Mieres del Camino,
José A. ORDÓÑEZ
El tren volverá al corazón de Mieres dos décadas después de la clausura del antiguo trazado de Feve por el centro de la ciudad. Los estudios previos para el tranvía de la comarca del Caudal, encargados por el Gobierno regional a las consultoras Idom e Inmasa, pintan un itinerario urbano de alrededor de dos kilómetros de longitud y cinco estaciones, incluyendo el esperado intercambiador entre las líneas de Feve y Renfe que, de acuerdo con la propuesta que ya ha sido remitida al Ayuntamiento y a la que ha tenido acceso LA NUEVA ESPAÑA, se construirá en el entorno de Siana. Además, está prevista la recuperación para la actividad ferroviaria de la estación del Vasco, llamada a dar servicio a los vecinos del barrio de la Mayacina, donde en los próximos años se levantarán 711 viviendas protegidas.
El estudio informativo del tranvía del Caudal plantea un medio de transporte que combina el servicio habitual de un tren de cercanías con el de un tranvía urbano. El itinerario previsto va de la localidad allerana de Collanzo hasta Ribera de Arriba. En su mayor parte utilizará el actual trazado de Feve, que será mejorado en algunos tramos, estando previsto que se ejecute la variante ferroviaria de Figaredo y nuevos itinerarios urbanos tanto por Mieres como por Moreda, donde habrá dos paradas, una de ellas en Sotiello y la otra en las cercanías del Centro de Salud. El presupuesto de la actuación no está cerrado, pero, según los primeros cálculos, andará entre los 150 y los 200 millones de euros.
Por lo que se refiere a Mieres, y en dirección a Oviedo, el tren-tranvía del Caudal entrará en la ciudad por el actual tendido de Feve a través de Vega de Arriba. Ya en las inmediaciones de la rotonda de acceso al polígono industrial y al área comercial de Caudalia, arrancará el trazado urbano, con una primera estación en las inmediaciones de la citada glorieta. A partir de aquí, los convoyes accederán a la calle Gonzalo Gutiérrez de Quirós, donde está prevista una segunda parada, en el campus universitario de Barredo, pensada para facilitar el transporte del millar largo de estudiantes que acuden este complejo. Ya camino del centro urbano, el itinerario sigue por la calle Valeriano Miranda, donde habrá otra parada, para, a continuación, doblar en dirección a la Mayacina. Tal como está pintada en los estudios previos, la línea atravesará la zona verde prevista en el proyecto para este gran foco de expansión urbanística del concejo y aprovechará la antigua estación del Vasco. A partir de aquí, el trazado del tren-tran sale hacia la avenida de Asturias, para enlazar con las vías de Feve en dirección a Siana, donde, al otro lado del río Caudal, se levantará el intercambiador con la línea de Renfe.
El proyecto del tren-tranvía de la comarca del Caudal ha levantado un intenso debate vecinal desde que este periódico adelantara, hace un par de semanas, que el diseño que plantea el Principado recupera el trazado urbano de Mieres, clausurado hace un par de décadas. Las opiniones son para todos los gustos. Hay quien no ve lógico que se vuelva a meter un tren por Mieres, con lo mucho que costó liberar el centro de la ciudad de vías ferroviarias, mientras que otros defienden que la iniciativa supone una mejora del sistema comarcal de transportes o que un tranvía dotaría de cierto encanto al centro de la ciudad. Los partidos no han hecho valoraciones sobre el diseño inicial que les ha puesto el Gobierno regional encima de la mesa, mientras que la Federación de Asociaciones de Vecinos respalda la iniciativa, a falta de conocer todos los detalles. Otra cosa es el coste que supondría la actuación. En privado, algunos políticos locales han puesto en duda la conveniencia de invertir casi 200 millones de euros en una iniciativa cuya viabilidad está por ver.