICIAS RELACIONADAS

Las Mazas (Morcín),

J. A. O.

Las Mazas de Morcín se despertó ayer con ambiente otoñal y una trágica noticia. Juan Rodríguez Romero, conocido entre sus vecinos como Juanín, había aparecido ahorcado la tarde anterior en su celda de la penitenciaria psiquiátrica alicantina de Fontcalent, en la que cumplía una pena de siete años y medio de reclusión. Tenía 40 años de edad y había sido condenado por la Audiencia Provincial de Oviedo por haber asestado 16 puñaladas a su madre tras escuchar unas voces en la cabeza que le aseguraban que debía matarla porque, en realidad, era el demonio. La mujer sobrevivió y, cerca de los 80 años de edad, sigue residiendo en la vivienda familiar en la que sufrió el brutal ataque de su hijo, en diciembre de 2006.

La noticia de la muerte de Juan Rodríguez corrió ayer como un reguero de pólvora por Las Mazas y por el resto del concejo. Eso sí, los vecinos prefieren no extenderse en comentarios sobre el suceso, sobretodo por respeto a su madre, «una buena mujer». Una morciniega que conoce bien a la familia, aunque pide que no salga su nombre, asegura que la muerte de Juan Rodríguez Romero es una «desgracia», pero también muestra su preocupación sobre lo que hubiera ocurrido cuando cumpliera la condena y regresara. «Teníamos miedo ¿Iba a volver a casa de su madre otra vez? ¿Vendría curado? ¿Volvería a atacar? Dios sabe qué ocurriría, porque cómo ahora ya no hay psiquiátricos en los que ingresar a las personas con este tipo de problemas...», comenta la mujer, para quien el fallecido «debería de haber estado siempre en un centro especializado y así no hubiese atacado a su madre ni habría acabado así el pobrín».

Otra vecina de la zona recuerda que Juan Rodríguez «siempre sufrió problemas mentales» y que, en ocasiones tenía accesos violentos, aunque era «impensable» que pudiera llegar a asestar 16 puñaladas a su propia madre. Algunos conocidos no acaban de explicarse porqué las autoridades no habían tomado medidas cuando sabían que ya había atacado a tres de sus hermanos y que, por ello, tuvo una primera estancia de cinco años en la prisión psiquiátrica de Fontcalent, en Alicante, la misma en la que el lunes apareció muerto. «Lo que no se puede hacer es tener a esta gente enferma en casa, porque se niegan a tomar la medicación, se vuelven violentos y puede pasar lo que pasó aquí», sentencia la vecina de Las Mazas.

Los morciniegos consultados por este diario -ninguno de ellos quiso identificarse- están convencidos de que en el caso de que Juan Rodríguez hubiese cumplido la condena impuesta por el ataque a su madre habría salido de la cárcel sin estar curado de su enfermedad mental y que, por tanto, supondría un peligro para familiares y vecinos. A este respecto, recuerdan que algunos de sus hermanos afirmaron al final de la vista judicial en la que fue condenado a los siete años y medio de reclusión que el ahora fallecido «no parará hasta matarnos a todos». Muchas miradas se dirigen a la madre: «¿Tendría que admitirlo otra vez en la casa en la que estuvo a punto de matarla ya una vez?», se preguntaba ayer por la mañana en Morcín una conocida de la familia.

La necesidad de contar con centros especiales de internamiento para personas con trastornos psíquicos que presentan accesos violentos ya fue puesta de manifiesto por la Asociación de Enfermos Mentales y Familiares de Asturias (Afesa) en varias ocasiones, tanto por este caso como por el de la mujer esquizofrénica de Mieres que mató a su madre, hace dos años, en uno de sus frecuentes accesos de ira. El trágico desenlace del suceso de Las Mazas puso ayer de plena actualidad esta petición en Morcín. «Este chaval estaba mal y lo que tenía que estar era ingresado y atendido por especialistas y no en casa de su madre, de setenta y tantos años», aseguraba un vecino al conocer que, la tarde anterior, el personal de la prisión de Fontcalent había encontrado a Juan Rodríguez muerto en su celda, colgando de la ventana en la que se había ahorcado con un cable de la televisión.

  HEMEROTECA
      CONÓZCANOS:   CONTACTO |  LA NUEVA ESPAÑA |  CLUB PRENSA ASTURIANA |  PUNTOS DE VENTA |  PROMOCIONES      PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS| CONTRATAR   
Lne.es y La Nueva España son productos de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de La Nueva España. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà | El Diari  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya